La Estrella de Panamá
Panamá,25º

17 de Oct de 2019

Alfredo A. Arango R.

Columnistas

Panamá con neurosis social

Hoy se sabe que es un estado de ansiedad, una situación derivada del estrés que mediante conductas negativas o demasiado compulsivas

La neurosis es una condición de orden psicológico que altera la percepción de la vida de quien la enfrenta e influye en su relación con las demás personas. El término data de 1769 y fue aplicado en ese entonces, a todas las enfermedades del sistema nervioso producidas por la afectación del entorno.

Hoy se sabe que es un estado de ansiedad, una situación derivada del estrés que mediante conductas negativas o demasiado compulsivas tratan de buscar una salida a esa realidad de apremiante presión e incertidumbre, como estrategia que instintivamente utiliza la persona para eludir lo inaceptable; sean emociones, pensamientos (burla, decepción, frustración, ira del diario vivir) que le resultan amenazantes.

Desde hace un par de años, a mi consultorio llegan cada vez más jóvenes con depresiones y abulia (‘enfermiza completa falta de voluntad para hacer algo'). No les atrae ni continuar estudiando ni trabajar o emprender un negocio. Muchos se refugian en los aparatos electrónicos, como un túnel de protección de la dura frustración; ante el sufrimiento de sus padres que se sienten, incapaces de sacarlos de ese letargo. A algunos los he llevado a conversar con un indigente, como ‘terapia de shock' (la cual ha dado resultados positivos, pues se han reintegrado a sus estudios).

En circunstancias normales, a todos nos toca algún enfrentamiento con una ingrata realidad. Sin embargo, en la historia surrealista que estamos viviendo en Panamá desde unos ocho años, todas las situaciones, tienen dos, tres o más significados; en un amenazante escenario, donde no se puede confiar en nadie. Ni siquiera en un delincuente con uniforme de alguna compañía de servicios públicos, que al abrirle la puerta te asalte; o en las escandalosas noticias de corrupción, de peculado, atracos al erario de las figuras de poder que permanecen impávidas; o en encontrar tu carro en el estacionamiento público con todas las llantas e interiores robados. El asalto a una tiendita de barrio o la salvaje golpiza a una humilde vendedora de Lotería. En mi casa se han metido dos veces los ladrones y he sufrido hasta un infarto. Siempre son preadolescentes.

Siento que estamos creando una neurosis colectiva social en nuestra patria por todas estas noticias de sucesos delictivos, en importantes figuras gubernamentales o de empresas privadas, quienes deberían ser ejemplos de buena conducta, integridad y honestidad; así como el poco importa y la reiteración noticiosa de las escuelas en estado deplorable, la contaminación con aguas servidas, la mentira, el engaño, las estrategias para delinquir ‘legítimamente' o escapar del castigo; van a crear una sociedad cuya neurosis puede resultar impredeciblemente violenta; tan ingrata como la de algunos países vecinos y tan retrógrada como la de otros; que de un estado de bonanza y riquezas naturales e intelectuales de su población, han derivado en verdaderas muestras de latrocinio, violencia y destrucción.

Varias organizaciones se están pronunciando, hagamos algo con urgencia; medios de comunicación, asociaciones gremiales, escuelas, universidades. Es un movimiento en el que indistintamente de rango social, afiliación política, profesión o forma de vida... ¡es responsabilidad de todos! ¡Volvamos a la decencia, por Panamá!

PSICÓLOGO, DOCENTE Y ESCRITOR.