La Estrella de Panamá
Panamá,25º

18 de Oct de 2019

Carlos E. Rangel Martín

Columnistas

Un tren cargado de cuentos chinos

Nos referimos al ferrocarril Panamá - David que el Partido Comunista de China (PCC) ofreció construirle a nuestro presidente

Nos referimos al ferrocarril Panamá - David que el Partido Comunista de China (PCC) ofreció construirle a nuestro presidente, que seis meses atrás dijeron que tendría 450 km de longitud y que costaría $5500 millones, pero que ahora dicen que solo tendría 391 km y solo costaría $4100 millones, porque solo se trataría de la ‘primera fase'; sin mencionar que, al igual que con varias megaobras realmente necesarias, nuestros últimos Gobiernos han terminado pagando hasta el doble de lo ‘planificado', llámense autopistas, pasos elevados, o líneas del Metro.

Nadie parece saber que en 1975 inauguraron el Ferrocarril Tanzam (Tanzania - Zambia) de 1866 km de longitud, construido con ayuda del PCC, a un costo total de unos $2650 millones (incluyendo una inflación de 370 % hasta hoy día); así que el costo por km de vía férrea en Tanzania - Zambia fue de $1.42 millones, mientras que en la ‘primera fase' de Panamá sería de $10,49 millones. En pocas palabras, el costo por kilómetro de vía férrea en Panamá sería siete veces mayor que en África oriental.

Nadie tampoco parece saber que, de alguna manera, en diciembre de 2017 el PCC cobró $16 millones por una demanda que interpuso contra México, porque, debido a la falta de transparencia, este último no permitió ejecutar un contrato por $14 100 millones para construir un tren desde la Ciudad de México hasta la ciudad de Querétaro.

Un detalle curioso del proyecto es que, cuando primero anunciaron la planificación de un tren que iría de Panamá a David, lógicamente pensamos que, si David es un lugar específico donde ubicar una estación ferroviaria, entonces Panamá lógicamente sería algún punto específico en la ciudad capital; pero esto no resultó así. Luego dijeron que el tren saldría de Arraiján, así que pensamos que Arraiján sería el poblado de Arraiján, donde antaño todos los autos, buses y camiones que salían de la antigua Zona del Canal tenían que hacer un alto para que la Policía Nacional tomara nota de sus placas vehiculares; pero esto tampoco resultó así. Finalmente, fijándonos en un mapa de la ruta del tren, impreso por la empresa Urbanamaps, descubrimos que lo que los planificadores llaman Arraiján realmente es Panamá - Pacífico (PP), en el corregimiento de Arraiján, provincia de Panamá Oeste.

Si la velocidad crucero del tren es de 160 km/h (en China los trenes ‘bala' operaran a 350 km/h) la única forma como nuestro tren pudiera ir de PP a David en dos horas y media sería transportando únicamente personas y sin ninguna parada intermedia. Este tiempo se obtiene dividiendo 391 km entre 160 km/h; pero, con unas doce estaciones intermedias, como anunciaron inicialmente, al añadir unos cinco minutos detenido en cada estación, el recorrido le tomaría tres horas y media. Por otro lado, si dicho tren también llevara carga, su velocidad tendría que ser reducida a la mitad, 80 km/h, entre otras porque el centro de gravedad de un vagón llevando contenedores es más alto que el de un vagón de pasajeros, aumentando la posibilidad de su volcamiento. Así que, permitiendo solo una parada, dicho viaje le tomaría cinco horas; y, bajo estas circunstancias, el tren tendría de ‘bala' lo mismo que un Lada de un Ferrari. Además, habiéndose ampliado la carretera Interamericana a cuatro carriles desde Arraiján hasta la frontera con Costa Rica, el viaje por carretera desde la Terminal de Transportes hasta David ahora toma unas cinco horas y media, a un costo de solo B/15.25.

No es válido comparar el costo de transportar un contenedor por carretera desde Panamá hasta David versus el costo de transportar el mismo contenedor por mar desde Panamá hasta Shanghai, China; porque si bien la distancia entre Panamá y Shanghai es mucho más grande, es bien sabido que el costo de transportar carga por mar es enormemente más barato. Por esto, muchísimas empresas estadounidenses prefieren enviar sus contenedores desde la Costa Oeste hasta la Costa Este de los EE.UU. por vía marítima y a través del Canal de Panamá, antes que enviarlos por ferrocarril.

Además, si uno calculara el costo hipotético de transportar un contenedor de 40 pies de largo desde Panamá hasta David por vía marítima, este no excedería los B/180.00. Seguramente alguien señalará que David no tiene un puerto de alto calado o equipo adecuado para manejar contenedores; pero lo que entonces cabría considerar sería mejorar la categoría de algún puerto existente o construir un puerto nuevo para que preste ese servicio.

Como nadie sabe cuan larga pudiera ser la guerra comercial que los EE.UU. le ha declarado a China, la construcción de este tren de carga le interesa mucho a esta potencia comercial asiática, para transportar eficientemente sus productos desde el Área del Canal a Centroamérica, así extendiendo su ‘Nueva Ruta de la Seda', que ahora llama ‘Iniciativa Franja y Ruta' (BRI, por sus iniciales en inglés); pero, si tanto es el interés del PCC por construir dicho tren, debiera construirlo y entregárselo a Panamá gratuitamente, como hicieron los EE.UU. con el Canal de Panamá, a pesar de que, por muy lejos, los estadounidenses siguen siendo sus mayores usuarios.

Es una enorme falacia decir que a Panamá le conviene construir dicho tren para acelerar su economía, anteponiendo un proyecto multibillonario a otros que verdaderamente ayudarían al desarrollo del país, como lo son procurar una mejor salud y educación a todos los panameños. Una prueba irrefutable de esto último es que, cuando Singapur tenía una economía más rezagada que la nuestra, atinadamente decidió primero utilizar todos los recursos disponibles para procurarle la mejor educación bilingüe posible a todos sus ciudadanos y, como resultado, ahora es un Estado del primer mundo.

Finalmente, sería sumamente nefasto para las futuras generaciones panameñas que nuestros Gobiernos siguieran promoviendo megaobras de poca necesidad, como son la ‘tercera fase' de la Cinta Costera y el sugerido tren PP - David, porque llegaría el momento en que el país no podría amortizar adecuadamente todas las deudas adquiridas y, como ya sucedió con el Puerto de Hambantota en Sri Lanka, si al PCC se le presentara la oportunidad, no dudaría en embargar dicho tren con planes de quedarse con él a perpetuidad.

JUBILADO DEL CUERPO DE INGENIEROS DE EE.UU.