El patrimonio no espera...

  • 02/08/2015 02:00
Después de años de abandono, avanza la restauración de la Iglesia de San Francisco de Asís

A las 11: 25 de la mañana, los turistas que recorren el Casco Viejo comienzan a sentir el peso de calor. Inmovilizados por la temperatura ascendente buscan refugio en la sombra proyectada por la Iglesia San Francisco de Asís. En la torre del campanario los santos se mantienen tiesos mientras pasa el furor de la hora.

A la misma altura, un trabajador terminar de repellar una balaustra. Es uno entre el centenar involucrado en la restauración que adelanta la Arquidiócesis de Panamá y el Comité de Amigos de las Iglesias del Casco Antiguo (CAICA), con el apoyo de la empresa brasileña Odebrecht y el Taller de Mosaicos del Vaticano.

Más abajo, un guía turístico larga detalles acerca de esta iglesia construida en 1673 y reconstruida en 1918 tras una serie de siniestros. Durante los últimos 10 años las filtraciones de agua lograron lo que las llamas no pudieron: deteriorar el Alta Mayor, confeccionado con mosaiquillos de vidrio que se han ido desprendiendo durante los últimos setentas años. Una estampa impresentable ante los turistas, cuyo número ha ido creciendo con los años, como certifica Ricardo Gago Salinero, presidente de CAICA. El encargado de las labores de remozamiento en San Francisco de Asís utiliza el caso de la cercana Iglesia de San José como referencia, la cual es visitada por 800 personas al día, 100 visitantes menos que los que recibe la Catedral Metropolitana -ahora Basílica Menor- diariamente.

RECUPERACIÓN ECLESIÁSTICA

El rescate de este templo religioso guarda relación con dos hechos clave: la creación de CAICA el 14 de agosto del 2013 , y el traspaso, entre abril y julio del 2015, de los terrenos de las iglesias del Casco Viejo a la Curia Metropolitana. Curiosamente, la instauración de CAICA tuvo lugar en la Iglesia San Francisco de Asís, una de las intervenciones más recientes de este grupo que es respaldado por monseñor José Domingo Ulloa, arzobispo de Panamá.

La restauración de San Francisco de Asís es necesario entenderla en el contexto de una plan emprendido por la Iglesia Católica para recuperar propiedades que fueron confiscadas en el siglo XIX. Lo mismo sucede con la Catedral Metropolitana, cuyo proyecto de renovación se encuentra ahora mismo en fase de licitación.

Con estos templos nuevamente bajo su administración, y con CAICA como su brazo ejecutor, la Arquidiócesis se ha embarcado en un millonario plan de rescate: hasta el momento se han invertido más de 3 millones solamente en San Francisco de Asís, que volverá a abrir sus puertas en el mes de noviembre. También se han hecho intervenciones en San Felipe Neri y en La Merced.

En San Francisco de Asís, pr imero se comenzó con el deteriorado techo de madera, que en el 2013 fue reemplazado por una estructura más moderna, con tejas y carriolas.

Como explica Abdiel Sanjur, ingeniero de Odebretch, una de las empresas que están contribuyendo en esta iniciativa, también se están restaurado todos los altares, optimizando los drenajes fluviales y el sistema eléctrico y de sonido; se ha impermeabilizado la estructura, para así evitar filtraciones, y se han diseñado nuevos vitrales en el interior.

EL EXPERTO DEL VATICANO

En este proceso, los trabajos más sensitivos han estado a cargo de Paolo Di Buono, director del Taller de Mosaicos del Vaticano, y la restauradora Ángela Camargo, quienes se han esforzado por devolver su antiguo brillo al mural alusivo a ‘La Virgen Purísima', confeccionado con mosaicos venecianos que engalanan el retablo mayor de la iglesia.

‘Este es un patrimonio que lo han dejado años y años sin atender. Llovía y el agua entraba. Es absurdo el grado de abandono que hemos encontrado. Aún así, los mosaicos de los murales han resistido todas estas vicisitudes. Estamos tratando de salvar lo más que se pueda', afirmó Di Buono.

El especialista del Vaticano permanecerá en Panamá hasta septiembre. Durante este tiempo continuará su labor, que consiste en ‘inyectar' el mural ‘para consolidarlo con materiales especiales que trajo desde Italia'.

Es, como asegura Camargo, un proceso complejo, que involucra metodologías muy sofisticadas. En los casos en que se registran ‘muchos defectos por la degeneración del vidrio' que conforma los mosaicos venecianos se utiliza un bisturí.

Es una labor que Camargo asegura se ha llevado a cabo sin supervisión de la Dirección Nacional de Patrimonio Histórica (DNPH). ‘Para supervisar hay que saber... Ellos no se han asomado por aquí', afirmó la restauradora que ha trabajado en la Iglesia de San Francisco de la Montaña, el Teatro Nacional y la Escuela Normal de Santiago.

De acuerdo con Gago Salinero y Sanjur el remozamiento de San Francisco de Asís sí ha sido supervisado por la DNPH. ‘La supervisión de Patrimonio Histórico no ha sido diaria, pero sí constante', señaló Gago Salinero.

La ley 14 de 1982 de Patrimonio Histórico, el decreto ley 9 de 1997 y el decreto ejecutivo número 51 del 2004 (manual de normas y procedimientos para la restauración y rehabilitación del Casco Antiguo) establecen como requisito indispensable que la DNPH autorice y supervise este tipo de intervenciones.

La Estrella de Panamá le envío un cuestionario vía correo electrónico a Wilhelm Franqueza, director de Patrimonio Histórico, pero hasta el cierre de esta edición no hubo respuesta.

==========

70% DE AVANCE

Las obras de restauración se remontan al 2013. Se espera que concluyan en noviembre.

3.3 MILLONES

Costo en dólares de los trabajos que han hecho hasta el momento.

Lo Nuevo