De Edmundo Sosa a Mariano Rivera: El legado de Panamá en la Serie Mundial de las Grandes Ligas
- 19/10/2026 00:00
Un repaso detallado a la huella de los peloteros e instructores panameños en la gran cita del béisbol de las Grandes Ligas, desde los pioneros hasta las glorias en el cuerpo técnico
Con el calendario de las Grandes Ligas marcando el inicio de la Serie Mundial, el béisbol de Estados Unidos entra en su etapa final del año, un escenario donde la excelencia se pone a prueba en cada episodio y donde la historia de este deporte ha registrado momentos memorables con presencia panameña.
Desde que el lanzador zurdo Humberto Robinson abrió el camino el 20 de abril de 1955 al convertirse en el primer pelotero panameño en debutar en las Grandes Ligas de Béisbol (MLB), el talento istmeño ha construido una trayectoria constante en la pelota profesional estadounidense.
Sin embargo, alcanzar y disputar el Clásico de Otoño (la instancia definitiva donde se define el campeonato mundial de la MLB) representa un hito reservado para un grupo selecto de atletas y profesionales del cuerpo técnico.
El infielder capitalino Edmundo Sosa se mantiene hasta la fecha como el jugador panameño más reciente en ver acción en una Serie Mundial.
Durante la temporada de 2022, tras ser adquirido por los Phillies de Filadelfia procedente de los Cardenales de San Luis, Sosa integró la nómina activa que se enfrentó a los Astros de Houston en la definición por el título de las Mayores.
Sosa hizo su entrada oficial al terreno del Clásico de Otoño el 28 de octubre de 2022 en el Juego 1, ingresando en las entradas suplementarias como reemplazo defensivo en la tercera base.
A lo largo de ese compromiso final de seis juegos frente a Houston, la versatilidad de Sosa le permitió tener participación defensiva e intervenciones al bate como emergente y titular, posicionando su nombre en la lista oficial de panameños que han disputado la serie por el campeonato de las Grandes Ligas.
Sin contar casos no oficializados y con base en los registros oficiales de la competición, exactamente once beisbolistas nacidos en territorio panameño han logrado obtener el anillo de campeón de la Serie Mundial en calidad de jugadores:
Héctor López (1961 y 1962): El dinámico utility e infielder fue el pionero en esta hazaña. Vistiendo la camiseta de los míticos Yankees de Nueva York, conquistó dos coronas consecutivas, siendo además una pieza clave en la alineación del equipo neoyorquino.
Ruthford ‘Chico’ Salmon (1970): Jugador de cuadro y jardinero de gran versatilidad que se proclamó campeón de las Mayores con la escuadra de los Orioles de Baltimore.
Manny Sanguillén (1971 y 1979): Receptor de extraordinario contacto y poder defensivo. Sanguillén fue una de las figuras consagradas de los Piratas de Pittsburgh, franquicia con la que alzó el trofeo de comisionado en dos oportunidades.
Allan Lewis (1972 y 1973): Especialista en el corrido de bases conocido por su velocidad extrema, aportó su dinamismo en la conquista del bicampeonato de los Atléticos de Oakland en la década de 1970.
Rennie Stennett (1979): El imperturbable segunda base formó parte del engranaje titular de los Piratas de Pittsburgh en su histórica campaña campeona frente a Baltimore.
Omar Moreno (1979): El jardinero central completó el legendario trío panameño en los Piratas de 1979 junto a Sanguillén y Stennett, destacando por su patrullaje en los jardines y su aporte ofensivo en el Clásico de Otoño.
Juan Berenguer (1984 y 1987): Lanzador de potente velocidad en sus envíos que logró dos anillos de Serie Mundial con franquicias distintas: la primera corona con los Tigres de Detroit y la segunda con los Gemelos de Minnesota.
Mariano Rivera (1996, 1998, 1999, 2000 y 2009): El cerrador histórico y miembro inmortal del Salón de la Fama de Cooperstown lidera la tabla istmeña con cinco títulos mundiales, todos obtenidos con los Yankees de Nueva York. Rivera ostenta además el récord absoluto de salvamentos en la historia de la postemporada de la MLB.
Ramiro Mendoza (1996, 1998, 1999, 2000 y 2004): Apodado ‘El Brujo’, el diestro de Los Santos obtuvo cuatro campeonatos con los Yankees de Nueva York y sumó un quinto anillo en 2004 con los Medias Rojas de Boston, rompiendo una sequía histórica para esa franquicia.
Carlos ‘Calicho’ Ruiz (2008): Receptor insignia que guió de forma magistral al cuerpo de lanzadores de los Filis de Filadelfia hacia el título mundial en 2008 frente a los Rayos de Tampa Bay, ganándose un lugar indeleble en la historia deportiva de esa ciudad.
Johan Camargo (2021): El utiliti capitalino integró el roster oficial de los Bravos de Atlanta en la Serie Mundial de 2021 frente a los Astros de Houston, obteniendo la sortija de campeón de las Grandes Ligas.
De acuerdo con las estadísticas de la MLB, el historial panameño en la Serie Mundial también contempla a destacados peloteros que llegaron a la serie final pero no lograron coronarse, como el jardinero Ben Oglivie, quien disputó la Serie Mundial de 1982 con los Cerveceros de Milwaukee conectando un cuadrangular en esa contienda.
Curiosamente, los Cerveceros vuelven a disputar una Serie Mundial después de 44 años luego de barrer en cuatro juegos a los Dodgers de Los Ángeles.
Para comprender en su totalidad la magnitud de la representación panameña en el béisbol de máximo nivel, resulta indispensable resaltar el impacto de Roberto Kelly desde las casetas de dirección, registrado oficialmente en los libros del torneo.
Tras una destacada trayectoria como jardinero en las Mayores donde fue seleccionado a dos Juegos de Estrellas, Kelly realizó una transición hacia la dirección técnica en la organización de los Gigantes de San Francisco. En su rol como coach de primera base e instructor de corrido de bases y outfielders, el panameño fue una pieza estratégica en la época dorada de la franquicia californiana.
Kelly conquistó tres anillos de Serie Mundial en el cuerpo técnico de los Gigantes de San Francisco en los años 2010, 2012 y 2014. Su capacidad técnica y liderazgo en la cueva demostraron que el intelecto y la preparación de los profesionales panameños también dictan pautas en la consecución de campeonatos en el béisbol organizado.
Desde los primeros batazos en las décadas de 1960 y 1970 hasta las hazañas contemporáneas en el terreno y la estrategia en la caseta técnica, cada anillo conquistado y cada turno al bate en estas instancias finales reafirman el peso histórico de la pelota istmeña en las Grandes Ligas.