18 de Ago de 2022

  • Redacción Digital La Estrella

Opinión

¿El PRD al poder?

‘Ofrezco un liderazgo nuevo y asumo el reto, con respeto al prójimo, con amor a mi familia, sin poner condiciones a la Nación’. Esta es ...

‘Ofrezco un liderazgo nuevo y asumo el reto, con respeto al prójimo, con amor a mi familia, sin poner condiciones a la Nación’. Esta es la base en la que se fundamenta el parlamentario perredista Juan Carlos Arosemena en su aspiración a gobernar este país en el periodo 2014-2019, y de quien se dice es cristiano evangélico y que como buen cristiano, no dice mentiras ni calla verdades.

‘He lanzado mi candidatura, porque los PRD necesitamos volver a creer’, manifestó Arosemena, quien precisó que representa a una nueva generación que aprendió a reconocer las grandes obras que hizo el torrijismo por el desarrollo del país y que también ha aprendido de los errores para no repetirlos.

Pueblo panameño, creo que es hora de que los hijos de Dios pasen de la oración a la acción, pues nuestra patria requiere de hombres y mujeres temerosos y temerosas de Dios para poder hacer un gobierno digno, con equidad y con la firme convicción de que son elegidos para servir al pueblo y no servirse de él.

Las Sagradas Escrituras, revelan en el capítulo 29 del libro conocido como Proverbios, versículo 2: ‘Cuando los justos gobiernan, el pueblo se alegra’.

Lo cierto es que dentro del PRD hay de todas las tendencias ideológicas, religiosas, sociales, culturales; pero todos en un momento dado elevamos nuestras miradas hacia el cielo he invocamos piedad y misericordia a ese Dios que no vemos, pero que sabemos que existe, al cual llamamos ‘Señor’, pero no obedecemos, pues le damos riendas sueltas a nuestra propia concupiscencia y luego nos quejamos cuando la vida nos golpea.

De volver el PRD al poder, debe ser con un partido renovado con la sabiduría de la veteranía de sus fundadores y el ímpetu de los nuevos pinos, para lograr esa transformación de la que todos cacarean, pero nadie hace nada.

Ya este pueblo está cansado de promesas que no se cumplen y el resultado es el mismo, tal cual lo describe nuestro cantautor Rubén Blades: ‘... votando en las elecciones, pa’ después comerse un clavo’.

*MIEMBRO DEL PRD.