A la espera de una convocatoria sin sorpresas
- 27/08/2025 00:00
La lista de los elegidos para la ronda final de las eliminatorias, pronto a revelarse, no deja de acaparar expectativas, aunque los movimientos inesperados parecen reducidos No se esperan grandes sorpresas en la lista de los convocados para la ronda final de las eliminatorias que mañana hará pública el entrenador Thomas Christiansen, quien será el último técnico en proporcionarla tras haberla dado anteriormente Guatemala, El Salvador y Surinam, los otros integrantes del Grupo A.
La selección panameña se embarca en el tramo definitivo de la que es su treceava participación en una eliminatoria mundialista, desde que lo hiciera por primera vez el 4 de abril de 1976, cuando emprendió la quimera de buscar la clasificación a la Copa Mundo Argentina 78 enfrentando a Costa Rica, en el entonces Estadio Revolución. Era el fútbol un deporte relegado que peleaba por el quinto o sexto lugar en la preferencia de los panameños mientras el boxeo, el beisbol, el baloncesto y la hípica ocupaban los primeros sitiales.
Fue aquella una convocatoria hecha por el entrenador chileno Renato Panay, seleccionador nacional, asesorado por su asistente técnico, el profesor Orlando Muñoz, sin mucha repercusión mediática, de la que el periodista Pedro Henríquez, en el diario Critica, diría: “la selección nacional ha sido extraída de los equipos que se encuentran participando en el actual campeonato distritorial “.
Una convocatoria en la que el jugador sobresaliente, con mayor experiencia internacional, era Ernesto ‘Cascarita’ Tapia y entre los del ámbito local figuraba Agustín ‘Muquita’ Sánchez. Partirían dando un campanazo que resonó dolorosamente en la vecina Costa Rica, provocando repercusiones internas al derrotarles 3-2; un país donde el fútbol era bandera del deporte.
La alegría y las ansias de fortalecerse en la preparación para los siguientes partidos los llevarían a concretar días después dos partidos amistosos en Honduras de los que diría la agencia ACAN-EFE: “Se señaló que los panameños, por su carácter aficionado, solo cobrarán los gastos más indispensables por sus dos presentaciones, dado lo cual los precios (para los boletos) han sido fijados a un mínimo por las autoridades deportivas de Honduras”.
Perderían los dos amistosos 1-0 contra Motagua y 7-2 ante Marathón. Esos resultados negativos no les noquearían pues en el siguiente encuentro eliminatorio, el 2 de mayo aquí frente a El Salvador, empatarían 1-1. Sin embargo, las limitaciones se harían presentes notoriamente con el avance de la eliminatoria, quedando eliminados.
Ahora con un mundial en su pedigrí (Rusia 2018), con fortalezas en recursos humanos, económicos e infraestructura, a escasos ocho días del primer partido ante Surinam en Paramaribo - 4 de septiembre-, cuyo resultado puede marcar el ritmo del paso panameño en una eliminatoria corta como esta, la sensación es que se llega con la columna vertebral del equipo en buena forma.
En la portería estarán seguramente citados los dos arqueros con mayor regularidad en los últimos años: Orlando Mosquera de Al-Fahya y Luis Mejía del uruguayo Nacional. La incógnita parece estar en el tercer aspirante, una puerta que se vislumbra abierta en la dirección de si convocará de nuevo a John Gunn de NE Revolution II, como en la pasada Copa Oro, o cita a un portero de la liga local
Entre los defensores, Amir Murillo del Marsella es un indiscutible pilar del equipo canalero; Fidel Escobar, un fijo en el Saprissa, lo cual lo avala para mantener el crédito en la selección; Andrés Andrade del LASK Linz se entiende que tiene ganado un cupo; se le deberían unir César Blackman del Slovan Bratislava y Edgardo Fariña del FK Khimki. De la pasada Copa Oro, veremos si se mantuvieron o cambiaron las calificaciones en la pizarra de Christiansen para Jorge Gutiérrez de Deportivo La Guaira, Iván Anderson del Marathón, Carlos Harvey de Minnesota United, José Córdoba del Norwich City y Eric Davis en Plaza Amador.
En el mediocampo, si miramos hacia el norte en la lógica de las argumentaciones, de la estadounidense MLS debería entrar Aníbal Godoy cuyo liderazgo y recorrido ofrece una cuota valiosa. En la Liga MX, el trio de panameños que se desempeñan en la liga mexicana han estado teniendo continuidad y partiendo de titulares en sus equipos: José Luis Rodríguez en Juárez, Adalberto Carrasquilla en Pumas y Yoel Bárcenas en Mazatlán
José Luis Rodríguez ofrece prestaciones particulares con su empuje y velocidad; la ausencia de Carrasquilla en la pasada Copa Oro dejó un vacío en el mediocampo que le hizo más pesada la carga a Christian Martínez para darle mayor fluidez al equipo cuando estaban en posesión del balón.
En esa suma de señales positivas una de las que más ha motivado es la de la recuperación de Yoel Bárcenas, alejado de la selección y los campos de juego por una lesión de la que ha dado muestras de estar recuperado. Su retorno a la titularidad con Mazatlán le brinda a Christiansen mayores opciones al contar con tres cartas creativas, Carrasquilla-Bárcenas-Martínez, para manejar con dos de ellos una dupla y al tercero como pieza de cambio.
Bárcenas tuvo en la eliminatoria anterior para el mundial 2022, en la que se acercaron a entrar en los puestos de repechaje, una enorme contribución al juego colectivo del equipo e individualmente alcanzó internacionalmente uno de sus mejores picos de rendimiento. Jugando para el Girona de España, en la segunda división, quedó a un paso de ascender con el club catalán a la primera división española.
La delantera la debe encabezar Ismael Díaz por la continuidad de su racha goleadora, ahora con la casaca del León, donde ha sido determinante en las últimas dos victorias del conjunto esmeralda, manteniendo la estela de efectividad que lo consagró como el goleador de la Copa Oro con 6 anotaciones. Precisamente en el reglón ofensivo está una de las mayores expectativas por ver como mueve las fichas Christiansen. Al mirar hacia abajo del continente, debería entrar Cecilio Waterman por experiencia y presente, su campaña con el equipo chileno Coquinbo Unido, donde no solo ha aportado goles sino también se ha convertido en pieza clave del engranaje asistiendo a sus compañeros, son valorados en el sorpresivo líder del fútbol austral que aspira a ser campeón por primera vez en sus 66 años de historia.
La liga ecuatoriana plantea un dilema: Azarías Londoño, con Universidad Católica, tanto en el torneo local como en lo que fue la participación en Copa Libertadores, se dejó notar con goles y siendo el titular. Su compañero de equipo, José Fajardo, también delantero, quien tuvo un periodo en el dique seco por lesión, ha retornado con minutos en el equipo, aunque sin goles. Fajardo le ha marcado a Christiansen, con sus goles, momentos clave en su ciclo; por méritos podría ser llamado, la pregunta sería: ¿se decanta por uno o convocará a los dos? De Europa, en esta misma franja de delanteros, es candidato Eduardo Guerrero del Dínamo de Kiev. Lo bueno es que es un apartado abierto, a diferencia de la pasada Copa Oro en que algunas lesiones redujeron el margen de maniobra.
La llamada para hacer fila a los jugadores, a embarcarse hacia una eliminatoria, ya está en la libreta de Christiansen para su lectura mañana, no es un secreto blindado porque su círculo cercano está al tanto de ella, pero con su difusión abre de nuevo la ilusión de llegar a una segunda Copa Mundo, la del 2026.
No se esperan grandes sorpresas en la lista de los convocados para la ronda final de las eliminatorias que mañana hará pública el entrenador Thomas Christiansen, quien será el último técnico en proporcionarla tras haberla dado anteriormente Guatemala, El Salvador y Surinam, los otros integrantes del Grupo A.
La selección panameña se embarca en el tramo definitivo de la que es su treceava participación en una eliminatoria mundialista, desde que lo hiciera por primera vez el 4 de abril de 1976, cuando emprendió la quimera de buscar la clasificación a la Copa Mundo Argentina 78 enfrentando a Costa Rica, en el entonces Estadio Revolución. Era el fútbol un deporte relegado que peleaba por el quinto o sexto lugar en la preferencia de los panameños mientras el boxeo, el beisbol, el baloncesto y la hípica ocupaban los primeros sitiales.
Fue aquella una convocatoria hecha por el entrenador chileno Renato Panay, seleccionador nacional, asesorado por su asistente técnico, el profesor Orlando Muñoz, sin mucha repercusión mediática, de la que el periodista Pedro Henríquez, en el diario Critica, diría: “la selección nacional ha sido extraída de los equipos que se encuentran participando en el actual campeonato distritorial “.
Una convocatoria en la que el jugador sobresaliente, con mayor experiencia internacional, era Ernesto ‘Cascarita’ Tapia y entre los del ámbito local figuraba Agustín ‘Muquita’ Sánchez. Partirían dando un campanazo que resonó dolorosamente en la vecina Costa Rica, provocando repercusiones internas al derrotarles 3-2; un país donde el fútbol era bandera del deporte.
La alegría y las ansias de fortalecerse en la preparación para los siguientes partidos los llevarían a concretar días después dos partidos amistosos en Honduras de los que diría la agencia ACAN-EFE: “Se señaló que los panameños, por su carácter aficionado, solo cobrarán los gastos más indispensables por sus dos presentaciones, dado lo cual los precios (para los boletos) han sido fijados a un mínimo por las autoridades deportivas de Honduras”.
Perderían los dos amistosos 1-0 contra Motagua y 7-2 ante Marathón. Esos resultados negativos no les noquearían pues en el siguiente encuentro eliminatorio, el 2 de mayo aquí frente a El Salvador, empatarían 1-1. Sin embargo, las limitaciones se harían presentes notoriamente con el avance de la eliminatoria, quedando eliminados.
Ahora con un mundial en su pedigrí (Rusia 2018), con fortalezas en recursos humanos, económicos e infraestructura, a escasos ocho días del primer partido ante Surinam en Paramaribo - 4 de septiembre-, cuyo resultado puede marcar el ritmo del paso panameño en una eliminatoria corta como esta, la sensación es que se llega con la columna vertebral del equipo en buena forma.
En la portería estarán seguramente citados los dos arqueros con mayor regularidad en los últimos años: Orlando Mosquera de Al-Fahya y Luis Mejía del uruguayo Nacional. La incógnita parece estar en el tercer aspirante, una puerta que se vislumbra abierta en la dirección de si convocará de nuevo a John Gunn de NE Revolution II, como en la pasada Copa Oro, o cita a un portero de la liga local
Entre los defensores, Amir Murillo del Marsella es un indiscutible pilar del equipo canalero; Fidel Escobar, un fijo en el Saprissa, lo cual lo avala para mantener el crédito en la selección; Andrés Andrade del LASK Linz se entiende que tiene ganado un cupo; se le deberían unir César Blackman del Slovan Bratislava y Edgardo Fariña del FK Khimki. De la pasada Copa Oro, veremos si se mantuvieron o cambiaron las calificaciones en la pizarra de Christiansen para Jorge Gutiérrez de Deportivo La Guaira, Iván Anderson del Marathón, Carlos Harvey de Minnesota United, José Córdoba del Norwich City y Eric Davis en Plaza Amador.
En el mediocampo, si miramos hacia el norte en la lógica de las argumentaciones, de la estadounidense MLS debería entrar Aníbal Godoy cuyo liderazgo y recorrido ofrece una cuota valiosa. En la Liga MX, el trio de panameños que se desempeñan en la liga mexicana han estado teniendo continuidad y partiendo de titulares en sus equipos: José Luis Rodríguez en Juárez, Adalberto Carrasquilla en Pumas y Yoel Bárcenas en Mazatlán
José Luis Rodríguez ofrece prestaciones particulares con su empuje y velocidad; la ausencia de Carrasquilla en la pasada Copa Oro dejó un vacío en el mediocampo que le hizo más pesada la carga a Christian Martínez para darle mayor fluidez al equipo cuando estaban en posesión del balón.
En esa suma de señales positivas una de las que más ha motivado es la de la recuperación de Yoel Bárcenas, alejado de la selección y los campos de juego por una lesión de la que ha dado muestras de estar recuperado. Su retorno a la titularidad con Mazatlán le brinda a Christiansen mayores opciones al contar con tres cartas creativas, Carrasquilla-Bárcenas-Martínez, para manejar con dos de ellos una dupla y al tercero como pieza de cambio.
Bárcenas tuvo en la eliminatoria anterior para el mundial 2022, en la que se acercaron a entrar en los puestos de repechaje, una enorme contribución al juego colectivo del equipo e individualmente alcanzó internacionalmente uno de sus mejores picos de rendimiento. Jugando para el Girona de España, en la segunda división, quedó a un paso de ascender con el club catalán a la primera división española.
La delantera la debe encabezar Ismael Díaz por la continuidad de su racha goleadora, ahora con la casaca del León, donde ha sido determinante en las últimas dos victorias del conjunto esmeralda, manteniendo la estela de efectividad que lo consagró como el goleador de la Copa Oro con 6 anotaciones. Precisamente en el reglón ofensivo está una de las mayores expectativas por ver como mueve las fichas Christiansen. Al mirar hacia abajo del continente, debería entrar Cecilio Waterman por experiencia y presente, su campaña con el equipo chileno Coquinbo Unido, donde no solo ha aportado goles sino también se ha convertido en pieza clave del engranaje asistiendo a sus compañeros, son valorados en el sorpresivo líder del fútbol austral que aspira a ser campeón por primera vez en sus 66 años de historia.
La liga ecuatoriana plantea un dilema: Azarías Londoño, con Universidad Católica, tanto en el torneo local como en lo que fue la participación en Copa Libertadores, se dejó notar con goles y siendo el titular. Su compañero de equipo, José Fajardo, también delantero, quien tuvo un periodo en el dique seco por lesión, ha retornado con minutos en el equipo, aunque sin goles. Fajardo le ha marcado a Christiansen, con sus goles, momentos clave en su ciclo; por méritos podría ser llamado, la pregunta sería: ¿se decanta por uno o convocará a los dos? De Europa, en esta misma franja de delanteros, es candidato Eduardo Guerrero del Dínamo de Kiev. Lo bueno es que es un apartado abierto, a diferencia de la pasada Copa Oro en que algunas lesiones redujeron el margen de maniobra.
La llamada para hacer fila a los jugadores, a embarcarse hacia una eliminatoria, ya está en la libreta de Christiansen para su lectura mañana, no es un secreto blindado porque su círculo cercano está al tanto de ella, pero con su difusión abre de nuevo la ilusión de llegar a una segunda Copa Mundo, la del 2026.