“¿Qué es lo que le impide venirse? ¡Que se venga! ¿Cuál es problema, pues? Lo que tienen es un show para ver cómo generan una campaña de intriga”, dijo...
- 21/01/2009 01:00
Estudiantes: los protagonistas del cambio
Los estudiantes son, en el fondo y la superficie, la razón de ser de la vida de administradores y formadores. La concepción sobre la educación debe tener un cambio radical y es responsabilidad del Ministerio concebir programas y planes de estudio, que tiendan a entender el proceso formativo como una actividad integral, que conjuga los elementos propios del proceso instructivo, con los procesos formativos de la personalidad y el desarrollo de actitudes y valores de solidaridad, respeto y compromiso para con la sociedad y con la familia, de otra manera no habrá verdadera educación, sólo instrucción.
Sin el concurso de los estudiantes, sin el impulso trasformador que ellos suelen imprimir a la vida, toda nuestra mejor intención como sociedad, quedará en letra muerta, por lo cual, se debe propiciar el desarrollo de las capacidades de liderazgo de los jóvenes.
Esperamos que la energía y el ímpetu sean elementos de gran valor, para el logro de las transformaciones que se requieren ejecutar.
En conclusión, como consecuencia del nuevo orden económico mundial y de las crecientes necesidades en materia de ciencia y tecnología, el recurso humano requiere de un conjunto de condiciones que superan las ofrecidas actualmente por el sistema educativo vigente.
Es inaplazable enfrentar los nuevos retos que nos depara este siglo veintiuno, principalmente porque la dinámica del conocimiento y de la formación de científicos, profesionales y técnicos, tiene hoy atributos muy diferentes a los que usualmente empleamos en el sistema educativo actual.
En el caso específico de nuestro país, la reversión del Canal de Panamá y de los bienes adyacentes, y su ampliación, como parte de una estructura tecnológica y administrativa de gran complejidad, compromete al país al desarrollo de capacidades y al manejo de elementos sensibles, con eficiencia y competitividad. La incorporación del Canal de Panamá, a nuestra plataforma económica en forma directa, tiene enormes repercusiones y nos enfrenta al análisis de la crítica mundial, en cuanto a nuestra capacidad y eficiencia.
Tenemos que cambiar lo que somos, utilizándonos a nosotros mismos como agentes y sujetos de cambio. Está tarea implica un enorme reto para los gobernantes y para el pueblo.
El gobierno debe estar interesado en elevar la credibilidad de la ciudadanía y sabemos que para ello, tienen que dar un ejemplo de responsabilidad y de coherencia con sus propuestas. Sabemos que en la medida en que la autoridad pueda acreditarse el liderazgo mediante la convicción y credibilidad de los gobernados, el proyecto de cambio y transformación del carácter del ser panameño, comenzará a dar frutos.
Por último, el proyecto educativo no puede darse aislado de los otros componentes del Estado. El recurso humano debe ser el objetivo del desarrollo. Los sistemas han puesto el hombre al servicio de las economías, cuando debemos tener como meta la mejora de las condiciones de vida del hombre y la sociedad.
En la medida en que la equidad social se promueva y se fortalezca con leyes y programas de gobierno, y estas eleven la calidad de vida en sociedad, la insatisfacción social, la frustración y la violencia decrecerán, permitiéndonos la coyuntura que estimulará la superación y la participación en las responsabilidades de la vida en sociedad.
-El autor fue ministro de Educación.pthalass@cableonda.net