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31 de May de 2020

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

Un mes de compras, regalos y recuerdos

Para los panameños diciembre es el mes de compras, de guaro, de muchos regalos y consumismo extremo. No importa si lo comprado trae bene...

Para los panameños diciembre es el mes de compras, de guaro, de muchos regalos y consumismo extremo. No importa si lo comprado trae beneficios, lo importante es aprovechar los baratillos y quedar limpio para enero.

A diferencia del resto de los latinoamericanos, el panameño exacerba su nivel de consumo, el gran beneficiado es el comercio, lo que no hizo en todo el año, lo hace y lo supera en diciembre. Para eso, desde el 1 de diciembre circulan $66 millones de los ahorros navideños, $26 millones del decimotercero pagado por el gobierno y $99 millones pagados por el sector privado y $10 millones de las bonificaciones.

Es el mejor momento para ir a los “ malls ”, a la central, gastar y gastar, lo importante es que el pela'o tenga su bicicleta nueva, la mujer estrene zapatos, la mamá un DVD y las tangas de la querida.

Es el mes de pegarse, el 24 y el 31, la borrachera del siglo y pedir para el 2010 un mejor salario, buena salud, mejores vecinos y mejor gobierno.

En plena pachanga recordamos los caídos del 20 de diciembre, el 12 día de la Virgen de Guadalupe; nos burlamos del alcalde, de Moreno, de Tapia, del San Francisco; gozamos con los triunfos de Chemito, el Nica, Pelencho y los nuevos magistrados; discutimos sobre el metrobús, los semáforos inteligentes, la cinta costera, los corredores; hablamos bien y mal de los concejales y los diputados; le caemos a los ministros, apostamos por el tiempo que dure la fama de Ferrufino y Lucinda; imitamos a Chávez, nos burlamos de Uribe y como los locos, olvidamos a Obama.

Todos presentamos sesudas soluciones a las inundaciones, al costo de la canasta básica, a la delincuencia, al narcotráfico y la basura. En fin, desde enero, hay que preocuparse por otras cosas, lo demás quedó solucionado en diciembre, nuevamente se impone el día a día, con un futuro incierto y apegado al Cristo Negro de Portobelo.

*Economista.elamphrey@hotmail.com