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15 de Nov de 2019

Redacción Digital La Estrella

Opinión

¿Quién defiende la dignidad de la Policía?

H ay personas que toman muy en serio aquello de que lo hecho por la izquierda no debe saberlo la derecha. A pesar de las acusaciones y d...

H ay personas que toman muy en serio aquello de que lo hecho por la izquierda no debe saberlo la derecha. A pesar de las acusaciones y de las amenazas de que sólo policía juzga a policía, se tragan una serie de conquistas logradas, debido a que piensan como Guillermo Endara Galimany cuando me dijo en enero de 1990: ‘René, voy a construir un nuevo Panamá y las obras hablarán por ellas solas’.

Le recordé al gran presidente que si las gallinas no cacarean sus posturas éstas se pueden perder en el campo. La verdad es que en aquellos tiempos lo que manejamos fue escasez. Ojalá hubiera contado con los recursos económicos y técnicos de los que gozan hoy los que administran la Secretaría de Comunicación del Estado.

Me llamaron la atención, de manera poderosa, las palabras de reconocimiento que le hiciera el señor presidente, Ricardo Martinelli, al separado director de la Policía, Gustavo Pérez. Me dio una especie de dolor profundo que tanto él, como el ahora secretario del Consejo de Seguridad, le regatearan los logros al ministro de Seguridad, José Raúl Mulino.

La dignidad de la Policía Nacional no se la devolvió Pérez, la dignidad es producto de un equipo dirigido por el ministro Mulino, tal como lo voy a demostrar. Supe que por años no se habían hecho las mejoras en cuarteles y estaciones, debido a que muchos no contaban con las escrituras públicas y en su gran mayoría la propiedad de esas tierras recaía en manos privadas, en municipios y juntas comunales.

Esta situación estimula al titular de Seguridad a llevar a cabo el plan denominado, ‘Seguridad Tierra Adentro’. José Raúl Mulino comenzó a dar la cara a los problemas de seguridad de comunidades apartadas y a procurarles un entorno más humano a los encargados de proteger y servir. Comienza, de esa manera, la reglamentación de la tenencia de la tierra, para luego iniciar reconstrucciones dignas para los hombres de uniforme.

Sería largo enumerar lo que se ha logrado, pero, y de acuerdo a informaciones, cuando los agrimensores del Ministerio de Seguridad llegaban a realizar los trabajos de campo, los policías y la vecindad exclamaban: ‘de nuevo van a medir’. La incredulidad era comprensible; ellos ante tantas promesas incumplidas dejaron de tener sueños... perdieron las esperanzas. Mulino fue testigo de policías viviendo en condiciones infrahumanas; de celdas parecidas a chiqueros para puercos; de cuarteles sin las más mínimas condiciones, para operar.

Me enteré de que en Cañazas, provincia de Veraguas, las unidades estaban a punto de abandonar el cuartel, por las condiciones insalubres. Allí respondió el Ministerio de Seguridad con obras concretas. El interés de este escrito es como un grito del silencio. Le pido a las distintas organizaciones de la llamada Sociedad Civil que investiguen, en el terreno de los hechos, para que confirmen lo que estoy exponiendo.

Son tantas las obras para devolverle la dignidad al Policía que mencionaré algunas: remodelación del puesto policial y la corregiduría en Arenas, distrito de Mariato; instalación de muebles de cocina para el corregimiento de Quebro; remodelación de Puerto Vidal, distrito de Las Palmas; reacondicionamiento de la subestación de Veraguas para el sistema acusatorio; reconstrucción de la subestación y la DIJ de Penonomé; reacondicionamiento para la estación de Aguadulce.

Se trabajó en la construcción de un laboratorio de Biología Molecular y Genética Forense, para el mejoramiento de la DIJ en la capital; ampliación del puesto de Playa El Arenal, en Pedasí; remodelación de la Policía de la Niñez y la Adolescencia en Las Tablas; reconstrucción del cuartel de Guararé; Construcciones en Pocrí, de Los Santos y terminación de la cocina y el comedor de Guararé; diseño, construcción y equipamiento del puesto de control integral de la policía y la ARAP en Buenos Aires, Tonosí.

Así podría continuar enumerando las mejoras en otros sitios del país. Siempre he sostenido que quien más reconoce virtudes tendrá más derecho a criticar. Hoy, estoy reconociendo lo que ha hecho el ministro, mañana podré criticarlo con más fuerza. Le pido al señor presidente reconocerle el trabajo y a los que no saben de las obras, que investiguen; para que con ese mismo carácter de crítica sana, sepan reconocer lo que se está haciendo bien.

EXSECRETARIO DE PRENSA DE LA PRESIDENCIA DE LA REPÚBLICA.