La Estrella de Panamá
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13 de Nov de 2019

Adela Ruiz de Royo

Columnistas

¿Torre 400 o Torre de Babel?

Solo me queda recordar el caso bíblico de la Torre de Babel, que por la ambición de los humanos Dios los castigó y dicha Torre nunca se pudo terminar

Hace unos siete años, recién adquirimos mi esposo y yo un apartamento en Punta Pacífica, nos enteramos de que en un terreno vecino había un proyecto de construir tres torres, una con 39 pisos, otra 41 pisos y una de ocho pisos, a este proyecto se le llamó Torre 400.

Comenzamos una investigación del proyecto, ya que en la maqueta que siempre nos mostraban cuando estábamos en el trámite de la compra no aparecía esta Torre o torres.

Para comenzar encontramos: la copia de tres cheques entregados por la promotora a un ingeniero municipal que había sido encarcelado por corrupción, encontramos también un permiso actualizado por Ingeniería Municipal adulterado, conseguimos la copia legalizada del Estudio de Impacto Ambiental encontrando cantidad de errores y falsedades, el informe de los bomberos nunca nos lo pudieron conseguir, ¿será que no existía? Para colmo, se estaba utilizando parte de una finca que es parte del área verde obligatoria del complejo, así como la servidumbre de paso. En un momento el expediente desapareció, se perdió, nunca se recuperó totalmente. Hubo traslados de funcionarios que nos habían atendido, en la Consulta Ciudadana referente a la aprobación de este proyecto, a la cual asistimos más de 100 personas, hubo un rechazo del 100 %, etc.

Continuamos investigando y seguimos encontrando tantas irregularidades que las autoridades decidieron suspender la obra (en aquel entonces ya habían comenzado a levantar las bases).

Hoy, ahora, en enero del 2017, han comenzado el proyecto de 119 viviendas... Este complejo lo llama la promotora Torre 400. No quiero ni imaginarme cómo se han conseguido los permisos.

Nosotros advertimos por escrito y verbalmente al actual señor alcalde cuando tomó posesión y nombró al nuevo ingeniero municipal, el riesgo de que este nuevo funcionario había sido empleado de la promotora.

El caso es que la obra ha comenzado y, como en Panamá no existe la Ley que cualquier obra que no sea legal o no tenga todos los permisos, no solo se paraliza sino que se derriba (en España esta ley no solo existe, se cumple a rajatabla), los promotores siguen construyendo. Haciendo caso omiso de cualquier prohibición, pues saben que más tarde o más temprano, de una manera u otra, los permisos se consiguen.

Yo no soy una autoridad, no tengo ningún poder, pero sí tengo responsabilidad como ciudadana y no puedo dejar de llamar la atención sobre este caso tan especial de la Torre 400 y al cual un grupo de personas le hemos dedicado tiempo y dinero.

Solo me queda recordar el caso bíblico de la Torre de Babel, que por la ambición de los humanos Dios los castigó y dicha Torre nunca se pudo terminar. Esperemos que el castigo divino en este caso no sea tan severo.

PROFESORA DE MATEMÁTICAS.