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14 de Nov de 2019

Ubaldo E. Del Cidopinion@laestrella.com.pa

Columnistas

El 'Buen Gobierno', Nito y partido político

Un buen Gobierno debe concebirse desde una visión de país o de nación, entendiendo el concepto como: un componente fundamental del Estado, que resguarda el espíritu mismo de la administración sociopolítica de la sociedad.

Un buen Gobierno debe concebirse desde una visión de país o de nación, entendiendo el concepto como: un componente fundamental del Estado, que resguarda el espíritu mismo de la administración sociopolítica de la sociedad. Esto nos permite visualizar compromisos ineludibles entre una estructura de Gobierno y una nación que espera de su mandatario el guiar al país por derroteros de paz social, seguridad, desarrollo, progreso, calidad de vida y honestidad.

No obstante, hoy, a más de 120 días de Gobierno, se evidencia un forcejeo a lo interno del partido gobernante, en función de intereses personales, agendas ocultas, concentración de poder y profundas discrepancias ideo-conceptuales en algunos temas de interés nacional. Desde luego, esa desarmonía entre Ejecutivo, Legislativo y partido político, ocasiona tensión social, reflejada en manifestaciones públicas, encontronazos argumentativos, tira y jala y un manifiesto error de táctica y coherencia política.

Todo esto acarrea dificultad en el liderazgo de Nito Cortizo y le exige a él y a su equipo de trabajo, capacidad de maniobra, carácter real en la toma de decisiones, nuclearse a lo interno de su partido y, sobre todo, coherencia en todo sentido, lo que implica hablar un mismo lenguaje, asumir las mismas posiciones políticas y cumplir con las promesas electorales.

Aparentemente, las cosas No van en esta dirección, lo que trae consigo el padecimiento de una “hernia política” y de bajones en la percepción del pueblo hacia “el Buen Gobierno”; daño colateral que, quizás, ningún diputado observa y da pie a un descontento popular que, si no detienen a tiempo, será un barril de pólvora que obligará a la represión innecesaria, arrestos y muerte de ciudadanos inocentes.

En consecuencia, que se analice objetivamente la viabilidad de las reformas constitucionales, los mecanismos reformativos, el parecer de los sectores que no se vieron representados en la Concertación y, más que nada, se sopese el daño que se le hace a Panamá por No entender las necesidades de un país harto en desempleo, zozobras politiqueras, desesperanza, corrupción y la presencia de una clase política charlatana, desprestigiada y sedienta de protagonismo, que nada bien trae a la paz nacional. Celebremos el Mes de la Patria pensando en el país que queremos y en garantizar un Gobierno que supla las necesidades básicas del pueblo.

Docente