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05 de Jun de 2023

Columnistas

¡Tributo a un gran ser humano!

“[...] los panameños [...] lo recordaremos con profunda gratitud, como el gran amigo y hombre justo que fue y como el ser humano excepcional que hizo de servir la razón y sentido de su existencia”

Jimmy Carter (James Earl Carter), natural del estado de Georgia, fue el presidente número 39 de los Estados Unidos y ejerció el cargo del 20 de enero de 1977 al 19 de enero de 1981. Recordar ese período es de un gran significado para nuestro país, pues fue durante su mandato y gracias a su impulso personal que el 7 de septiembre de 1977 pudo celebrarse, en la sede de la Organización de los Estados Americanos, la firma de los Tratados Torrijos-Carter, que marcaron el inicio del proceso de la desaparición del enclave colonial de la antigua Zona del Canal; de la recuperación de nuestra soberanía sobre esa parte del territorio nacional; y de la asunción gradual de la operación del Canal, que se completó el 31 de diciembre de 1999.

El acendrado espíritu de justicia, que fue la norma de vida de Jimmy Carter, fue factor decisivo para que la lucha generacional del pueblo panameño pudiera redimir, a pesar de la resistencia de influyentes sectores de su país, casi cien años de las injusticias que se nos impusieron con el Tratado Hay-Bunau Varilla, en 1903. Su receptividad a las justas demandas panameñas, expuestas con convicción y firmeza por Omar Torrijos, fue la que hizo posible que concluyera con éxito el proceso negociador que venía estancado desde mediados de la década de los sesentas.

Noticias recientes dan cuenta de que la vida corporal de Jimmy Carter se acerca a su final. Él y sus familiares han tomado la decisión de que ya no reciba atenciones en un centro hospitalario y que rodeado de ella permanezca en su domicilio, donde recibirá cuidados paliativos. Pocas vidas, y especialmente las de quienes han dirigido un imperio como el estadounidense, merecerán ser recordadas como la de Jimmy Carter. Fue el estadista que exaltó el respeto y la promoción de los derechos humanos y los hizo la base de la política exterior de su país. Con justicia fue galardonado con el Premio Nobel de la Paz, en el año 1992.

Incomprendido por amplios sectores de su país, no recibió respaldo a su aspiración de reelegirse en el cargo. Concluido su mandato, él y su esposa fundaron el Centro Carter, dedicado a labores humanitarias; recorrió el mundo como un simple trabajador de la paz, participando como uno más en tareas de ayuda social.

El mundo entero recordará a Jimmy Carter, el granjero de Georgia que sirvió a la humanidad al máximo de sus capacidades y con absoluto desprendimiento. Nosotros los panameños también lo recordaremos con profunda gratitud, como el gran amigo y hombre justo que fue y como el ser humano excepcional que hizo de servir la razón y sentido de su existencia.

Ex embajador de Panamá en la OEA.