03 de Dic de 2022

  • Redacción Digital La Estrella

Columnistas

Nueva profesión: Oponerse a todo

Los ataques que viene sufriendo la industria minera en nuestro país, todos sabemos que nace en los conciliábulos de alcoba de grupos de ...

Los ataques que viene sufriendo la industria minera en nuestro país, todos sabemos que nace en los conciliábulos de alcoba de grupos de ‘opuestos a todo’, que con su egoísmo profesional le niegan el derecho a todos los panameños a vivir mejor, a que el Estado reciba más tributos, a que nuestros campesinos e indígenas logren mejorar su calidad de vida y, por ende, que Panamá se eleve al nivel de naciones que tienen en sus entrañas ricos yacimientos minerales, en los cuales sustentan sus economías.

Nuestro país, está ventajosamente entre las naciones con yacimientos para ser explotados, ayudando al desarrollo de la Humanidad. Es por eso que el Estado está interesado en atraer grandes empresas mineras que aplican tecnología moderna, que cumplen con los rigurosos protocolos que rigen la materia, para que se instalen en Panamá y generar riqueza, desarrollo y crecimiento sostenido.

En ese afán de concretar la explotación minera, está otorgando ‘joint venture’ que hagan atractivo el establecimiento de esas grandes empresas. Pero, a la par, han aparecido personajes que se empecinan en satanizar la extracción de minerales, en los yacimientos ya comprobados que existen dentro de nuestros límites geográficos. Personajes que han aparecido para recibir donaciones de las empresas ya establecidas, que se niegan a aceptar nuevos competidores en el mercado. Personajes que han recorrido, durante muchos años, senderos en los que han sacado provecho económico de sus acciones, están llevando mensajes siniestros a nuestros campesinos y grupos indígenas, para que se opongan a la explotación de nuestra riqueza mineral.

Así vemos que es a base de mentiras repetidas entre los que no conocen a ciencia cierta las regulaciones de la explotación y las ventajas que ello conlleva, entre las que podemos mencionar la elevación de la calidad de vida, de educación, de salud, de desarrollo poblacional. Ellos dicen llamarse ambientalistas, pero en la práctica resultan ser ‘pelechadores’.

Ambientalista, es el que vela por que se cumplan los acuerdos y tratados internacionales que deben aplicarse para garantizar la existencia de las generaciones que nos precederán. Y que nos obligan a dejarles un mundo limpio, con menos polución, daños en la capa de ozono, menos desgastes de sus recursos hídricos, menos daño producto de los rayos del sol que están calcinando grandes extensiones de tierra. Ese es el verdadero ambientalista.

Uno de los instrumentos que utilizan quienes intentan detener el desarrollo de la minería en nuestro país es el ingeniero agrónomo Eduardo Esquivel, quien publicó un artículo en La Estrella de Panamá, aseverando cosas que no son ciertas. En su escrito, asegura que la Unión Europea aprobó una Resolución que prohibía el uso del cianuro en la explotación minera en todas las naciones pertenecientes a ese bloque de naciones.

La gran verdad es que la Comisión Europea, órgano Ejecutivo de la Unión Europea, descartó la propuesta de resolución presentada por el Parlamento Europeo el 5 de mayo de este año. En su parte resolutiva, la decisión establece ‘que una prohibición general del uso del cianuro en las actividades mineras no está justificada desde puntos de vistas ambientales o de salud’. La resolución la proclamó el Comisionado Europeo del Medio Ambiente el esloveno, Janes Potocnik.

En su vista, la Comisión Europea de Medio Ambiente, define que la vigente legislación al respecto incluye precisiones y requerimientos estrictos que aseguran un adecuado nivel de seguridad en el manejo de los residuos mineros. Estableciendo que los valores límites de almacenamiento de cianuro son los más rigurosos posible e implican en la práctica la destrucción del cianuro utilizado. Agrega además Janes Potocnik, que la prohibición general del uso del cianuro implicaría el cierre de minas existentes que operan en condiciones de alta seguridad.

Todo lo esgrimido en el artículo de Esquivel, queda descartado, porque la resolución concluye señalando que ‘se seguirán de cerca los desarrollos tecnológicos en el sector, con el fin de asegurar las mejores técnicas disponibles, para que sean aplicadas en la práctica’.

Es otra mentira que queda al descubierto. La población panameña ya entiende que quienes se dicen ambientalistas, realmente son unos ‘tira piedras profesionales’, que han encontrado una profesión que les reditúa ganancias económica, al oponerse al desarrollo minero. Esos personajes intentan engañar a los campesinos e indígenas de nuestras comarcas, a quienes tratan de empujar para que sean la punta de lanza de su actividad, para que cierren calles, protesten, inventen daños ecológicos, realicen marchas, todo lo cual les sirve para continuar recibiendo las grandes cantidades dinero que le envían sus patrocinadores.

*PERIODISTA.