Juan Berenguer: hombre de temple y poder en las Grandes Ligas

Durante 15 temporadas (1978–1992), Berenguer construyó una carrera sólida, extensa y respetada.
Fue firmado un 22 de enero de 1975 por los Mets de Nueva York y debutó en las mayores el 17 de agosto de 1978.
Los Tigres de Detroit lo exaltaron al Salón de la Fama del Museo de Béisbol de la Herencia Hispana.
  • 16/02/2026 00:00

El béisbol panameño está tejido con historias de superación, carácter y orgullo nacional. Antes de que el país celebrara generaciones doradas en las Grandes Ligas, hubo hombres que abrieron la puerta a fuerza de talento y determinación. Entre ellos destaca el nombre de Juan Berenguer, un lanzador que convirtió su potente brazo en símbolo de respeto dentro y fuera del montículo

En la historia del béisbol panameño, el nombre de Juan Berenguer ocupa un sitial de respeto. Mucho antes de que Panamá se consolidara como exportador constante de talento a las Grandes Ligas, este derecho nacido el 30 de noviembre de 1954 en Aguadulce, provincia de Coclé, ya imponía presencia en los montículos de la Gran Carpa.

Durante 15 temporadas (1978–1992), Berenguer construyó una carrera sólida, extensa y respetada, marcada por su poderosa recta, su carácter competitivo y su capacidad para reinventarse.

Fue firmado un 22 de enero de 1975 por los Mets de Nueva York y debutó en las mayores el 17 de agosto de 1978, cuando abrió el juego ante los Padres de San Diego en el Shea Stadium de Nueva York. Ese día cargó con la derrota.

En una época donde no era común ver tantos panameños establecidos en MLB, Berenguer se hizo notar por su velocidad. Su bola rápida era explosiva, pesada y desafiante. Por su contextura gruesa, pelo largo y bigotes, Berenguer fue apodado como “Pancho Villa” por sus compañeros de equipo. En su época en Minnesota, los fanáticos lo apodaron como el “Señor Smoke” o “El Gasolino”, porque decían que su bola rápida alcanzaba las tres cifras.

Pero no todo fue fácil en la carrera del aguadulceño, ya que en sus primeras temporadas enfrentó muchos problemas de control, que lo llevaron a tener muchos altibajos. Sin embargo, lejos de rendirse, trabajó en su repertorio y añadió la bola de horquilla o forkball en inglés (lanzamiento parecido al splitter), un lanzamiento que le permitió complementar su recta y convertirse en un pitcher mucho más completo y dominante

Un trotamundos valioso

A lo largo de su carrera en las Grandes Ligas, Berenguer jugó con siete organizaciones. Mets (1978-1980), Reales (1981; 1992), Azulejos (1981), Tigres (1982-1985), Gigantes (1986), Mellizos (1987-1990) y Bravos (1991-1992).

Su rol variaba según la necesidad del equipo: podía abrir juegos, trabajar como relevista largo o entrar en situaciones de presión. Esa versatilidad fue clave para su permanencia en las mayores durante década y media.

1984: parte de un equipo histórico

La temporada de 1984 con los Tigres de Detroit, Berenguer tuvo marca de 11-10 con 3.48 de efectividad, aportando innings valiosos desde el bullpen. Aunque no lanzó en la Serie Mundial, fue parte del roster campeón y contribuyó durante la campaña regular a ese histórico título.

1987: campeón nuevamente

Tres años después volvió a saborear el máximo honor. En 1987, con los Mellizos de Minnesota, registró marca de 8-1 y desempeñó un papel híbrido entre abridor y relevista. Ese equipo sorprendió al béisbol y terminó coronándose en la Serie Mundial.

Con ello, Berenguer se convirtió en doble campeón del Clásico de Otoño, un logro reservado para pocos peloteros panameños en ese momento.

A lo largo de su carrera profesional, Berenguer fue uno de esos grandes animadores del Béisbol, ya que poseía una forma muy particular de lanzar (a gran velocidad) y no temía en lanzarle pegado al cuerpo de los bateadores.

Durante muchos años fue el lanzador panameño con más victorias y ponches en MLB, convirtiéndose en referencia obligada cuando se hablaba del aporte del país al béisbol de Grandes Ligas

Legado y reconocimiento

Juan Berenguer, es considerado hoy como uno de los lanzadores más importantes que ha dado Panamá. En Coclé su nombre es sinónimo de orgullo deportivo, y en la memoria histórica del béisbol nacional, ocupando un lugar destacado.

No fue un súper astro mediático ni un lanzador de récords llamativos, pero sí fue un profesional consistente, campeón y protagonista en equipos históricos. Su carrera demuestra que la perseverancia y la evolución pueden convertir el talento natural en una trayectoria duradera.

Béisbol Nacional

Juan Berenguer representó a su provincia de Coclé en los Campeonatos Nacionales Juveniles, demostrando una gran velocidad, destreza que le sirvió para representar en varias ocasiones a Panamá en diferentes Torneos Intencionales.

Los Tigres de Detroit lo exaltaron al Salón de la Fama del Museo de Béisbol de la Herencia Hispana, en una ceremonia celebrada el 3 de agosto de 2013 en el Comerica Park de Detroit.

En la historia del béisbol panameño “El Gasolino” sigue lanzando fuego... esta vez en la memoria colectiva de un país que reconoce a quienes abrieron el camino en el mejor béisbol del mundo.

Acumulados en 15 campañas en las Grandes Ligas

Lanzó en 490 juegos.

95 partidos como abridor.

1205.1 episodios lanzados.

67 juegos ganados.

62 juegos perdidos.

32 juegos salvados.

5169 bateadores enfrentados.

1034 hits permitidos.

116 cuadrangulares permitidos.

576 carreras permitidas (522 limpias).

975 ponches recetados.

604 bases por bolas regaladas.

3.90 de porcentaje de carreras limpias.

1.35 de WHIP.

Juan Berenguer representó a su provincia de Coclé en los Campeonatos Nacionales Juveniles, demostrando una gran velocidad, destreza que le sirvió para representar en varias ocasiones a Panamá en diferentes Torneos Intencionales