Cloud, ciberseguridad e IA: pilares para un Estado más eficiente y productivo en Panamá
- 25/03/2026 12:09
La velocidad, la capacidad y la robustez de las infraestructuras tecnológicas serán claves para encaminar al país como un hub digital de las Américas y avanzar hacia un Estado más eficiente de la mano de la tecnología y la inteligencia artificial. Estos temas fueron abordados en el evento de Tigo ‘Futuro digital Panamá: El camino hacia la transformación digital del Estado’.
Con el objetivo de examinar la digitalización de los servicios públicos y avanzar hacia servicios de mejor calidad para los ciudadanos, Tigo realizó el pasado 12 de marzo, en el Hotel Hilton, el evento ‘Futuro digital Panamá: El camino hacia la transformación digital del Estado’.
Un evento en el que se dieron cita diversos actores, como el gerente general de Tigo Panamá, Juan José de Dios; el director de productos B2B Millicom, Sebastián González; así como expositores de reconocidas marcas como Google, Microsoft y Amazon Web Services.
El director ejecutivo de Business to Business de Tigo, Bernardo Pañoni, profundizó en las oportunidades que brinda la transformación digital para ofrecer servicios más ágiles, seguros y eficientes a los ciudadanos.
“La tecnología es, sin duda, un habilitador de muchas cosas. A través de la digitalización, los gobiernos —no solo en Panamá, sino en toda la región— buscan estar mucho más cerca del ciudadano y ofrecerle un mejor servicio. Además, los gobiernos también compiten en términos de infraestructura para atraer capital dentro de la economía digital, y creo que ese es otro aspecto relevante. A ello se suma el tema de la ciberseguridad. Hoy en día, las instituciones gubernamentales se encuentran entre los objetivos más frecuentes de los ataques cibernéticos. Esto no ocurre únicamente por la sustracción de información, sino también por la intención de generar daños operativos en las grandes infraestructuras que sostienen el funcionamiento de los países”, precisó Pañoni.
Sobre la necesidad de una mayor resiliencia en las redes que utilizan las instituciones públicas en Panamá, Pañoni subrayó la importancia de avanzar hacia un entorno que permita contar con instituciones más conectadas y orientadas al ciudadano.
“Las empresas, los gobiernos y los ciudadanos dependen cada vez más de estas tecnologías. Por ello, las inversiones que realizamos como Tigo y Tigo Business se orientan precisamente a fortalecer esa capacidad de resiliencia y garantizar infraestructuras más seguras y confiables”, agregó.
Pañoni reiteró, además, el valor de una colaboración estrecha entre las instituciones públicas y empresas como Tigo en la modernización de procesos y la mejora de los servicios.
“Por un lado, está la predisposición del Estado; por otro, las empresas que invierten y construyen las infraestructuras necesarias. También la academia cumple un papel clave al formar a los jóvenes para que sean cada vez más competentes en el ámbito digital. La suma de estos esfuerzos permite que los países avancen en su digitalización de forma eficiente y logren una gobernanza más sólida sobre los distintos pilares estratégicos del desarrollo digital”, apostilló.
Pañoni subrayó que el proceso de transformación digital del Estado debe acelerarse, tomando en cuenta la rapidez con la que avanza la tecnología. Advirtió que ralentizar este proceso podría tener implicaciones negativas, especialmente en términos de eficiencia, experiencia del usuario y ciberseguridad.
“Cuando hablamos de digitalización, no solo nos referimos a aspectos básicos. También están en juego factores como la competencia entre países por atraer capital dentro de la economía digital, mejorar la atención a los ciudadanos, ofrecer infraestructuras más robustas, agilizar los trámites y brindar mejores servicios de salud, cada vez más proactivos y eficientes. Asimismo, la tecnología permite mejorar la educación, especialmente en lugares donde antes existían brechas importantes en la calidad educativa o en el acceso a servicios de salud. De esta manera, el uso de la tecnología contribuye a cerrar esas brechas (...) Buscamos colaborar para tener un gobierno cada vez más digital y un ciudadano que pueda acceder a servicios de forma más ágil”, apuntó.
El gerente general de Tigo Panamá, Juan José de Dios, afirmó en su ponencia que todos los ciudadanos, de alguna manera, tienen un futuro digital.
“Es importante tener una misma perspectiva sobre lo que vemos hacia adelante, porque todos tenemos un futuro digital. No importa dónde estés, a qué te dediques, cuál sea tu profesión, tu negocio o tu institución: todos tenemos un futuro digital. Los países también lo tienen. Hablamos de economía digital, gobierno digital, educación digital y salud digital. Pero hay algo invisible que hace posible todo esto: las redes y la conectividad”, aseguró.
Para ilustrarlo, mencionó situaciones cotidianas como la consulta de noticias desde el celular, las comunicaciones a través de aplicaciones como WhatsApp o el uso de plataformas digitales como Uber.
“Hay muchas cosas inciertas acerca del futuro, y muchos no sabemos exactamente qué va a pasar. El mundo cambia constantemente. Pero hay algo que no cambia: cada vez vamos a necesitar más datos. Nadie se atrevería a decir que en el futuro usaremos menos internet o estaremos menos conectados”, resaltó Juan José, en un contexto en el que el 78 % de los panameños tiene acceso a internet, lo que evidencia que hay más conexiones móviles que habitantes en el país.
En este sentido, destacó la necesidad de fortalecer las infraestructuras y valoró las iniciativas del Estado orientadas a mejorar la conectividad y los servicios al ciudadano, en un contexto marcado por el avance de la inteligencia artificial y la creciente demanda de altos estándares de ciberseguridad.
“En el caso de Panamá —y este es un ejemplo específico de Tigo— se invierten aproximadamente 2 millones de dólares por semana en infraestructura. Esta inversión incluye el espectro, donde ya se han destinado 54 millones de dólares para responder al crecimiento de la demanda, así como más de 100 millones de dólares enfocados en sitios e infraestructura. A esto se suma la modernización continua, ya que la tecnología evoluciona año tras año”, destacó.
El gerente general de Tigo también abogó por un entorno regulatorio claro, predecible y tecnológicamente neutral que incentive la inversión privada, facilite el despliegue de infraestructura y permita retornos sostenibles a largo plazo, con el fin de acelerar el desarrollo digital del país.
Asimismo, planteó la necesidad de una visión estratégica que permita a Panamá consolidarse como un punto de interconexión digital en las Américas. Subrayó que este objetivo no depende únicamente de la infraestructura, sino también del talento humano y de la capacidad de las empresas para innovar, por lo que resulta clave fortalecer las habilidades digitales y el ecosistema tecnológico.
Por su parte, el director de producto B2B de Millicom, Sebastián González, destacó que Panamá ya cuenta con ventajas como hub digital debido a su ubicación estratégica.
“Cuando hablamos de velocidad, capacidad y latencia, también debemos pensar en el futuro digital y en el gobierno digital. Si consideramos escenarios como expedientes médicos digitales o incluso operaciones a distancia, queda claro el nivel de precisión en latencia y ancho de banda que estas aplicaciones requieren. Lo mismo ocurre con herramientas como las cédulas biométricas (...) Las ciudades inteligentes necesitarán redes sumamente robustas para funcionar de manera eficiente”, explicó.
En ese sentido, González abogó por políticas públicas que anticipen los desafíos del futuro y por una estrecha colaboración entre el Estado y la empresa privada para ofrecer servicios públicos más ágiles, eficientes y modernos.
Este desafío conjunto implica brindar una experiencia sin fricciones al ciudadano digital. Para lograrlo, las instituciones deben avanzar hacia estándares de eficiencia que optimicen recursos, generen valor público y eviten la duplicidad de datos, por ejemplo, mediante plataformas únicas interoperables.
Finalmente, González delineó un marco de adopción de la inteligencia artificial en el sector público basado en cuatro ejes: planificación (estrategia nacional y prioridades), datos (interoperabilidad y gobernanza), ejecución (modelo operativo, nube soberana, seguridad y ética) y adopción (casos de uso y capacitación del talento público).