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22 de Oct de 2020

Redacción Digital La Estrella

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Odebrecht.. y más Odebrecht

Reconocida como la más importante empresa de construcción latinoamericana, Odebrecht es un conglomerado gigante con inversiones en la in...

Reconocida como la más importante empresa de construcción latinoamericana, Odebrecht es un conglomerado gigante con inversiones en la industria de la construcción, petróleo y gas, producción de químicos y petroquímicos, ingeniería ambiental, proyectos inmobiliarios residenciales y comerciales, generación de energía y bioenergía, transporte y seguros. En el 2007, con la construcción del proyecto de riego Remigio Rojas en Alanje, inició actividades en nuestro país y desde entonces ha logrado jugosos contratos de obras públicas; unos mediante licitaciones públicas, otros sin licitación.

Para tener idea del tamaño de este conglomerado, basta señalar algunas cifras que reportan sus directivos. Con operaciones en 54 países, contaba en el 2008 con 113,811 empleados propios o de sus subcontratistas y con activos valorados en US$17,799 millones. Sus ingresos brutos en ese año ascendieron a US$17,524 millones; contrasta esta cifra con los ingresos totales del Estado panameño ese año, que ascendieron a B/.9093 millones. Hace dos meses esta empresa recibió de la calificadora Moody la calificación de “ grado de inversión ”, meta que Panamá ansía desde hace mucho tiempo.

Haber registrado un crecimiento tan impresionante como el logrado por Odebrecht en unos cuantos años, dice mucho de su capacidad administrativa y técnica, aunque se haya insinuado que su vinculación al presidente Color de Mello constituyó, en su oportunidad, el factor político amigable que le permitió “ despegar ” y obtener interesantes contratos de obras públicas en Brasil. Hoy, con obras públicas de toda índole en muchos países, desde supercarreteras, puentes y metros hasta hidroeléctricas y el aeropuerto de Miami, no es de extrañar que haya tenido confrontaciones con algunos gobiernos, como por ejemplo, en el tema de sobrecostos (hidroeléctricas en Ecuador y Paraguay, y gasoductos en Argentina); y omisión en el pago de impuestos (sobre la renta en Venezuela). También se criticó su contribución económica a la campaña reeleccionaria del gobernador de Florida, Jeff Bush.

Con el gobierno anterior la constructora logró en Panamá contratos para varias obras públicas, entre ellas, el proyecto Remigio Rojas (54.2 millones), la terminación de la carretera Madden-Colón (283.7 millones), la Cinta Costera original (189.1 millones) y, como parte del sistema de saneamiento de la bahía, el túnel (139 millones) y la planta de tratamiento de aguas servidas en Llano Bonito, Juan Díaz (211 millones). A su vez, el actual gobierno le adjudicó directamente la prolongación de la Cinta Costera (52 millones) y la canalización del Río Caldera en Boquete (11.4 millones) y, mediante licitación, la renovación de Curundú (94 millones). Total: más de 1000 millones.

Muchas voces han cuestionado las adjudicaciones sin licitación y los costos excesivos percibidos, incluyendo el costo final de la Cinta Costera y los términos en que el gobierno aprobó —y Odebrecht obtuvo— la cesión del contrato para terminar la carretera Madden-Colón. Escuchamos a altos funcionarios del gobierno 1999-2004 criticar dicha cesión y también al presidente del partido Unión Patriótica cuando exigió explicaciones del gobierno por lo que calificó como “ ambiente de suspicacia ” alrededor de ese acuerdo de cesión.

Las experiencias de otros países aconsejan que —para responder a críticas y disipar suspicacias— las Comisiones de Presupuesto, de Obras Públicas y de Hacienda de la Asamblea Nacional, como entes fiscalizadores, revisen minuciosamente los reales costos de las obras mencionadas e informen públicamente los resultados de esa revisión. Seguramente la comunidad lo aplaudiría.

*Ex diputada de la República. mireyalasso@yahoo.com