13 de Ago de 2022

  • Redacción Digital La Estrella

Opinión

La educación, pilar fundamental

En los últimos meses se ha notado, con gran satisfacción, cómo los diferentes medios de comunicación reflejan cada vez más el interés ci...

En los últimos meses se ha notado, con gran satisfacción, cómo los diferentes medios de comunicación reflejan cada vez más el interés ciudadano y gubernamental por el tema de la educación, criterio que es compartido ampliamente por el sector privado organizado, a través de los diferentes gremios.

No cabe duda de que la visita de Andrés Oppenheimer, para presentar su más reciente libro, ‘Basta de Historias’, provocó la chispa que tanto necesitamos para que todos los panameños, sin distingo de raza, clase social o religión, nos concentremos y apoyemos esa educación moderna que impulsa la señora ministro, a través de la transformación curricular, muy enfocada a las necesidades del mercado laboral, a fin de evitar ‘profesionales universitarios’ que poco o nada aportan al desarrollo del país y sangran al erario público.

El mercado laboral es dinámico y agresivo. Es competitivo y demandante. Requiere de los mejores hombres y mujeres para liderizarlo. Por ello, es necesario que imitemos lo bueno que han logrado otros países para formar verdaderos profesionales y técnicos, que tanto necesita una economía pujante como lo es la panameña que, año tras año, gobierno tras gobierno, ha mantenido un ritmo ascendente, que nos hace ver como un país propio del primer mundo.

Comencemos, entonces, con nuestros niños en sus primeros años de educación, procurando que sus maestros y profesores cuenten con el talento y la preparación necesarias para transmitir sus enseñanzas, de manera clara, utilizando la tecnología que hoy está al alcance de todos. Es importante que estos profesionales de la educación reciban un salario acorde a su posición, con incentivos que los estimulen a continuar con entusiasmo el rol que desempeñan.

Creo firmemente en el derecho constitucional a la sindicación de los educadores, pero igualmente les corresponde actuar en consecuencia con la responsabilidad que constituye la educación que les encomendamos los padres de familia, cuando depositamos en ellos toda la confianza necesaria para la labor que deben realizar. Basta ya de los espectáculos mediáticos que vemos y leemos a diario amenazando con paros y huelgas, sin importarles el bienestar de los niños que, lamentablemente, en su mayoría, provienen de hogares humildes y pobres, que al final resultan afectados con escasa esperanza de superación por la falta de una conciencia inexistente.

También creo que no todos los niños y jóvenes tienen el talento para ser científicos, ingenieros, médicos o abogados. En consecuencia, resulta fundamental que esos educadores de primaria y de secundaria sepan guiar a sus alumnos hacia las carreras, profesionales o técnicas, en las que puedan sobresalir o destacarse. ¿Quién más que el maestro o profesor para ayudar a esos jóvenes por esa importante ruta?

Es necesario que nos quitemos de la cabeza la presión social de que para ser exitoso se requiere un título universitario. Por supuesto que es importante, pero no lo es todo. Son muchos los casos a nivel nacional e internacional en que un egresado de una escuela vocacional o técnica, con la orientación y apoyo de sus maestros, gobierno y empresa privada, ha podido superarse hasta convertirse en un verdadero empresario, ya sea de la mecánica, construcción, turismo, belleza y tantas otras más.

Aplaudo la labor que se viene realizando en el INADEH, que con apoyo gubernamental y del sector privado, ha estado educando a una gran cantidad de panameños en diversas actividades que tanto se necesitan en el mercado laboral y que permitirán la superación de humildes conciudadanos, para que ojalá logren las metas que se proponen. Debemos continuar con ese gran esfuerzo y premiar a tantos instructores que, día a día, se capacitan para capacitar a una gran cantidad de personas en todo el territorio nacional.

Basta ya de historias, de cuentos y de lloriqueos. Luchemos todos juntos por una educación general, intensa y digna de los panameños, que permita darle oportunidad a los que menos tienen, para así lograr una sociedad más justa, con mayor y mejor distribución de la riqueza, aprovechando el talento de esos niños y jóvenes que tanto necesitamos.

*EX PRESIDENTE DE LA CÁMARA DE COMERCIO, INDUSTRIAS Y AGRICULTURA DE PANAMÁ Y EX EMBAJADOR EN MÉXICO.