El edificio, cerrado hace más de una década por problemas estructurales, pasó de albergar a cientos de estudiantes a convertirse en un albergue temporal...
- 26/06/2010 02:00
Panamá: Turismo médico
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Agrega La Estrella en Google ↗️Existe gran interés en algunos funcionarios relacionados con la salud humana en incentivar el ‘Turismo Médico’ en nuestro país, por las supuestas condiciones favorables que tenemos en oferta profesional, estructural privada y condiciones económicas actuales. Sin embargo, esas valorizaciones cortan las garantías de capacidad de seguridad sanitaria que se necesita en el país, para garantizar que no se practicarán en nuestros centros hospitalarios privados tratamientos no autorizados, sin aprobaciones científicas, con incumplimientos de las normas biomédicas internacionales y sin fiscalización oficial nacional responsable.
El mejor ejemplo de nuestra preocupación, es la falta de implementación de la Ley 3 del 8 de febrero del 2010, sobre los trasplantes de órganos en seres humanos, lo cual tiene todo un capítulo sobre la necesidad de la creación de un sistema de biovigilancia, para el tratamiento con células madres. Por otra parte, la actual Ley 1 del 10 de enero del 2001, sobre medicamentos, insumos médicos, equipos quirúrgicos y otros productos del consumo humano, en su reglamentación establece la creación a nivel nacional de la farmacovigilancia y no hemos podido salir de la capital, para implementar esta dirección nacional sanitaria preventiva, para determinar las causas de las reacciones adversas de los medicamentos en los seres humanos, para estar proponiendo el Turismo Médico.
El desarrollo económico es necesario, pero no lo es todo. La seguridad en los tratamientos de los seres humanos es importante y es un deber de nuestro país garantizarlo a nacionales y extranjeros, aunque los tratamientos sean en hospitales privados, la imagen del país está de por medio ante la internacional sanitaria.
Normalmente, los países reconocidos como de Turismo Médico son aquellos que mantienen debilidades en sus sistemas nacionales de regulación para una fiscalización adecuada y son utilizados por personas, instituciones y corporaciones internacionales con la finalidad de realizar practicas médicas fuera de las normas biomédicas.
Debemos preocuparnos, pues, desde la Comisión de Salud de la Asamblea de Diputados parece ser el punto de mayor entusiasmo por llevar al país a un nuevo escenarios sanitario médico, para lo cual no estamos preparados como país, porque tenemos debilidades en nuestras normas regulatorias que puedan garantizar a los extranjeros y nacionales su seguridad en los tratamientos y para poder determinar las responsabilidades para los infractores a las leyes nacionales. No deseamos pensar que puede haber algún interés personal de esta Comisión de Salud por el Turismo Médico sin fiscalización adecuada.
Mejor imitemos a otros países del llamado primer mundo, donde en ninguno de ellos se practica el Turismo Médico; sin embargo, mantienen las mejores leyes regulatorias y fuertes castigos para aquellos que pretendan violar sus normas sanitarias, para practicar tratamientos sin las evidencias científicas demostradas y reconocidas, son los países del tercer mundo los seleccionados para desarrollar el Turismo Médico, por sus altas necesidades económicas, que los llevan a valorar más un poco de dinero que la vida humana.
*PANAMEÑO.