La Estrella de Panamá
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15 de Oct de 2019

Antonio Saldaña

Columnistas

La clase media y el nombramiento de directores de la ACP

Si bien es cierto el dominio del poder político del Estado panameño estuvo en manos de burguesía liberal en los primeros 65 años del “ancien régime”

Las sociedades de todos los Estados nacionales del mundo están formados por clases sociales y en la República de Panamá, en virtud de su desarrollo histórico (fuerzas productivas), las capas medias han jugado un papel de primer orden en las transformaciones de la Nación. Sí examinamos el periodo republicano desde sus albores -aunque desde el punto de vista de la clase dirigente en su conjunto la obra emancipadora del dominio colombiano fue liderizada por la burguesía comercial de la zona de tránsito- dentro de los constructores institucionales del Estado istmeño se destacan personalidades de extracción media como lo fueron, por ejemplo, los doctores Carlos A. Mendoza y Eusebio A. Morales, entre otros.

Si bien es cierto el dominio del poder político del Estado panameño estuvo en manos de burguesía liberal en los primeros 65 años del “ancien régime”. No menos cierto es que en este mismo período los estamentos medios de la sociedad desempeñaron un rol determinante en el perfeccionamiento del Estado nacional que nació mediatizado por la presencia colonial estadounidense, desde su fundación el 3 de noviembre de 1903 y, particularmente, con la negociación del ignominioso tratado para la construcción, administración y defensa del Canal de Panamá, mejor conocido como Hay-BunauVarilla firmado el 18 de noviembre de 1903, cuando ni siquiera se había secado la tinta de la firma del Acta de Independencia de Panamá de Colombia.

Pero resulta que la clase media es una capa de la sociedad sin identidad propia (no es “una clase en sí y para sí”) y en las distintas etapas de lucha sus personalidades han oscilado entre el pueblo y la oligarquía y las grandes jornadas de “luchas populares” terminaron en el ostracismo de unos y el acomodo de otros. Esto estuvo ocurriendo en el seno de los sectores medios de la sociedad hasta que una fracción de ellos –los militares de la Guardia Nacional- irrumpe el dominio de clase de la burguesía y político de la oligarquía, el 11 de octubre de 1968 y por 21 años la clase media panameña, “saborea – por primera, y única vez- las mieles del poder”.

Ahora bien, esa fue una “revolución” política donde la casta militar desaforó a la burguesía del poder político del Estado y “sumó” a personalidades de capas medias para gobernar la República. La alianza o “complicidad de clase” con organizaciones gremiales de trabajadores, campesinos y capas medias fue de facto. Desde luego, todo ello fue posible porque los sectores de capas medias intelectuales más esclarecidos políticamente, establecieron un proyecto de Nación y una “hoja de ruta”: La recuperación del Canal de Panamá y la lucha por la descolonización.

Durante los 21 años de dominio político de la clase media, la burguesía conspiró, todos los días, contra las jornadas descolonizadoras, por una sencilla razón, esta clase social históricamente ha sido antinacional. Con justificada razón, en una ocasión el general Omar Torrijos expresó: “La oligarquía (burguesía) no tiene nacionalidad”. De manera que la recuperación del Canal y de la soberanía es obra exclusiva de las capas medias, campesinos, obreros y personalidades progresistas de la burguesía (pueblo) y en lo absoluto de la burguesía antinacional pro yanqui, como clase social.

Es obvio, que los militares de banqueta que sucedieron a Omar Torrijos, (Asesinado por el imperialismo el 31 de julio de 1981) no solo abandonaron la “línea” establecida por su comandante en jefe, sino que no estuvieron a la altura de las circunstancias históricas y fueron los responsables, junto a alabarderos civiles, de la invasión militar estadounidense del 20 de diciembre de 1989, que montados en sus tanquetas trajo otra vez al poder a la burguesía nacional.

Esa es la razón histórica y social, de 30 años de “oligarquización” de la Patria pos invasión y, también, el motivo por el cual un hijo del pueblo y héroe nacional de la lucha anticolonial –profesor Luis Navas Pájaro- no fue nombrado como miembro de la Junta Directiva de la Autoridad del Canal y en su lugar han sido designados -por la fracción varelista de la plutocracia- tres distinguidos miembros de su cofradía. ¡Así de sencilla es la cosa!

Por. Antonio Saldaña

El autor es abogado y analista político.