La Estrella de Panamá
Panamá,25º

18 de Oct de 2019

Jhonatan Juárez Álvarez

Columnistas

El manejo de los índices de pobreza: ¿quién gana y quién pierde?

‘Queda claro que es la clase baja quien pierde, ya que es la que se encuentra inmersa en la pobreza y no goza de privilegios'

Al menos una carencia social es suficiente para determinar que una persona vive en situación de pobreza, lo difícil es poder cuantificar la cantidad de personas que viven en ella, cuando por lo general su medición se reduce al cálculo de las necesidades con relación a la renta, sin tomar en cuenta la Pobreza Multidimensional.

El banco mundial apunta a la erradicación de la pobreza para el año 2030 realizando más inversiones a favor de los pobres, tomando en cuenta que en los últimos 25 años alrededor de 1,000 millones de personas han logrado salir de la pobreza extrema en el mundo, sin valorar la desaceleración del ritmo en el que disminuyen las tasas de pobreza, principalmente en países sumidos en los conflictos bélicos, con bajos ingresos y donde predomina la inestabilidad política.

Según estudios recientes de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), en los últimos 15 años la pobreza extrema en Panamá tuvo un decremento del 7.7%, mientras que la relativa disminuyo un 17% para el 2016. En 2017 por primera vez se incluye a estos indicadores la medición de la Pobreza Multidimensional (IPM), medición que busca identificar múltiples carencias a nivel de los hogares y personas en los ámbitos de la salud, educación y el nivel de vida. Esta medición nos reveló que los índices de esta para el 2018 nos situó en un 19.0%, 0.01% por debajo de el valor establecido para el año anterior, sin embargo, la percepción de la pobreza para quienes aquí habitamos sigue siendo un freno ante estos índices.

Quien visita Panamá queda impactado por los grandes progresos alcanzados en materia de infraestructura, red vial y sistemas de transportes masivos, sin embargo, la pobreza y desigualdad van de la mano en un país en el que la clase media prácticamente ha desaparecido producto de la inversión gubernamental en materia de subsidios, entre otras cosas que han logrado acercarlos cada vez más a la pobreza.

Queda claro que es la clase baja quien pierde, ya que es la que se encuentra inmersa en la pobreza y no goza de privilegios. A pesar de que organismos internacionales señalan a Panamá como el país con mejores perspectivas para el crecimiento económico de América Latina y El Caribe, esto no significa una mejora significativa en la calidad de vida de los panameños, según demuestran los índices de pobreza y desigualdad social. Se ha notado que a través de los años los diferentes gobiernos han dado pie a que el crecimiento de la pobreza siga aumentando y que la distribución de las riquezas y las oportunidades no sean repartidas de forma equitativa.