Se efectuan gestiones para salir de la lista de países que no combaten la pesca ilegal y que Panamá pueda seguir exportando mariscos a la UE
- 29/09/2009 02:00
Cuando percibimos los hechos negativos o positivos
Habida cuenta de los artículos anteriores, es de vital importancia destacar que en nuestro cerebro surge primero el pensamiento, producto de lo que perciben nuestros ojos. Si las imágenes percibidas son negativas, igualmente negativos serán nuestros pensamientos y nuestros sentimientos, pero serán positivas ante imágenes positivas.
Un niño que nace y vive en un entorno de violencia, corrupción y vicio, lo más seguro es que su mente viva inmersa en los hechos que ve, vive y siente y, por lo tanto, son normales para él tales hechos. Desde luego que en el universo de tales circunstancias y vivencias, pueden existir, como en efecto existen, las excepciones, pero nunca constituyen la regla.
Las consideraciones apuntadas nos conducen inequívocamente a la conclusión de que por ello están creciendo en nuestro medio social hechos tales como: el pandillerismo, el crimen, el contrabando, el vicio y el asalto alarmantemente.
Si es desde su nacimiento cuando se inicia su educación, entonces manos a la obra. Si los padres, en sus diferentes niveles, no están capacitados para realizar la difícil y noble misión de la paternidad/maternidad, entonces, se impone iniciar ya los cursos de Docencia Familiar. La Constitución Nacional impone la educación como obligatoria y si como hemos dicho, existen cuatro años en el limbo, es hora ya de adoptar medidas, porque los cuatro primeros años de la vida del infante, son los más preciados.
Es oportuno acotar algunos ejemplos, que al cotejarlos podremos establecer la diferencia, percatándonos del porqué.
Los niños de hace alrededor de seis décadas, jugaban al papá y mamá. La niña con su muñeca daba a esta un trato que lindaba en lo sublime y el niño hacía algo semejante, imitando a su padre. Existía un ambiento de cordialidad en ese juego “ a la familia ”. Por el contrario, ese mismo juego cuatro o cinco décadas después, tanto la niña como el niño en su juego, aplicaban un trato fuerte, drástico y descomedido para con la muñeca, debido a un supuesto mal comportamiento. También imitación del medio familiar.
Al cotejar los dos ejemplos llegamos a la siguiente conclusión: En el hogar de los niños del primer ejemplo reinaba un ambiente tranquilo, de respeto, de amor y de comprensión. En el segundo caso, en el hogar de los otros niños, reinaba un ambiente hostil, riñas y reclamos con o sin razón y lo proyectaban en la muñeca.
Los tiempos han cambiado, y hoy son aún peores, urgen medidas de corrección ante los hechos que se están dando. Es urgente educar a los nuevos padres y a los padres potenciales mediante la Escuela de Docencia Familiar. Esta es una necesidad impostergable. Así son las cosas.
*Empresario.juramor777@hotmail.com