Discurso de los políticos toma un giro peligroso

PANAMÁ.. El ambiente político empieza a ponerse color de hormiga. Y aunque hacen falta dos años para las próximas elecciones, el panoram...

PANAMÁ.. El ambiente político empieza a ponerse color de hormiga. Y aunque hacen falta dos años para las próximas elecciones, el panorama es complicado y se pone más tenso cada día. Ya entre los políticos han surgido señalamientos y recriminaciones. Incluso enfrentamientos a golpes que han sido filmados y transmitidos por los canales de televisión como si se tratara de una cartelera de boxeo.

La preocupación ya es percibida entre los sectores de la sociedad civil. Cuestionan que en lugar de gobernar, el gobierno e incluso la oposición, se ocupan en la politiquería.

Algunos lo atribuyen al característico estilo de gobierno de Ricardo Martinelli, el principal gestor de ese germen que provoca una reacción entre quienes lo adversan.

La situación más reciente resulta ser el hecho de que los diputados —en sus facultades de modificar propuestas de ley—, ‘tiraron al traste’, como dijo Elia de Tulipano, del Foro de Mujeres, el trabajo realizado por un año y medio por la Comisión Nacional de Reformas Electorales (CNRE), buscando la manera de ‘cuidar su territorio’. Ese mismo día, el magistrado Gerardo Solís, presidente del Tribunal Electoral, expresó ante los medios su temor de que los cambios que pretende introducir el oficialismo a la propuesta de reformas electorales dieran lugar a un proceso electoral en el cual haya violencia.

DE VUELTA A 1968

Ya hay quienes han advertido que se están repitiendo las condiciones de violencia política que había antes de 1968, lo cual desembocó en el golpe de Estado que entonces dieron los militares.

A dos años para las elecciones del año 2014, palabras que ya estaban fuera del léxico de los políticos como ‘varilleros’, ‘ batalloneros’ y ‘matones que usan armas de fuego’, han vuelto a ser utilizadas entre políticos. En estos términos se refirió Sergio González Ruiz, presidente del Molirena, por un comunicado a quienes los adversan políticamente y que presuntamente habían asaltado el local político de Francisco Alemán e hirieron a uno de sus activistas. Al final resultó que no se trataba de rencillas políticas, sino de delincuentes comunes que buscaban refugio tras haber perpetrado un asalto.

PUÑO Y PATADAS

Unas semanas antes, le tocó al país entero ver por televisión un tumulto de diputados que estuvieron a punto de liarse a golpes en el pleno de la Asamblea Nacional cuando discutían el proyecto de ley de la Sala V de la Corte Suprema. Las malas palabras y el cruce de insultos estuvieron a la orden del día. Se olvidaron de su investidura.

Más recientemente, otros diputados se tomaron por asalto la oficina de unos de sus colegas. También hubo empujones, golpes y palabras subidas de tono. Tampoco les importó que los canales de televisión los estuvieran filmando.

Todo esto justo en momentos en que en los medios de comunicación y las vías públicas hay una campaña en la que niños salen pidiendo a los adultos: ‘no me des mal ejemplo’.

Teresita de Arias, vicepresidenta del Partido Popular, ha dicho a los demás políticos que no se puede permitir que la democracia panameña retroceda a lo que se vivía antes del año 1968. Recordó que hay cuidar la democracia.

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