“¿Qué es lo que le impide venirse? ¡Que se venga! ¿Cuál es problema, pues? Lo que tienen es un show para ver cómo generan una campaña de intriga”, dijo...
- 18/01/2009 01:00
Continúan los discursos circenses
La radiografía de la estatura moral de candidatos y partidos queda cada vez más al descubierto. Esta semana han sobresalido las acusaciones de corrupción entre los partidos políticos, tal como las acusaciones de “maletines con dinero” para comprar o evitar alianzas, sin que el Tribunal Electoral realice intento alguno de investigación.
También quedó al descubierto cómo gobierno y oposición han utilizado la esfera pública para otorgar canonjías no sólo a sus adeptos, sino también a sus opositores. Es decir, entre gobierno y oposición no hay contradicción.
La falta de programas y propuestas concretas, la ausencia de debates reales y no de reality show , han querido ser sustituidos por marketing publicitarios y discursos circenses, que evidencian una vez más la demagogia que caracteriza a la llamada “clase política” del país.
La alianza Varela — Endara, que no causó entusiasmo, pero puso a flor de piel que las acusaciones que ayer se hacían eran cosméticas. El discurso de Martinelli, que no pasa de poner en el tapete los escándalos e ineficiencias del gobierno, situación que el movimiento social panameño ha denunciado, no ahora, sino desde hace años, incluyendo los periodo en que Martinelli ejercía funciones de dirección en el sector público (CSS y Administración del Canal); el anuncio de su candidato a la Vicepresidencia, que reafirma su proyecto empresarial.
En el caso de Balbina, sigue insistiendo, pese a ser miembro del partido gobernante, en la retórica palabra “cambio”, que refleja su desesperación ante las encuestas, en un discurso pre—elaborado omite temas tan importantes como el de la flexibilidad laboral, viéndose obligada a decir “eso también”, cuando los presentes le gritaban que asumiera posturas. (No podemos olvidar que ella era la presidenta de la Asamblea Legislativa cuando se impusieron a sangre y fuego las reformas al Código de Trabajo). Como si fuera poco, el PRD dio a conocer sus figuras al PARLACEN, entre las cuales se incluye a una hija de Noriega.
Con esta realidad, ¿qué democracia puede haber en votar por partidos con larga trayectoria de corrupción y de atropellos al pueblo? ¿Cómo votar por partidos y figuras que han violado los derechos humanos y reprimido al pueblo?
Para el pueblo panameño, la democracia debe estar expresada en la conciencia de lucha para demandar la atención a las necesidades más urgentes, la superación de las condiciones de súper explotación y miseria en que viven los trabajadores y campesinos, la edificación de una sociedad que, al basarse en el respeto a la voluntad de la mayoría, haga de los intereses de ésta el criterio prioritario de acción.
Los sectores de poder económico y sus partidos políticos creen que el pueblo panameño es iluso y que se dejará manipular por las demagogia electorera. Los sectores populares, los ciudadanos honestos, seguiremos exigiendo una verdadera respuesta a nuestras demandas sociales, que nos permita enfrentar la pérdida de calidad de vida a la que nos han expuesto las cien familias de la mafiocracia (de oposición y gobierno). No nos dejaremos embaucar por el proceso electorero, haremos sentir la fuerza del pueblo organizado con la abstención, voto en blanco, nulo o voto simbólico a favor de algún mártir del pueblo.
-El autor es secretario general del SUNTRACS.rologe54@yahoo.com