La Estrella de Panamá
Panamá,25º

14 de Oct de 2019

Rubén Darío Paredes

Columnistas

¿Temor a qué?

‘Es el Proyecto Original como Rampa de Discusión, lo que define la calidad y efectividad de la nueva Constitución y ‘no las masas'

Pocas veces antes tan acertado el Sr. Presidente Juan Carlos Varela con el proyecto de la QUINTA PAPELETA, para aplicar en las elecciones presidenciales próximas del 5 de mayo del 2019. La única observación al mandatario y ministros de la Presidencia, Álvaro Alemán y Salvador Sánchez, es que este modelo de plebiscito se aplica, para recibir del Soberano un mandato definitivo e irreversible desde el púlpito de la Patria breve, que por lo general se define entre el SÍ o el NO.

De donde se desprende entonces, que sería un ejemplo insólito a contrario sensu, pretender escoger a los 60 Constituyentes que cita el Art. 314 el mismo día donde se eligen presidente, diputados, alcaldes, etc. Esa extraordinaria cita ante las urnas para elegir a los constituyentes, tiene su momento y espacio para un después cercano, toda vez que antes el TE debe confirmar e informar al país oficialmente si el SÍ obtuvo la preferencia de los votos sobre el NO, o ¡todo lo contrario!

Forzar la escogencia de los 60 ese mismo domingo, podría contaminar y dar al traste con la elección del presidente. Como no vale la pena seguir argumentando sobre lo obvio, pasemos a otro cosa. Pude ver y escuchar al destacado dirigente empresarial Lic. Severo Sousa como vocero de la Cámara de Comercio y otros gremios afines, expresar que la Constituyente Paralela podría introducir ingobernabilidad, perjuicio a la economía nacional hasta ahuyentar capitales de inversores foráneos y por lo tanto estos gremios recomienda preferible crear una Comisión que Revise la actual Constitución y precise los cambios a realizar mediante dos Asambleas o Art. 313.

Esa es la preocupación aparente o eufemismo de lujo. Percibo lo que realmente preocupa a los caballeros de la empresa privada y es una reacción normal que siempre se repite ante estos anuncios de reformas constitucionales, es el temor que se fracture o colapse el orden constitucional y gobernabilidad acompañado de disturbios, vehículos en llamas, cabezas y vidrieras rotas, saqueos y hasta posible un golpe de Estado y amanezcamos con un Maduro panameño en la Presidencia.

Hoy, miércoles, pude escuchar en el noticiero otras reflexiones de justificación subjetiva y simplista, aunque sin dudas expuestas de buena fe, pero que al fin y al cabo, también se oponen a la Constituyente Paralela. Por ejemplo, el distinguido dirigente político Lic. Alberto Álvarez, argumenta que estos cambios o nueva Constitución deben realizarse durante los dos primeros años de la administración correspondiente y en el caso del Gobierno actual ya en sus últimos 14 meses sería extemporáneo.

‘La propuesta del caballero Severo Sousa esta vez no se parece a él ni a su trayectoria de talento e inteligencia, pues su propuesta o la de la empresa privada, según él, busca el método del comodín, o un cambio para que nada cambie, cobija el statu quo '

Por otra parte el distinguido galeno Dr. Cebamanos, secretario del partido FAD, retorna a la tesis Constituyente Originaria ya gastada por irreal e inaplicable, que su propio tutor histórico, el Dr. Miguel Antonio Bernal, ya guindó en su percha política y sustituyo por la toga de moda cada vez más en el ambiente, la QUINTA PAPELETA.

Pese a ello, causa extrañeza al considerar los talentos que integran el FAD, persistan en reencauchar esta rueda Originaria muy gastada, con argumentos, en mi criterio respetuoso, desfasados o de balada.

Después de considerar las tres corrientes que hemos escrito, comento lo que sigue: si el Lic. Álvarez pudiera citar algún autor, principio, artículo o tesis de constitucionalistas prestigiosos que demuestren que existen años de primera y otros de segunda en un periodo constitucional que indique que un presidente ya en las postrimerías de su mandato le es vedado incursionar en los esfuerzos por una nueva Constitución, ¡tendría razón!

Tengamos presente y con mucho cuidado, que el mandato del Soberano sellado en la QUINTA PAPELETA, trasciende su vigencia al próximo Gobierno, de tal manera que si el presidente Varela mediante ley de la República deja en ejecución un programa de actividades con sus fechas calendario que trascienda el final de su mandato constitucional, de torcerse ese calendario o cancelarlo por el nuevo presidente, incurriría en un grave acto de inconstitucionalidad.

Con relación a la propuesta del FAD, primero no existe en el articulado de la Constitución el método de CONSTITUYENTE ORIGINARIA, solo sí el 313 y 314. Si el Dr. Cebamanos entiende por Originaria que todo el pueblo debe participar en la confección de la nueva Carta Magna, tendría que encontrar un estadio o campo traviesa donde concentrar a los 2,5 millón de panameños registrados en el Padrón Electoral y Jesucristo que baje del Cielo a dirigir esa descomunal Asamblea, donde cada cual quiera introducir sus ideas en ese supuesto frenesí de propuestas ORIGINARIA.

Por supuesto se trata de una quimera fantástica irreal e inaplicable. Si los que aúpan el método Originario como el FAD, se inspiran en la Constitución más prestigiosa, la de 1946, que resultara de 42 constituyentes escogidos por el voto popular, ¡tal cual se repetiría hoy con la Constituyente Paralela!, estos ilustres compatriotas, entre ellos José Isaac Fábrega, Diógenes de la Rosa y Esther Neira de Calvo, comprendieron que no tenían otra alternativa que aprobar el brillante proyecto de la nueva Constitución, que habían concebido los tres constitucionalistas notables de mayor prestigio en nuestra historia y aún en la cima 73 años después, Dr. José Dolores Moscote, Dr. Ricardo J. Alfaro y Dr. Eduardo Chiari.

Resumiendo, es el Proyecto Original como Rampa de Discusión, lo que define la calidad y efectividad de la nueva Constitución y ‘no las masas'. La propuesta del caballero Severo Sousa esta vez no se parece a él ni a su trayectoria de talento e inteligencia, pues su propuesta o la de la empresa privada, según él, busca el método del comodín, o un cambio para que nada cambie, cobija el statu quo , el burladero de la plaza de toros, como concibe que las dos asambleas, ¿van a restarse todos los privilegios mal habidos que siguen haciendo titulares en los medios ya por tres meses?

CIUDADANO