Hoy se celebra el Domingo de Ramos

PALABRA. El Domingo de Ramos abre solemnemente la Semana Santa, con el recuerdo de las palmas y de la pasión, de la entrada de Jesús en ...

PALABRA. El Domingo de Ramos abre solemnemente la Semana Santa, con el recuerdo de las palmas y de la pasión, de la entrada de Jesús en Jerusalén y la liturgia de la palabra que evoca la Pasión del Señor en el Evangelio de San Marcos.

Hoy, desde muy temprano los fieles acuden a los templos en busca de las palmas benditas que muchos doblan en forma de cruz para llevar a su residencia.

En el interior de la República la gente lleva desde los lejanos campos los cogollos de palma para ponerse frente al altar para que el sacerdote los bendiga y los se distribuyen entre los fieles.

La actividad es parte de las celebraciones de Semana Santa, que se iniciaron el pasado viernes con la procesión del Viernes Dolores y el Sábado Santo.

En la región de Azuero, el Domingo de Ramos se celebra hoy con una misa en horas de la mañana y una procesión después de las 4:00 de la tarde, donde un “burrito” que lleva una imagen de Jesús que recorre las principales calles del pueblo, custodiados por los apóstoles para rememorar la entrada triunfante de Jesús a Jerusalén.

De acuerdo con la Iglesia Católica se trata de rememorar el triunfo definitivo y los ramos que se bendicen nos muestran como Jesús va a sufrir, pero como vencedor, va a morir para resucitar. Este es el paso de las tinieblas a la luz, de la humillación a la gloria, del pecado a la gracia de la vida eterna y de la muerte a la vida.

TRADICIÓN

El Domingo de Ramos es la fecha de los niños, la entrada de Jesús a la Ciudad Santa, es celebrada en muchos pueblos del interior con mucha alegría, los padres procuran vestir a sus hijos con su mejor ropa nueva y la gente guardan celosas tradiciones; una de ellas es cubrir con flores amarillas de caracucho o guayacán las calles por donde pasará victorioso el Hijo de Dios.

Uno de los sitios donde se celebra la Semana Mayor en la región de Azuero es Pesé, un pueblo industrial rico en tradiciones, que ha convertido la Semana Santa Viviente en una atracción para los turistas que cada año regresan a rememorar la Vida, Pasión y Muerte de Jesús.

Los ramos que algunos fieles guardan detrás de la puerta son para muchos una especie de talismán o que los protege de los malos espíritus, pero para la iglesia es un signo de la participación gozosa en el rito procesional, expresión de la fe de la Iglesia en Cristo, Mesías y Señor, que va hacia la muerte para la salvación de todos los hombres.

Por eso, hoy domingo tiene un doble carácter, de gloria y de sufrimiento, que es lo propio del Misterio Pascual.

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