“¿Qué es lo que le impide venirse? ¡Que se venga! ¿Cuál es problema, pues? Lo que tienen es un show para ver cómo generan una campaña de intriga”, dijo...
- 08/03/2010 01:00
Los cuatro valores de los inmuebles
Los inmuebles tienen cuatro valores: a) El Valor Catastral; b) El valor de mercado, que es en verdad el más cercano a su valor real; c) El valor que tiene cuando el propietario necesita vender con premura; y d) El valor cuando el comprador tiene urgencia de comprar. En estos dos últimos los valores estarían alejados de la realidad.
Es verdad que el propietario puede asignarle el valor que desee a sus propiedades en el momento que desee hacerlo, pero esa decisión en ningún momento y bajo ninguna circunstancia hace que ese inmueble valga realmente ese valor caprichosamente asignado, puesto que al momento de vender dicha propiedad, dicho valor lejos de favorecer, perjudicaría terriblemente.
Por ejemplo, si yo soy propietario de mil metros de terreno en la montaña y voy al Catastro y lo registró, por poner una cifra, en tres millones de balboas.
Esa propiedad no se podría vender jamás, por el grave problema de altos impuestos en un inmueble que no vale nada, por el valor caprichoso que se le dio y lo más seguro es que dicho inmueble a la larga tendría que ser secuestrado por el Estado por falta de pago.
Pasarían 300 años, o más, para que dichos mil metros pudieran alcanzar ese valor, al menos que se encuentre en él una mina de oro o un yacimiento petrolífero.
Ahora bien, si determinada persona compra también en la montaña, un lote semejante y pasa al Catastro para asignarle el valor de tres millones de balboas, salta a la vista una intención preconcebida, en cuyo caso el funcionario de Catastro debe investigar el porqué a una propiedad que no vale ni los mil balboas por los que fue comprado, se le asigna un valor, no solo irreal, sino que llama a la suspicacia.
Pero si al final del camino, se descubre que dicho inmueble ha sido registrado por dicha suma para luego utilizarlo como fianza de excarcelación, entonces, llegamos a la conclusión de que no solo hubo engaño, sino también dolo, porque se ha hecho una jugada para burlar la Ley y la justicia, en cuyo caso se debe investigar: Al Catastro y todas las instituciones que hayan tenido que intervenir en un hecho evidentemente de corrupción.
El lote en cuestión, formaría parte de uno de tantos que a la postre habrían de ser secuestrados por el Estado, porque nadie pagaría impuesto de inmueble de más de B/60,000.00 anuales.
Es evidente, por lo tanto, que el propósito fue burlar la Ley. El Ministerio Público y el Órgano Judicial deben retrotraer lo hecho a su estado original. Y mandarlos a la cárcel.
Así son las cosas.
*Empresario.juramor777@hotmail.com