29 de Nov de 2021

Columnistas

(FODA-PRD) ¿Ilusión utópica?

“[…] el PRD no puede ni debe ser trampolín para satisfacer egos y ambiciones de quienes lo utilizan para lograr ministerios o nominaciones de elección popular”

“Quizás el lector se enoje conmigo por lo que digo en este libro. No lo escribí para hacer amigos. Tampoco para hacerme de enemigos. Lo escribí porque tenía que hacerlo”. Extracto de la introducción en el libro Los corruptores de Nicky Cruz. El autor nació en San Juan, Puerto Rico, (06/12/1938) 82 años. Pastor Evangélico, exlíder pandillero de la banda Mau-maus en NY, EUA.

En análogo “epitafio” (Alguien tiene que decir lo que hay que decir). Actitud de “conflictivo” cristiano. Meterme en camisa de 11 varas asumiendo consecuencias. Exponer la testa para sufrir ira e insensatez de quienes con la fusta del poder puedan agredirme porque sienten que mi artículo es elemento lesivo y confabulación que atenta contra ellos. Conspirar contra el “statu quo” y método arcaico que mantiene vigente liderazgo ejercido y capitalizado por el oportunismo y clientelismo político. ¡Compra de voto y conciencia por el vulgar billete! Mal endémico que no estigmatiza con exclusividad, sino que es generalizada y anacrónica práctica.

No obstante, a riesgo del mismo, plasmaré ideas y criterios personales para ser evaluadas y consideradas, “con mente fría y corazón caliente”, en conceptual inteligencia política. Mensaje que debemos asimilar la actual dirigencia, estructura y membresía de nuestro partido en sesudo análisis, ejercitado a través del método FODA, Fortaleza, Oportunidades, Debilidades y Amenazas. Obtener resultado y diagnóstico real en concepción y percepción de ciudadanos sobre nuestro colectivo político.

En mi forma de pensar, pragmático instrumento muestra que la Fortaleza se mantiene incólume, gracias a la imagen y el legado del creador del PRD. Sin menoscabo a reconocidos líderes y dirigentes de nuestro país, indudablemente Omar Torrijos Herrera fue la personalidad política de Panamá en el Siglo XX. Dentro del orden de ideas, la actual coyuntura, nos brinda la Oportunidad de realizar los cambios que reclama y exige nuestra sociedad en materia de gobernabilidad y orden institucional. La democracia panameña padece recurrente y patológica Debilidad. Ignorarlo y no tomar las debidas providencias, es aupar el peligro y la Amenaza de caer en lamentables situaciones que han llevado a países vecinos a la anarquía y acciones de violencia, producto de frustración, pérdida de confianza y credibilidad.

Sin caer en sectarismos o ataques a mansalva, verdad de a puño es que la Asamblea Nacional, como legítimo ente y expresión de la voluntad popular, no goza del aprecio y aceptación mayoritaria. No se puede negar que su capacidad de manejo con las bases le permite refutar tal argumento. Sin embargo, las recientes marchas de protesta fueron contundentes. No importa qué argucias se quieran utilizar para desconocer el poder de convocatoria. Juiciosa lectura indica el garrafal error, sería desconocer el trascendental hecho.

Sintetizando el escrito, emerge la importancia y magnitud del XI Congreso Ordinario en la anunciada Hoja de Ruta para mayo 2022. La elección del nuevo Comité Ejecutivo Nacional debe ser configurada y materializada por la dirección política serena y orientadora, estratégicamente separada del interés y poder de diputados, alcaldes y representantes de corregimiento. Distorsionada práctica, es nociva porque los mismos resultan ser juez y parte en la acción institucional en relación con permanentes conflictos en hermenéutica del quehacer por cargo electoral.

Soy consciente de que la Constitución y la Ley no prohíben el derecho de cualquier miembro a aspirar a dicho honor. Empero, el interés del país y del partido está por encima de alguna ambición personal. En base a este valor y principio, debe existir la voluntad y el desprendimiento de quienes conducen nuestro colectivo, de tal forma que logremos cristalizar y formalizar el elevado objetivo. Impera hacer lo que se tenga que hacer. Permitir que una luz en el camino, ambiente renovado de aire fresco edificante, abrace y consolide la fortaleza del partido de Omar.

En virtud de ello, el PRD no puede ni debe ser trampolín para satisfacer egos y ambiciones de quienes lo utilizan para lograr ministerios o nominaciones de elección popular. Elegir nueva dirección política, enmarcando esta posibilidad, será legítima responsabilidad de los delegados en la reunión plenaria del Congreso. Adoptar esa sublime tarea debe ser discurso y compromiso de todos, incluidos candidatos al CEN. Apartemos la fanfarria y la costumbre de utilizar al santo en onomástico o aniversario de canonización. Torrijos nos dejó en acciones filosóficas varias frases. Entre ellas: “No crean lo que digo. Miren lo que hago”. Como mensaje final a los copartidarios, añado. Ser Torrijista no es producto comercial publicitario. Torrijismo es cualidad y virtud de humildad, hermandad, patriotismos heredados, por el ejemplo. El PRD, como partido vanguardista, está obligado a liderar las transformaciones necesarias que afiancen fe y esperanza en pilares clase política y pilares democráticos.

“Todo es posible, si crees que es posible”.

Delegado nacional.

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