Colombia y Brasil en el camino de Panamá

Copa Oro W
Linda Caicedo @FCFSeleccionCol
Gabi Nunes. @SelecaoFeminina
  • 14/02/2024 00:00

Las dos selecciones favoritas para avanzar en el grupo B, ponen a prueba a las panameñas, quienes procurarán reafirmar su crecimiento en la región. De ello dieron evidencia el año anterior

El 21 que suele ser un número atractivo para quienes gustan de la lotería y las apuestas, está designado como la fecha de febrero en que la Selección Femenina Mayor inicia su participación en la primera edición de la Copa Oro W Concacaf. Para las jugadoras panameñas que llegan al torneo sin ninguna obligación de ser protagonistas, pero sí con la responsabilidad de seguir proyectando crecimiento en la región, ese miércoles está señalado como su primera evaluación internacional en 2024.

Avaladas por un 2023 en el cual estuvieron presentes en la última Copa Mundo y se clasificaron para el presente torneo de primeras en el grupo que les correspondió, su debut ante Colombia en el Snapdragon Stadium de San Diego, Estados Unidos, les abre un nuevo ciclo competitivo que dará señales del alcance de sus aspiraciones.

Las jugadoras designadas, cuyos nombres fueron develados por el entrenador Nacho Quintana el pasado jueves, están encomendadas en su etapa final a los ajustes. Del progreso en su preparación podríamos tener alguna luz según el rendimiento que se aprecie en el partido amistoso que afrontarán el viernes próximo ante la Selección de Paraguay, en Penonomé.

Panamá está incluida en el grupo B de la Copa Oro W, el cual conforma junto a las selecciones de Colombia, Brasil y el tercer rival del grupo que se conocerá al concluir el duelo entre Haití y Puerto Rico, que se dirime este sábado 17 en Carson, Estados Unidos. Colombianas y brasileñas figuran como las favoritas para avanzar a los cuartos de final. De allí que sobre estos dos rivales se haga necesario, principalmente, dar un vistazo al momento que atraviesan para acercarnos a percibir cómo llegan al torneo.

Colombia posicionada

Las colombianas tuvieron en la pasada Copa Mundo Femenina Australia y Nueva Zelanda 2023, su mejor participación mundialistas de las tres a las que han asistido; dejaron una relevante actuación que las llevó por primera vez a alcanzar los cuartos de final, en donde fueron derrotadas por Inglaterra en un ajustado partido.

La selección cafetera va a la Copa Oro W deseando ganarla sin darle el valor de objetivo primordial: el enfoque está puesto en que sirva de impulso en la búsqueda por elevar el nivel para que les fortalezca en su anhelo por alcanzar el podio, en el torneo femenino de los Juegos Olímpicos París 2024, a celebrase en julio. Colombia y Brasil serán las dos representes de Suramérica en los olímpicos, mientras Estados Unidos y Canadá lo harán por la Concacaf.

El fútbol femenino en Colombia ha superado dificultades y tiene posicionada a su selección como la segunda mejor de la Conmebol, después de Brasil. El equipo escogido para la Copa Oro es casi el que estuvo en la cita mundialista, destacando la presencia de su principal figura internacional, Linda Caicedo, jugadora del Real Madrid femenino y votada como la segunda Mejor Jugadora del Mundo, en los últimos premios The Best de la FIFA, acompañada de la goleadora Catalina Usme.

Sin embargo, no estarán por lesión Leicy Santos, Catalina Pérez y Ana María Guzmán, piezas esenciales en el armado del equipo; tampoco contará con la goleadora Mayra Ramírez, de reciente incorporación al club inglés Chelsea quien no fue cedida, al no estar obligado a hacerlo el club debido a que la Copa Oro W no es un torneo FIFA.

En el arranque ante Panamá, una de las novedades será la gestión de Ángelo Marsiglia, ahora como su director técnico. Marsiglia quien fuera el asistente técnico de Nelson Abadía en el mundial, asumió la dirección ante la renuncia de Abadía el pasado 31 de agosto.

Nelson Abadía dejó la Selección Colombia Femenina Mayor después de dirigirla desde 2017. Ganó con Colombia la medalla de oro en los Panamericanos de 2019, quedó subcampeón en la Copa América Femenina 2022 y fue el timonel de la gesta en Oceanía en 2023.

El indicado para asumir el cargo era el entrenador Carlos Paniagua, quien condujo a la selección femenina Sub-17 hasta la final de la Copa Mundial Sub-17 India 2022, la cual perdieron ante España 1-0. Paniagua no aceptó, prefiriendo continuar trabajando con las categorías inferiores. En particular porque quiere seguir concentrado en la Copa Mundial Femenina Sub-20 que este año tiene de sede a Colombia, y siente que es una inmejorable oportunidad de alzarse en casa con el título mundial en esta categoría.

Ángelo Marsiglia, ahora como director técnico encargado, está condicionado a tener una buena actuación con Colombia en la Copa Oro para la ratificación en el puesto. Tiene un equipo que conoce al detalle. Un desliz no avanzando en el grupo, debería provocar una fuerte presión para remplazarlo.

Colombianas y panameñas se tienen referencia debido a que el año pasado antes de ir al mundial disputaron dos partidos amistosos. El primero fue triunfo cafetero 2-0 aquí en Panamá y en el segundo, empataron 1-1 en Colombia. Es solo un dato estadístico. Las colombianas están desde finales del año pasado preparándose, se han fogueado con equipos locales y las selecciones de Finlandia y Estados Unidos.

Brasil, poderosa y desorientada

El fútbol brasileño otrora rey en la rama masculina no luce bien, sigue produciendo jugadores de una calidad excepcional sin que colectivamente se imponga. Se quedó lejos de los puestos meritorios en Qatar 2022, anda inconsistente en las eliminatorias para el mundial de 2026 y acaban de ser eliminados el domingo pasado por Argentina de los Juegos Olímpicos Paris 2024.

En el fútbol femenino, en Suramérica, las brasileñas reinan y ostentan el título de campeonas de la Copa América Femenina 2022, aunque llegan con un PERO en letras mayúsculas: no han podido dar el siguiente paso grande en el fútbol mundial.

Quieren cerrar con la Copa Oro W la herida que les dejó la Copa Mundo Femenina Australia y Nueva Zelanda 2023, adonde arribaron como favoritas, sintiéndose que por fin lograrían el codiciado título, y quedaron eliminadas en la fase de grupos. De su novena participación mundialista, una cita a la que nunca han faltado, les quedó la amargura de su peor ubicación desde China 2007, cuando fueron subcampeonas mundiales.

La contratación de una entrenadora europea de pergaminos como la sueca Pia Subdhage, no les fue suficiente. Arriban a la Copa Oro con un cambio de entrenador optando nuevamente por uno de su nacionalidad, Arthur Elias.

Vinculado al fútbol femenino de Brasil desde el 2006, Arthur Elias se ha distinguido por ganar tanto los torneos locales: Brasileiro, Copa Brasil, Supercopa, el Paulista, como internacionalmente la Copa Libertadores Femenina en cuatro ocasiones, la última el año pasado. Su llegada a la selección se vio como una designación lógica.

En la lista de convocadas para la Copa Oro, llevan a los Estados Unidos a Martha de estandarte, la leyenda del fútbol brasileño y mundial, que busca cerrar su carrera en la verdeamarella con un título. A ella le suman dos nombres de renombre ofensivo, las goleadoras Debinha y Gabi Nunes.

Por historia y capacidad deportiva, Brasil tendría que estar mínimo presente en la final para ser cónsono también con su propósito de estar encarrilada hacia los Juegos Olímpicos, donde buscarán no solo subirse al podio sino colgarse al cuello la medalla de oro. Un evento en el que tampoco han podido alcanzar el primer puesto, logrando la plata en dos ocasiones: Atenas 2004 y Pekín 2008. A Arthur Elias le corresponde dar muestra con resultados en la Copa Oro W, que esta Brasil rueda orientada en la dirección correcta.

Para las panameñas su enfrentamiento ante Brasil les llegará en el partido de cierre del grupo, su tercer encuentro. A diferencia del pasado mundial, en el que abrieron su participación contra las brasileñas cayendo 4-0, esta vez llegarían con el recorrido de haber enfrentado ya a colombianas y a haitianas o puertorriqueñas, aunado a la experiencia aprendida de aquel encuentro mundialista recordado. Frente a las haitianas o las puertorriqueñas, Panamá no tiene asegurada ninguna ventaja, se entiende sin embargo que competirán en un nivel al que ya están adaptadas en la Concacaf.

Por encima de cualquier consideración o interpretación, el juego ante Brasil no dejará de ser altamente exigente. Un desempeño panameño elogiable posiblemente pasaría por el estímulo que le dejen las buenas vibraciones de un partido ante Colombia meritorio o se podría ver mermado por las secuelas si tiene un deficiente rendimiento del mismo. Nadar contra la corriente no ha sido un desafío nuevo para el fútbol panameño, vuelve a la brega en la Copa Oro W 2024.