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21 de Nov de 2019

Carlos Ayala Montero

Columnistas

Las políticas salariales del sector público

Los ajustes deben responder a las valoraciones de la comunidad sobre los servicios públicos que se quieran destacar, sin considerar la ola privatizadora

En Panamá no existen políticas salariales para los servidores públicos, que suman más de doscientas mil personas.

Los servidores públicos son profesionales de todas las ramas del saber humano, personas que ejercen oficios o especialidades y personas que no poseen ninguna experticia. Para todo este conglomerado no ha existido nunca políticas salariales.

Existen acuerdos de huelga en salud y educación que expresan conquistas salariales, producto de la fuerza de los gremios. También existen normas que aseguran un mínimo de ingreso y ajustes periódicos, denominados escalafones, para algunas profesiones. La mayoría de los servidores públicos sin embargo, no tienen ajustes salariales periódicos y frecuentemente se ven obligados a realizar acciones indignas como inscribirse en un partido político o salirse de otro, etc., para obtener ajustes salariales.

Cada gobierno expresa en su práctica, el valor que brinda al trabajo de los servidores públicos y con ese criterio, otorga ajustes salariales, establece salarios iniciales subjetivos y por lo regular, incumplen los acuerdos de huelga y los escalafones vigentes, lo que lleva a un círculo vicioso de reclamos, acuerdos, incumplimiento y vuelta al reclamo, etc.

LOS IMPRESIONANTES AJUSTES SALARIALES A LOS POLICÍAS, DEMUESTRAN QUE LOS GOBERNANTES ASUMEN QUE SU TRABAJO ES MÁS IMPORTANTE QUE LOS OTROS SERVICIOS PÚBLICOS.

Los impresionantes ajustes salariales a los policías, demuestran que los gobernantes asumen que su trabajo es más importante que los otros servicios públicos sin embargo, esa concepción no ha sido ni consultada, ni acordada con los ciudadanos. En países como Finlandia, la educación es el servicio público más importante; los educadores, sobre todo los de pre escolar, reciben altos salarios. En USA, la discusión se cierne sobre el valor de la salud pública y los servidores públicos de salud, al igual que otros como comunicaciones, correos, etc., poseen una buena remuneración.

Panamá quiere asegurarse de proteger a los ciudadanos? o prefiere educar mejor a los niños y jóvenes; o mejorar los servicios públicos básicos para toda la población? etc. Por supuesto que los salarios relativamente buenos no van a redundar automáticamente en la mejoría de los servicios (por cierto, no se conocen mediciones que demuestren la reducción de la delincuencia gracias a los aumentos salariales de los policías), pero debe asegurarse que los mismos respondan a los valores de nuestra sociedad.

Los ajustes salariales deben responder a las valoraciones de la comunidad sobre los servicios públicos que se quieran destacar, sin considerar la ola privatizadora de dichos servicios; sin considerar el clientelismo político y el juega vivo, criterios que lamentablemente sustituyen las políticas salariales del sector público en nuestro país. La ausencia de negociación de los salarios y la ausencia de normas que reflejen políticas salariales permanentes, facilitan que cada gobernante decida por sí y ante sí, a quien y cuanto le aumenta, a ciencia y paciencia de la sociedad.

ANALISTA