• 23/11/2023 00:00

Cambios

La Asamblea de hoy es producto de los pequeños circuitos, donde el clientelismo es un elemento fundamental para ganar una elección

Hay muchos que comentan que Panamá no podría llegar a ser Suiza, porque le faltan los suizos. Esta es una manera muy elemental de rendirse antes de emprender un proyecto de desarrollo humano. Porque Panamá o cualquier país de Latinoamérica puede avanzar el desarrollo, solo que tiene que hacer los cambios a la medida. Por ejemplo, cuando se habla de cambiar el Legislativo para que se convierta en un órgano de control y contrapeso del Ejecutivo, el argumento fácil de algunos es que nada bueno saldrá del Legislativo, porque serían los mismos diputados de hoy los que tomarían ese rol y “un tigre no se convierte en vegetariano”. Pero ese es otro argumento fácil de rebatir. La Asamblea de hoy es producto de los pequeños circuitos, donde el clientelismo es un elemento fundamental para ganar una elección. Es tan fácil, que un diputado que se reelige y reelige, solo calcula el medio cociente. Si el cociente es 22 mil votos, él solo trabaja con 11 mil electores y ceba esos votos durante años y así logra su objetivo, a través del clientelismo. Pero se puede romper ese círculo vicioso, cambiando el tamaño del circuito, haciendo que cada diputado sea electo, pero con el voto de toda la provincia y que salgan los más votados. De seguro el clientelismo aquí no le funcionará. Todos estos cambios tenemos que trabajarlos, para poder ir enrumbando a Panamá en la senda del desarrollo humano, de lo contrario, seguiremos en el camino equivocado. ¡Así de simple!

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