• 17/06/2009 02:00

Obras públicas del cambio

Nos hemos referido anteriormente a proyectos de ley que deberán ser considerados por la Asamblea Nacional para cumplir propuestas conten...

Nos hemos referido anteriormente a proyectos de ley que deberán ser considerados por la Asamblea Nacional para cumplir propuestas contenidas en el Plan de Gobierno del Cambio. Ese mismo Plan contiene además algunas obras públicas que realizará el Ejecutivo; su financiamiento deberá constar en el presupuesto nacional que apruebe la Asamblea. Un rápido vistazo al referido Plan de Gobierno muestra lo que parecería un ambicioso programa de obras públicas para el quinquenio 2009-2014.

La construcción más impactante en la ciudad capital sería el metro, acompañado de los entronques que unirían los corredores Sur y Norte, y la Cinta Costera con el puente de las Américas. Aunado al aumento y ensanche de ejes transversales de norte a sur y a la instalación de semáforos inteligentes, se haría más fluido el tráfico en la capital y más digno el transporte de miles de residentes en áreas circunvecinas.

Importantes para el resto del país serían obras prometidas como el ensanche a cuatro vías de la carretera Interamericana de Santiago a David y el de Divisa a Tonosí, así como un nuevo puente que cruce el Canal de Panamá en Colón, la carretera de Colón a Bocas del Toro, y el circuito turístico Penonomé-Colón-Panamá para desarrollar el Caribe panameño e integrar a Colón al resto del país. La habilitación de redes viales de circunvalación y acceso a los territorios comarcales completaría el paquete propuesto de carreteras y vías públicas.

El transporte internacional y el turismo se facilitarían con la propuesta ampliación de aeropuertos en Chiriquí, Colón, Bocas del Toro, Coclé y la península de Azuero, satisfaciendo todos los requisitos de infraestructura y administración para permitir su utilización como aeropuertos internacionales. El déficit habitacional de 150,000 viviendas se aliviaría con el programa agresivo prometido de construcción de viviendas de interés social en todo el país, así como viviendas tradicionales indígenas autóctonos.

La construcción de acueductos en todo el país para dotar de suficiente agua potable a las poblaciones es parte de la propuesta. Paralelamente se construirán plantas de tratamiento para el manejo adecuado de aguas servidas en Colón, David, Changuinola, Penonomé, Santiago, Las Tablas, Chitré, La Chorrera, Arraiján y otros poblados, similares al proyecto de saneamiento de la Bahía de Panamá, que será continuado.

Se construirán modernos mercados de abastos en la capital, en Colón y otros sitios adecuados, y se establecerán nuevos parques industriales para actividades especializadas. Se construirán nuevas instalaciones deportivas para la práctica de todos los deportes, por un lado, y por el otro, se aumentará el número de cárceles para evitar el hacinamiento actual y crear verdaderos centros de rehabilitación. Se reemplazará el tendido eléctrico y telefónico por uno subterráneo en la capital y se ampliará el sistema de transmisión de energía. Se construirán nuevas escuelas de Educación Básica General y Media en toda la República y dormitorios para estudiantes que residan lejos de ellas, como también Escuelas de Excelencia y Centros de Educación Laboral y Ocupacional.

Cierto es que cada mandatario deja obras como testimonio de su trabajo: la Cinta Costera, los Corredores y el Puente Centenario son ejemplos fehacientes. El nuevo gobierno planea muchos y Dios quiera que se puedan cumplir porque “obras son amores y no buenas razones”.

-La autora es diputada por el Circuito 8-7.mireyalasso@yahoo.com

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