• 12/07/2014 02:00

Las fiestas de toros (II)

Surgen grandes diferencias entre nuestras fiestas taurinas, que tienen como sana intensión la de alegrar y darle vistosidad a las fiestas

Definitivamente ‘las fiestas de toros’, derivan de las ‘corridas de toros’ como tal. Esta actividad es una fiesta en la cual se lidian toros bravos (valientes) básicamente a pie, con cierta participación de caballos en el manejo del ganado al reunirlo en el toril; para luego soltarlo uno a uno, para ser ‘jugao’, en una plaza cerrada en donde se desarrolla el festivo espectáculo.[]

Surgen grandes diferencias entre nuestras fiestas taurinas, que tienen como sana intensión la de alegrar y darle vistosidad a las fiestas patronales de nuestros pueblos de la Región del Canajagua en Los Santos, Herrera y parte de Veraguas; con la original lidia de toros, donde participan varias personas, entre ellas los toreros, que siguen un estricto protocolo tradicional reglamentario del espectáculo taurino, regido, más que nada, por la intención estética y que solo puede participar como matador el torero que ha tomado la ‘alternativa’.

Las fiestas de toros en nuestro país muestran acciones diferentes. Participan hasta tres toreros, equipados con ‘mantas’ o capas rojas, como elemento sobresaliente en esta faena. La tradición santeña aporta unos aspectos importantes que se convierten en indispensables en ‘las fiestas de toros’; estos son, sin duda, el pito y la caja. Estos elementos distinguen la fiesta taurina, dándole emoción característica, desde la ‘cercá de la barrera’, brindando gran expectativa a esta tradición tan importante para el desarrollo de la fiesta patronal.

Las ‘fiestas de toros’ en honor a nuestra VIRGEN MÁRTIR Santa Librada, en los albores del siglo XX, se desarrollaban en la plaza frente a la actual iglesia, en el terreno que hoy ocupa el parque Porras. Con el crecimiento del pueblo, se trasladaron a la plaza de Praga. Estas fiestas logran apogeo en la década de los cuarenta del siglo pasado.

Luego de los fuegos artificiales, costumbre que se arraigó gracias a la maestría en la confección de los fuegos de artificio del español Manuel Rodríguez; Los asistentes, se dirigían a la plaza de Praga. La razón, en la casa de ‘las Barragán’, en la de PINE Espino y PINE Broce, esperaban los violines para celebrar la parte bailable de la ‘noche de los fuegos’ y durante los restantes cuatro días de fiesta. Años después prevalecerían los acordeones, en manos de GELO Córdoba, SEVERITO Batista, Claudio Castillo y Dorindo Cárdenas, entre otros, marcando los compases de nuestra música típica con estos magníficos instrumentos de viento. En la madrugada del 20 de julio, de forma espontánea los músicos venían de la plaza de Praga a tocar sus melodías a la patrona, en maravillosa serenata, antes de la misa patronal.

Temprano, el ‘primer día de toros’, día 21, y los siguientes, los voluntarios encargados de buscar el ganado, arreglaban sus ‘amaizados’ caballos para dirigirse a los potreros para llevar el ganado temprano al toril de Praga.

Durante los tres días de ‘fiesta de toros’ era seleccionado un abanderado diferente, quien se encargaba de reunir en ‘tuna’ al público asistente. Mientras la caja dejaba escuchar su ritmo alegre en las manos de Alejandro ‘ALEJO’ Cedeño de EL QUEMAO o Alejandro ‘EL PRIETO’ Herrera de Paritilla, de Modesto Montenegro o Raúl ‘RUNDO’ Cedeño, entre otros y el pito interpretado por Antonio ‘TOÑO’ Reyes, quien cambiaría años después, el pito de ‘pepa de corozo’ de tres huecos, por la flauta de bronce de cuatro huecos.

Los toreros estaban listos. Señalo que estas fiestas eran bien organizadas. Se respetaba el orden y organización de la fiesta. El ganado solo era jugado por los toreros designados. Los espontáneos, solo se permitían en la Plaza en momentos de peligro para los toreros o de alguno de los asistentes. MISTER RUBI, fue el único torero que vi vestir de ‘luces’, colocar banderillas al toro, utilizar una verdadera muleta roja y lograr lances como: la verónica, pases naturales, derechazos y molinetes de rodillas, en la plaza de Praga. Los toreros famosos eran: Dimas Henríquez, Rufino Alonso, el inmortal TAMALES y MERQUI CULEBRILLA.

El día 22 de julio, día ‘sereno’, se repetía la fiesta con una diferencia, en este día se efectuaba el equivalente a una novillada; o sea que solo se toreaban terneros y se les daba oportunidad a los niños.

El 24 de julio, marcaba el final de la fiesta, se trataba de llevar para la lidia el mejor ganado posible. El dueño de la ganadería colocaba una cinta roja al toro más bravo de su hacienda, asignando un premio a quien lo toreaba. Destaco como uno de los elementos de mayor tradición en estas fiestas de toros, la saloma, la ‘arrucadera’ en la plaza de toros y otras expresiones vocales, como el canto de la mejorana acompañado de la ‘mejoranera’.

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