Temas Especiales

01 de Dec de 2020

Guillermo Rolla Pimentel

Columnistas

Momentos por la soberanía*

Se formaron varias guerrillas en diferentes partes del interior, que fueron diezmadas con apoyo militar

Las vivencias directas expresadas, superan todas las tesis teóricas. Por la década del 50 se reactiva una serie de acciones por distinguidos ciudadanos que integran el Frente de Reafirmación por la Soberanía. El 9 de Enero de 1964. Conocidos son los detalles de esa gesta iniciada por los estudiantes del Instituto Nacional. Se acordó firmar un nuevo Tratado del Canal sin precondiciones. Se efectúa el Primer Congreso Nacional por el rescate de la soberanía para la Unidad Nacional. Los activistas en Panamá y Colón fueron perseguidos y encarcelados por las Fueras armadas, a cargo de Omar Torrijos.

El Departamento de Ingeniería del Ejército de USA redactó un documento, rescatado y divulgado por el periodista Leopoldo Aragón, en que expresaba que para firmar un Tratado del Canal era preciso un Gobierno militar. En las elecciones presidenciales de 1968, pese a los intentos de fraude, triunfó el Dr. Arnulfo Arias, nacionalista integrante del Frente Unido por la Soberanía.

El 11 de octubre de 1968, el Alto Mando de las Fuerzas de Defensa da un golpe de Estado, rompiendo la línea constitucional y la unidad del país ante los Tratados. Se instala una dictadura militar patrocinada por EE. UU. Además, la dictadura recibió apoyo de la oligarquía y la banca. Se violan los DDHH, se encarcela, tortura y asesina a muchos nacionalistas e izquierdistas. Pero el pueblo no apoyó esa dictadura.

Se formaron varias guerrillas en diferentes partes del interior, que fueron diezmadas con apoyo militar, además, con respaldo inmediato diplomático y económico de EE. UU. En esa fase murieron en Coiba varios líderes universitarios, destacando a Floyd Britton, y muchos líderes obreros fueron desaparecidos. Se calculan en más de 400 los muertos y otros tantos exilados.

Según la investigación documentada por la Comisión de la Verdad. Después de ocho meses de cárcel, un grupo fue enviado al exilio a Chile, entre nacionalistas e izquierdistas. Al año de exilio, empresarios logran el permiso de EE. UU. para obtener el apoyo de Cuba a los tratados y a los militares, a cambio de romper el embargo a la isla. Además, recibirían la colaboración del Partido Comunista, haciendo regresar a los exilados que estaban en Chile. El argumento que dieron los colaboracionistas era que: Si ellos no participaban, la entrega de los Tratados iba a ser mucho peor. Se rompió la unidad popular frente a los Tratados.

Se negocian los Tratados sin libertades públicas, sin libertad de prensa, sin partidos políticos, con los nacionalistas exilados y con un evidente fraude electoral. Una vez aprobados los tratados, EE. UU. los obligó a una apertura democrática y el retorno de los exilados políticos. El golpe fue para los tratados.

El tratado condicionó la soberanía económica del Canal, creando procedimientos que limitan las decisiones de la Autoridad del Canal en función de peajes y manejo financiero. Solo superadas por su capacidad técnica y administrativa.

Además, según la interpretación del Gobierno estadounidense, ellos tienen el derecho de intervenir militarmente en Panamá. Esto nos convierte en un protectorado, bajo un paraguas. Cláusula que se había eliminado desde 1936.

El tráfico de armas, drogas y otras ilegalidades fueron tolerados por EE. UU. para firmar los tratados con Torrijos. Con Noriega el tráfico de armas se diversificó, perdiendo EE. UU. el control del arsenal que existía en Panamá. Lo cual dio la excusa para que, apoyados en los tratados, invadieran el país en 1989 y se llevaran las armas. Que fue lo que en realidad vinieron a buscar, aparte de afectar la imagen el país.

Los falsos nacionalismos, los intereses económicos, el oportunismo de los que pretendieron tomar el poder apoyándose en los militares, fue una tragedia que le ha costado a Panamá muchos años de traumas sociales, de exilio y cientos de muertes que aún esperan justicia.

Es preciso conocer y revisar la historia. Estudiar y analizar los tratados y prepararnos diplomáticamente para iniciar las acciones que hagan justicia a las víctimas de la violación de los DDHH de la dictadura, y se prepare el país para negociar un nuevo Tratado del Canal.

Un nuevo Tratado ajustado a las nuevas realidades geopolíticas internacionales, al hecho de que tenemos un nuevo canal ampliado hecho por nosotros y a que los abusos y errores del pasado sean corregidos, y que no se repitan.

Ahora en una Democracia, con Libertades, DDHH e iniciando el camino de la Justicia, es el momento oportuno de que la Sociedad, el Gobierno y el Pueblo se reactiven para lograr una efectiva y digna Soberanía, y que este Congreso sea el inicio de todas las acciones que fuesen necesarias para alcanzar ese objetivo, mediante un nuevo Tratado del Canal que retome los aspectos nacionalistas y de absoluta neutralidad que garanticen la autonomía, la paz, y el progreso y que involucre la más amplia participación ciudadana.

*EXTRACTO DE PONENCIA A II CONGRESO POR LA SOBERANÍA. **MÉDICO Y EX MINISTRO DE ESTADO.