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17 de Nov de 2019

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Ricardo Arturo Ríos Torresopinion@laestrella.com.pa

Columnistas

Héroes de la soberanía

La historia panameña silencia, en reiteradas ocasiones, a los auténticos héroes, sobre todo cuando son humildes y pertenecen a la patria de los marginados. Los Ezequiel son el ejemplo, dos jóvenes con nombre y apellido idénticos, unidos en el devenir nacionalista por el mismo cordón umbilical: el amor a Panamá.

El Coloso del Norte, durante el siglo XIX, afila las garras de las águilas imperiales para ejercer el dominio absoluto del istmo canalero panameño. La arrogancia de los yankees provoca repetidos enfrentamientos entre las dos naciones, como el incidente trágico de La Tajada de Sandía en 1856, el más emblemático hasta ese momento.

El Tratado Hay-Bunau Varilla de 1903 instala una colonia estadounidense en el corazón geográfico del territorio panameño; surge así la odiosa Zona del Canal. El imperio elimina nuestra bandera, impone leyes discriminatorias, ejerce plena jurisdicción en el suelo patrio. La dialéctica propicia que la misma determinación de los “zonians” de borrarnos como nación, se manifieste en el rechazo de los panameños hacia las pretensiones colonialistas.

La juventud panameña nunca declina en el empeño de rescatar la institucionalidad del país en el área colonial de la zona canalera. Los testimonios del fervor a la patria sagrada, se dan desde 1920 a 1964. La Federación de Estudiantes de Panamá, reorganizada en 1958, durante el II Congreso Extraordinario de diciembre de 1957, proclama como acción prioritaria la consigna: “Soberanía con plena jurisdicción en todo el territorio nacional”.

La Unión de Estudiantes Universitarios (UEU), con plena convicción del histórico mandato, organiza el 2 de mayo de 1958 la Operación Soberanía, en acto cívico, pacífico y patriótico se siembran banderas panameñas en la Zona del Canal, el movimiento estudiantil sorprende a los “zonians”. La agresión psicológica contra los panameños es derrotada. Ya no se les teme ni respeta. Con mesura, la juventud panameña reafirma nuestra jurisdicción en el área nacional.

La Operación Soberanía del 2 de mayo de 1958, obliga a la policía de los “zonians” a declarar que nunca más permitirá otra incursión en el territorio ocupado por el Coloso del Norte, así consta en los periódicos de la fecha, los cuales pueden ser consultados en la Biblioteca Nacional.

El 3 de Noviembre de 1959, la Unión de Estudiantes Universitarios invita al pueblo panameño a marchar con civismo, por la avenida 4 de Julio, después de finalizado el desfile conmemorativo de nuestra separación de Colombia. Centenares de estudiantes, acompañados por la ciudadanía militante, entran pacíficamente en la zona canalera. El 3 de Noviembre de 1959 la policía colonialista cumple la amenaza de mayo de 1958 y detiene con violencia a Ezequiel González Núñez, distinguido estudiante del Colegio José Dolores Moscote y a Ezequiel González Meneses, joven penonomeño con una trayectoria ganada en las luchas populares. La policía zoneíta y el ejército estadounidense atacan con garrotes, bombas lacrimógenas y balas a los manifestantes, más de cien panameños son heridos y algunos quedan inválidos.

La casualidad histórica une a dos panameños con igual nombre y apellido y con la misma determinación patriótica. Los dos Ezequiel levantan con decoro la única bandera que debe ondear en la patria de Ricardo Miró, Amelia Denis de Icaza y Gaspar Octavio Hernández. La Federación de Estudiantes realiza una gran colecta nacional para pagar la multa que el juez estadounidense con leyes de los estados racistas del sur de Estados Unidos les impone. El juez, con prepotencia, les prohibe volver a la Zona del Canal. Los dos Ezequiel, Núñez y Meneses, con firmeza responden: “Volveremos cuantas veces sea necesario”. Ezequiel González Meneses, en la noche heroica del 9 de Enero, muere asesinado por las tropas de los Estados Unidos acantonadas en las bases militares canaleras.

La Marcha Patriótica del 3 de Noviembre de 1959 es el antecedente con mayor trascendencia de los trágicos sucesos del 9 de Enero de 1964.

La comunidad nacional le debe un homenaje a esa generación heroica que sembró banderas de decoro y honor en nuestro territorio de la Zona del Canal. La celebración de las fiestas patrias motiva un justo reconocimiento cívico a los dos Ezequiel, que en una mañana inmensa, hacen del corazón de cada panameño una bandera de pundonor y devoción al suelo nacional.

A Ezequiel González Núñez y a Ezequiel González Meneses, mi respetuosa ofrenda plena de regocijo cuando se cumplen 60 años de ese acontecimiento histórico, el 3 de Noviembre de 2019.

A manera de epílogo: El PRD, Cambio Democrático y el panameñismo hacen de las áreas revertidas una piñata. Mientras, Ezequiel González Núñez vive en Samaria. Se gradúa de sociólogo en la USMA.

La Historia como ciencia actualiza lo acontecido, como lo expresa Antoine Prost: la historia se reescribe continuamente. Carlos Humberto Cuevas Gómez, en “Crónicas de historias panameñas”, afirma: que el descubrimiento de un nuevo documento, testimonio o de otra fuente pueden cambiar nuestra percepción e interpretación de los hechos históricos conocidos.

Por ello, como protagonista de la Marcha Patriótica del 3 de Noviembre de 1959, aclaro que el paseo de Aquilino Boyd en el área canalera, realizado ese día a las 8 a. m., nada tiene que ver con la entrada de centenares de panameños a la avenida 4 de Julio dos horas después. El diputado Boyd es recibido con alfombra roja y sonrisas por la policía zoneíta, la misma que dos horas después dispersa violentamente a la marcha pacífica y cívica organizada por la UEU. La policía zoneíta ese día detiene a los dos Ezequiel y más de cien panameños son heridos de bala, culatazos, bombas lacrimógenas y perdigones. La agresión del ejército y policía estadounidense provoca que el pueblo enardecido queme la estación del ferrocarril de la cinco de mayo, destruya el Servicio Informativo de EUA y asalte la Embajada de EU localizada en la avenida Balboa y allí coloquen la bandera panameña en su asta; todo está registrado en los periódicos de la época.

¿Dónde estaba Aquilino Boyd cuando se da la agresión a los estudiantes y a la ciudadanía militante? La Historia es una encrucijada de paradojas y parodias. Las gaviotas vencen a las águilas de Wall Street y los dos Ezequiel son Héroes de la Soberanía, en tanto a Aquilino solo se le recuerda como sumiso a Noriega, fue candidato de la dictadura a la Vicepresidencia.

Nota: recomiendo, para ampliar la información, leer “La épica de la soberanía” de mi autoría.

Docente, historiador y escritor.