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17 de Nov de 2019

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Genaro López

Columnistas

Las reformas electorales acrecientan el clientelismo político

En este sentido, el Frente Amplio por la Democracia (FAD) ha sido contundente al catalogarlas de antidemocráticas y clientelistas

Una vez más la elección de un nuevo magistrado del Tribunal Electoral (TE) no garantiza la imparcialidad e independencia de los magistrados del Tribunal Electoral que responden a la partidocracia, especialmente de la Asamblea Nacional. La elección del nuevo magistrado fue tal como se preveía, un espectáculo de intereses creados, donde el Gobierno panameñista en alianza con CD, que llamó la atención de algunos, pero que es propio de una partidocracia donde los pactos entre ellos son la tónica (primero con el PRD para elegir junta directiva de la Asamblea, ahora para elegir un magistrado del TE), logra imponer su candidato. El proceso sacó a flote pugnas internas y externas entre la partidocracia, por preservar los intereses de los grupos económicos a los que pertenecen y garantizar sus intereses individuales y partidarios de reelección.

Superada una de las dos tareas en torno a las elecciones del 2019, la Asamblea Nacional da los pasos para garantizar a la partidocracia unas reformas electorales a su hechura, en sesión permanente para el segundo debate del proyecto ley 292 se ha declarado el pleno. Trabajan en alcanzar consenso u obtener una mayoría que le favorezca a uno u otro grupo, sin poner en peligro la institucionalidad de un orden electoral favorable a los intereses de los partidos tradicionales, una vez alcanzado impondrán el proyecto de ley.

En este sentido, el Frente Amplio por la Democracia (FAD) ha sido contundente al catalogarlas de antidemocráticas y clientelistas. En su comunicado enuncia puntos clave por los cuales rechaza las reformas electorales:

1. Porque al otorgarse un mínimo de 50 centavos por elector, ya no hay tope para las ‘donaciones' privadas a candidatos.

2. Porque con el supuesto ‘tope' se abren más las puertas a la narcopolítica y lavadores, fortalece el clientelismo salvaje y con ello los diputados y alcaldes corruptos garantizan su reelección.

3. Porque los gobernantes seguirán sometidos a sus ‘donantes', quienes pasan factura una vez pasan las elecciones.

4. Porque no hay financiamiento público equitativo, ya que se da más del 95 % del mismo a los partidos tradicionales basándose para ello en los resultados de las fraudulentas elecciones de 2014.

5. Porque 60 millones del financiamiento público van directo a los dueños de los grandes medios de comunicación y publicitarias.

6. Porque no es justo que, en medio de tantas necesidades del pueblo, el Estado otorgue casi 100 millones a los partidos tradicionales.

7. Porque una alianza entre dos partidos tradicionales mayoritarios les asegura casi el 70 % de las cuñas de radio, TV y prensa.

8. Porque no hay límite de gastos ni el día antes ni el día mismo de las elecciones, permitiéndose a candidatos de partidos tradicionales contar con cuantiosos recursos para la compra de votos.

9. Porque con estas reformas se le cierran las puertas a ser candidatos a los sectores populares y mujeres humildes.

10. Porque no son transparentes, las reformas aprobadas en primer debate no obligan a los candidatos a revelar sus fuentes de financiamiento.

11. Porque la campaña electoral, desde los procesos internos de los partidos, sigue siendo sumamente largo.

12. Porque de ser aprobadas estas reformas, asistimos a un fraude por adelantado.

13. Porque estas reformas electorales son excluyentes, no son éticas ni equitativas, no garantizan igualdad de condiciones ni transparencias.

14. Porque son un atraso y un golpe mortal a las aspiraciones democráticas del pueblo.

15. Porque las elecciones siguen sin ser una batalla de ideas y propuestas para convertirse en una verdadera subasta de quién da más por los votos y quién manipula más con publicidad engañosa.

Estas reformas electorales, pese a pequeños avances, son excluyentes, discriminatorias, promueven el clientelismo, la desigualdad, la inequidad, y favorecen abiertamente a la partidocracia, ahondado así la profunda crisis institucional que vive el país.

Llamamos a esta Asamblea a no aprobar el contenido lesivo e inconstitucional que hemos descrito, que nos aleja de una democracia real.

SECRETARIO GENERAL DE CONUSI-FRENADESO.