• 07/07/2015 02:00

Lo que mal empieza...

El presidente de la Asamblea Nacional, Rubén De León, prometió que ayer daría explicaciones, no lo hizo

A menos de una semana en el cargo, el nuevo presidente de la Asamblea ya incumplió su primera promesa. Durante los días que sucedieron a su victoria, Rubén De León juró —cada vez que pudo— que ayer, lunes 6 de julio, le informaría al país cuáles fueron los compromisos adquiridos con aquellos sectores que lo respaldaron para que pudiera presidir el palacio Justo Arosemena. Llegó el lunes y nos quedamos esperando. Lo peor es que no hubo una explicación de por qué no se dijo nada. Irresponsable actitud cuando en el ambiente está la duda de que el 1 de julio hubo grandes reparticiones de dinero, promesas de favores que involucran no solo a los parlamentarios, sino a los órganos Ejecutivo y Judicial. ¿Qué podemos esperar de alguien que, con tal de cumplir su capricho, no solo fracturó a su partido (en el que, orgulloso lo dice, lleva ya 30 años), sino a todos los colectivos del país? ¿Qué podemos esperar de quien alcanzó el poder forzando que se incumplieran pactos y promesas? El diputado presidente dice que es distinto a Crispiano Adames y Benicio Robinson; sin embargo, cae en las mismas prácticas que tanto se les critican. Rubén De León: Si está del lado correcto, como pregona, demuéstrelo no solo dando las explicaciones necesarias; sino, haciéndolo cuando dice que lo hará, pero no engañe. No queremos pensar que todo lo que mal empieza, mal termina.

Lo Nuevo