“¿Qué es lo que le impide venirse? ¡Que se venga! ¿Cuál es problema, pues? Lo que tienen es un show para ver cómo generan una campaña de intriga”, dijo...
- 09/10/2009 02:00
PANAMÁ. A Daniel Saldaña, la tristeza se le desborda en el tono de voz. Tiene dos días sin dormir ni permanecer tranquilo desde que el presidente Ricardo Martinelli anunció la posibilidad de que las instalaciones de la Cooperativa de Servicios Múltiples de Puerto Armuelles (Coosemupar) sean vendidas y luego de eso indemnizar a sus trabajadores.
Las razones: “El Estado no puede seguir manteniendo de forma indefinida a los trabajadores de Coosemupar”.
La preocupación de Saldaña no podía ser para menos. Y es que de sus 58 años ha dedicado 44 a trabajar en las bananeras. “Yo empecé de 14 años en la Chiriqui Land Company.. imagínese si cierran esto yo qué voy a hacer”, expresó sentado y encadenado en la Plaza de la Independencia donde ayer, él y otros 30 compañeros comenzaron una huelga de hambre en forma de protesta por las declaraciones del presidente.
Para Ramiro Hernández, dirigente de la cooperativa, el gobierno al parecer quiere encubrir a quienes desfalcaron la empresa a través del Instituto Panameño Autónomo Cooperativo (Ipacoop), en tiempos del gobierno pasado.
“Yo le pido a Martinelli que se ponga la mano en el corazón”, expresó Saldaña, uno de los 2,400 trabajadores que subsisten gracias a la producción de banano en Barú. Anoche los 30 manifestantes evaluaban culminar la huelga de hambre a pesar que según ellos, el gobierno no se les acercó.