03 de Oct de 2022

  • Redacción Digital La Estrella

Opinión

¡El que quiere rejo, solito lo anda buscando!

P ensé mucho si escribir o no un artículo, pues no le veo sentido a polémicas estériles y menos si trillan por caminos peligrosos para l...

P ensé mucho si escribir o no un artículo, pues no le veo sentido a polémicas estériles y menos si trillan por caminos peligrosos para la unidad del PRD. He leído con atención sucesivos escritos —firmados algunos y diseminados en correos electrónicos otros— por cierta señora y un par de plumas de conocida trayectoria mercenaria.

Pensé que sólo se trataba de iniciativas individuales, de los estertores que produjo los contundentes resultados del IX Congreso del PRD. Los leí con tolerancia, pues los frustrados por esa pérdida, también tienen derecho a sus catarsis íntimas. Pero, poco a poco, se me fue develando una intención malsana, con olor a conspiración que me borró la inocencia y encendió mis alarmas.

Si las distintas formas idiomáticas y conceptuales de las que hace gala la señora le son propias, estamos ante un fenómeno de notable genialidad escribana, pues nunca antes nos había agraciado con sus virtudes. De lo contrario, si algunos han estado escribiendo y ella firma lo que la conspiración produce, estamos ante una acción organizada y no ante un disgusto pasajero. Con los otros escribientes no hay que gastarse media neurona para entenderlos, pues están en planilla.

Detrás de estos artículos hay la deliberada intención de minarle el camino a Juan Carlos Navarro y, por ende, al PRD a la Presidencia de la República. No tengo duda de que estamos ante una conspiración en la que se conjugan intereses y personalidades de dentro y fuera del partido. Es que la candidatura de Juan Carlos Navarro una vez gane las primarias, colocaría al partido a las puertas del triunfo en el 2014. Por eso tratan de afectar la confianza de las bases en su dirigente.

Lo que presenciamos no son constructivas opiniones políticas. Es una verborrea llena de falsedades, donde se afirma cualquier cosa con tal de vincular a Juan Carlos Navarro al demente irresponsable que hoy nos desgobierna. Lo repetirán mil veces con la esperanza de que la ciudadanía lo asuma finalmente como una ‘verdad’.

Su miopía política no les permite aceptar que el secretario general del PRD recibió el respaldo de las bases al entregarle el poder político; nunca antes una fuerza en el partido ha sido electa con el ciento por ciento del CEN y el noventa y ocho por ciento de los CDN.

Dicen que Navarro impone su dominio a expensas de ‘los intereses generales del partido’. Y la pregunta es: ¿quién representa los intereses del partido? ¿Ellos o el nuevo CEN y CDN, que junto al secretariado, por primera vez en muchos años, están desarrollando las líneas de acción del partido?

Asimismo, aseveran que ‘la reciente inscripción de más de 40000 nuevos miembros del PRD no es sinónimo de vitalidad colectiva’. Ah no, ahora no se fortalece el partido cuando sin mayores recursos 50000 personas se inscriben en el PRD, y ¿antes si? Ni nuestros adversarios se han atrevido a cuestionar esta hazaña.

Denuncian desorden y resistencia a lo interno del partido. ¿Creen ustedes que con desorden y resistencia en un partido se lograría inscribir prácticamente otro partido en un solo día?

En su obsesión contra Juan Carlos Navarro afirman que ‘antes habrá que derrotarlo en las urnas, o crear otras instancias de expresión partidaria’. No creo que Samuel Lewis, ni Laurentino Cortizo, ni ninguno de los otros candidatos que han anunciado su interés de ir a las primarias forman parte de esta conspiración. Debo entender que van a presentar una nueva candidatura en las primarias. Los esperamos con ansias democráticas. Si por el contrario, cumplen con su amenaza de ‘una nueva expresión partidaria’, bienvenidos al debate.

Lo que no dicen es su verdadera intención conspirativa: que después de su derrota ahora trabajan de espaldas al torrijismo, en fortalecer una alianza con Juan Carlos Varela y/o armando una candidatura independiente. No con el movimiento popular, sino con sectores de la oligarquía financiera que no ven en el PRD un aliado confiable para sus fines hegemónicos.

Qué pena que en algún momento tengamos que desenmascarar con nombre propio a los artífices de esta conspiración. Por ahora, valga solo este último comentario parafraseando al poeta Changmarín: ‘el que quiere rejo, solito lo anda buscando’.

TERCERA SUBSECRETARIA DEL CEN DEL PRD.