Panamá,25º

17 de Nov de 2019

Berna Calvit

Columnistas

Sobre estornudos norteños

"¿Qué puede esperar Panamá del Gobierno Trump? A juzgar por lo visto, ..., por nuestra posición estratégica podríamos ser objeto de presiones (¿¡más!?) políticas y económicas"

Aunque muchos no lo crean, lo que pasa en los Estados Unidos de Norteamérica tiene repercusiones en todo el mundo. Creo que fue un político mexicano el que dijo que ‘Cuando los Estados Unidos estornuda, a nosotros nos da pulmonía'. La frase es propicia ante la asunción de Donald Trump a la Presidencia de los Estados Unidos a la que llega con presagios de la turbulencia que pueden causar sus ‘estornudos'. Porque si algo no le ha faltado a este señor son las amenazas. Los cariñitos que le hizo el presidente mexicano Peña Nieto a Trump no sirvieron de nada porque se ratificó en su intención de construir el muro por cuenta de los mexicanos; y de ñapa los dejó con ‘los crespos hechos' porque le dijo a la Ford que salgan de México o los asfixia con impuestos. En su arrogancia de millonario burdo e ignorante en política internacional afirmó, durante los debates presidenciales, que el acuerdo nuclear con Irán ‘Es uno de los peores acuerdos negociados que he visto en toda mi vida, es una vergüenza que el país lo hizo'. Engreído por años en que todo lo ha conseguido a punta de billete y arbitrariedad (como la ilegal Universidad Trump), olvida que el Irán de hoy no es el Irán de cuando el Shah Reza Pahlevi era amigo de su país; y parece ignorar que en 2015, seis potencias mundiales, entre ellos los EE.UU., lograron un acuerdo con Irán sobre limitar el programa nuclear de la República Islámica. Y con Rusia ya dio su primer traspié después de haberle mostrado bandera blanca a Putin. Con estas bravuconadas tiene a medio mundo con ‘las mechas paradas'. En una simpática cena que Obama ofreció para despedirse de los corresponsales asignados a la Casa Blanca, con mucho buen humor y fina ironía dijo de Trump que ‘sería injusto decir que no tiene conocimiento de experiencia de política exterior, pues ha pasado años reuniéndose con líderes mundiales: Miss Suecia, Miss Argentina, Miss Azerbaiyán'. ‘God bless America' con este desbocado personaje.

Haciendo buen par con su esposo, el discurso de Michelle Obama fue, como siempre, un reflejo de su estatura como mujer con inquietudes sociales y de su papel como primera dama; firme pero prudente, en todo momento brilló con luz propia y llevó adelante sus proyectos enfocados en la educación, salud infantil y los derechos de los inmigrantes. Días después, Meryl Streep sacudió a los asistentes a la entrega de los premios Globo de Oro, cuando, sin mencionar a Trump, dijo: ‘Pero hubo una actuación este año que me impactó… no porque fuera buena... Fue en ese momento que la persona a la que se le pidió sentarse en el asiento más respetable en nuestro país, imitó a un reportero discapacitado. Alguien a quien superaba en privilegio, poder y la capacidad de defenderse. … no era una película. Era la vida real. Y ese instinto de humillar, cuando está modelado por alguien en la plataforma pública, por alguien poderoso, se filtra dentro de la vida de todo mundo, porque da permiso para que otra gente haga lo mismo'. Esto me hizo recordar cuando el entonces presidente Martinelli le hizo lo mismo a un apreciado periodista nuestro. También dijo Streep: ‘La falta de respeto invita a la falta de respeto. La violencia incita a más violencia. Cuando los poderosos usan su posición para abusar de otros, todos perdemos… Sobre los periodistas dijo: ‘Por eso los fundadores de nuestro país usaron la Constitución para proteger a la prensa y sus libertades'. Porque vamos a necesitar que sigan adelante…'. En esta parte pensé en nuestros diarios La Estrella de Panmá y El Siglo. Como era de esperarse, acorde con su misoginia, la respuesta de Trump contra Streep tomó el camino de la ofensa personal. Citar sus desplantes sería de nunca acabar. Ese es el nuevo presidente de Estados Unidos de Norteamérica que, estoy segura, dará muchos quebraderos de cabeza al pueblo norteamericano y al mundo. Solo alumbra ese panorama que en aquel país funciona la separación de poderes que pueden frenar los desmanes del presidente.

Obama presidente queda para el juicio de la historia. Pero él y Michelle serán recordados con orgullo por los negros y por los que no tienen prejuicios raciales; como unos jóvenes que, sin ser adinerados, se esmeraron en educarse; sin pensar que algún día llegarían a la posición más alta en el Gobierno de su país. Esta pareja no permitió que el color fuera óbice para incorporarse a luchas por una mejor sociedad. Por eso dicen ambos en sus discursos que no hay que hacerse a un lado, no dejar el camino libre a los que no buscan el bien común.

¿Qué puede esperar Panamá del Gobierno Trump? A juzgar por lo visto, y según análisis de conocedores de política internacional y rejuegos diplomáticos, por nuestra posición estratégica podríamos ser objeto de presiones (¿¡más!?) políticas y económicas. Basta ver ‘el requienchap' de los miembros del Gabinete de Trump que, según el artículo ‘El nuevo estilo del poder' en la revista Portada, algunos comparan con una ‘Legión del mal'. Cuando los EE.UU. estornuden, a Panamá le podría dar pulmonía. Nuestros gobernantes lo deberían tener muy en cuenta para, sobre todo, poner a salvo los intereses y la dignidad de nuestro país.

COMUNICADORA SOCIAL.