Temas Especiales

01 de Jun de 2020

Hirisnel Sucre Serrano

Columnistas

Canasta básica cara, por los intermediarios

Recordemos la cebolla, este mismo año, que, aunque regulada, llegó a costar al consumidor 1.50/libra, o sea 190 % del precio regulado (60 centavos/lb)

El acápite número 3 del artículo 126 de nuestra Constitución mandata al Órgano Ejecutivo a: ‘Tomar medidas para asegurar mercados y precios equitativos a los productos y para impulsar el establecimiento de entidades, corporaciones y cooperativas de producción, industrialización, distribución y consumo'. Esta norma no se está cumpliendo y por eso los dos extremos de la cadena de comercialización de los productos de la canasta básica, productores y consumidores, que representan el 95 %, están en desventajas con los intermediarios e importadores de estos productos en cuanto a su precio.

El Gobierno, desde su inicio, estableció control de precios para 22 rubros de esa canasta básica. Sobre esta medida existe insatisfacción por no llenar las expectativas que se tenían. Según mi punto de vista, constituye un precedente legal para que de la misma forma se normen los exagerados precios cobrados por los intermediarios al consumidor en relación a lo pagado al productor nacional y al valor de los precios de importación cuando estas se den. Estableciendo la figura de ‘Precio de Referencia' por la misma Comisión del Control de Precios. Con el propósito de que se establezca un mecanismo semejante al existente para los combustibles que periódicamente son revisados por el ente gubernamental respectivo, medida que ha evitado la especulación en estos estratégicos productos derivados del petróleo que importamos.

Destaco las diferencias entre el precio recibido del intermediario por el productor y el pagado a este por el consumidor de arroz especial nacional 25 %, importado 105 % por libra; carne de res, 45 % libra; carne de cerdo, 54 % libra; pollo, 25 % libra; leche fluida, 47 % litro. La constante se mantiene en todos los agroalimentos de la canasta o fuera de ella, nacionales o importados.

Si esta distorsión no es corregida, cada vez habrá menor actividad de producción agropecuaria nacional, lo que provocará el desabastecimiento que promueve más especulación y/o la importación, cuyas consecuencias son peores para el consumidor.

Recordemos la cebolla, este mismo año, que, aunque regulada, llegó a costar al consumidor 1.50/libra, o sea 190 % del precio regulado (60 centavos/lb). Por supuesto que de esta diferencia los intermediarios deben cubrir sus costos de operación y utilidades, pero aún así, es suficiente para transferir mejor precio de compra al productor para que continúe en la actividad y al consumidor para que compre más volumen de ese y otros productos.

Debo señalar, como panameño y profesional de las ciencias agropecuarias, que de existir voluntad política del Gobierno actual en hacer dicha medida no afecta ningún compromiso con país alguno o con la Organización Mundial del Comercio (OMC), ya que estaríamos protegiendo nuestra producción nacional de importaciones eventuales y dándole seguridad a nuestro productor nacional de que su esfuerzo para producir comida será compensado con la compra de sus productos a precios justos y de beneficios equitativos para las otras parte de la cadena agroalimentaria de cada rubro. Con el liderazgo del Gobierno nacional.

*EX MINISTRO DE DESARROLLO AGROPECUARIO Y LEGISLADOR DE LA REPÚBLICA.