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23 de Oct de 2019

Yolanda I. Crespo D.

Columnistas

Una novela criminal

Israel Vallarta nació el 16 de julio de 1970, era un joven guapo, lleva trece años preso, sin sentencia

‘Al comenzar esta novela documental o esta novela sin ficción, no sé, no puedo saber, si Israel Vallarta y Florence Cassez son inocentes o culpables del secuestro de Valeria. Y no sé, no puedo saber, si participaron en los demás secuestros que se les achacan'. Jorge Volpi (México, 1968) obtuvo el Premio Alfaguara de Novela 2018, por Una novela criminal. Que es una historia de amor.

Abogado, maestro en Letras Mexicanas, doctor en Filología Hispánica, destacado ensayista, galardonado con el Premio Planeta por su extraordinaria novela La Tejedora de sombras, ficción histórica, bien documentada basada en acontecimientos reales. Premio Iberoamericano de novela. Premio José Donoso, Premio Plural de Ensayo, Premio Biblioteca Breve, Prix Grinzane Cavour, Premio Mazatlán de Literatura, Beca Guggenheim. Caballero de la Orden de las Artes y Letras en Francia.

Volpi inicia una investigación literaria, estudia el affaire Cassez-Vallarta, pasó tres años consultando expedientes, recopilando datos. Interpreta hechos reales, evidencias, utiliza recursos novelísticos, basándose en investigaciones y entrevistas.

Construye una novela coral: recoge testimonios de agentes, policías, jueces, periodistas, activistas, rehenes, secuestradores, magistrados, abogados, familias de acusados y víctimas.

Recrea el proceso en que fueron detenidos los supuestos secuestradores el 8 de diciembre del 2005, acusados de dirigir una banda criminal. Al día siguiente las cadenas de televisión Azteca y Televisa pasaron en directo un burdo reportaje televisivo, versión amañada de la detención y liberación de los rehenes, vulnerando los derechos humanos de los acusados. Fue un montaje plagado de contradicciones e irregularidades.

Vallarta fue salvajemente torturado, dio una declaración, impugnada por un informe que certificaba el uso indiscriminado de la tortura, sufrió golpes, descargas eléctricas, quemaduras, mordidas de perro, para hacerle confesar delitos que no podría haber cometido, por encontrarse en otra ciudad. Israel se autoinculpó, confesó ser miembro de la Banda del Zodiaco para defender a Florence. ‘Israel sigue refiriéndose a ella como una gran mujer, afirma haberla amado de todas las maneras posibles'. La acusación se basó en los testimonios de tres supuestas víctimas que cambiaron constantemente sus declaraciones y un extraño juego de fechas.

Israel Vallarta nació el 16 de julio de 1970, era un joven guapo, lleva trece años preso, sin sentencia. Florence goza de libertad sin haber sido juzgada inocente, debido a la fuerte presión del presidente Nicolás Sarkozy, logró su liberación, por defectos de forma en el proceso judicial. Sarkozy llama a Florence a la cárcel. El papa Benedicto intercede a su favor.

En 2013 la Suprema Corte ordenó su libertad. Ese mismo día regresó a Francia. Se tensaron las relaciones diplomáticas entre dos países, se canceló del Año de México en Francia.

La ambiciosa extranjera fue condecorada por el Gobierno francés. Ha expuesto pinturas, Alain Delon compró uno de sus cuadros en mil euros. ‘Su repentina fama, la llevará a las primeras planas de diarios y revistas en todo el mundo, a comparecer en un sinfín de programas de radio y televisión e incluso a escribir dos libros que detallan su propia versión de los hechos'.

Fue condenada a 60 años de prisión por participación en secuestros, posesión de armas del ejército y delincuencia organizada.

Florence se casó y divorció en Francia con un mexicano, tiene una hija. Fue acusada por los secuestrados de ser líder de la banda criminal, identifican su acento afrancesado. ‘Era la más cruel de todos', intentó cortarle el dedo al niño secuestrado, amenazó a Cristina Ríos.

Enfurecida, declara su inocencia, negó saber que había rehenes detenidos, alega que desconocía las actividades ilícitas de Israel. La confesión de su novio dificultó su defensa. Si convivían en Las Chinitas, era imposible que no supiera nada.

Israel Vallarta sigue preso, sin haber sido juzgado todavía. Silenciado por las autoridades y los medios. Israel se queja del trato que le dan: ‘Aquí no nos atienden. Podemos desmayarnos del dolor y no nos dan medicamentos'. ‘La corrupción abismal, una aberrante manipulación política, impedía (e impide) cualquier aproximación a la verdad'. Valeria ‘no reconoció directamente a Israel, sino que los agentes Escalona y Aburto le mostraron sus retratos y le aseguraron que él era el líder de la banda. La Corte Suprema confirmó irregularidades del proceso. Se fabricaron testigos y evidencias, el efecto corruptor imbuyó todo el proceso penal. No es necesario cometer un delito para ser delincuente'.

Eduardo Margolis, poderoso empresario está detrás de todo.

Los jueces fallaron que se violaron los derechos humanos de Cassez al momento de su arresto y en su proceso judicial. No fallaron respecto a su inocencia o culpabilidad. ‘Israel Vallarta y Florence Cassez son inocentes mientras no se demuestre lo contrario'.

Bibliografía: Una novela criminal, Jorge Volpi, Editorial Alfaguara, 2018.

PSICÓLOGA, ESCRITORA, DOCENTE UNIVERSITARIA.