La Estrella de Panamá
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18 de Oct de 2019

Francisco Moreno Mejías

Columnistas

Fútbol y gramática

Las porterías de todos los deportes que las usan son invariablemente rectangulares y no veo cómo se le puede llamar arco a algo que está conformado por ángulos rectos.

En estos días de entusiasmo futbolero, me parece oportuno comentar un par de expresiones que estamos oyendo miles de veces por todos los medios de comunicación, a pesar de que son absolutamente incorrectas.

‘Fanático' es quien tiene un entusiasmo desmedido o irracional por algo. Cuando un canal de TV o un periódico dice que veinte mil fanáticos asistieron a tal espectáculo deportivo, musical o lo que sea, están insultando a gran parte de los asistentes, pues ‘fanático' no es un epíteto agradable y si bien no faltarían quienes tuvieran un entusiasmo desmedido o irracional por lo que veían, no creo que fueran todos ni mucho menos. Lo correcto en estos casos es decir que ‘asistieron veinte mil seguidores o aficionados', pues los que asisten lo hacen por afición al deporte, a la música o a lo que sea.

Sospecho que este caso, como muchos otros, es un tributo a la lengua inglesa, ya que dicho idioma usa las palabras ‘fanatic' y su abreviatura ‘fan' de esta forma inapropiada que nosotros imitamos como loros.

Los comentaristas deportivos son especialistas en inventar o descubrir nombres nuevos para referirse a las acciones o a los objetos relacionados con su oficio. Así dicen, por ejemplo, ‘el esférico' refiriéndose a un balón, ‘el colegiado' refiriéndose a un árbitro o ‘el guardameta' refiriéndose a un portero. No está mal, pues el balón evidentemente es esférico, el árbitro se supone que debe estar colegiado para ejercer su profesión y el portero guarda la portería, que es la meta del balón.

Pero no siempre son correctos los sinónimos eufemísticos que emplean. Dos de las palabras más usadas por tales comentaristas, sobre todo en América, son ‘arco' con el significado de portería y ‘arquero' para designar al portero que la defiende.

La palabra ‘arco' viene del latín ‘arcus', que originalmente significó el arma usada para disparar flechas y después también se dio este nombre a la construcción cóncava que une dos pilares. Cuando la pieza que une dos pilares no es curva, sino recta, esta no se llama arco, sino dintel. La palabra arco siempre estuvo unida a la línea curva.

Las porterías de todos los deportes que las usan son invariablemente rectangulares y no veo cómo se le puede llamar arco a algo que está conformado por ángulos rectos.

Algún reportero que olvidó la geometría que le enseñaron en primaria inventó estos arcos y luego fue copiado por miles de otros tan amnésicos o tan incultos como él.

Lo peor del caso es que las palabras arco y arquero con los significados de portería y portero ya las oficializó la Real Academia Española, incluyéndolas en su Diccionario; pero como he dicho en otras ocasiones, no todo lo oficial es ético y el hecho de que aparezcan en el Diccionario no significa necesariamente que no haya que evitarlas.

Estas consideraciones están sacadas de las páginas 110 y 111 de mi libro La herramienta más usada .