El renacer del Deportivo La Coruña: diez fichajes para volver a la elite

De izquierda a derecha: Adama Traoré, Pierre-Emerick Aubameyang y José María Giménez, los refuerzos de la plantilla para la temporada. Redes sociales
  • 07/09/2026 00:00

La entidad gallega ejecuta una inversión millonaria para asegurar su permanencia y rescatar el legado histórico como campeón de la liga española

El Real Club Deportivo de La Coruña ha completado la conformación de su plantilla profesional para la temporada 2026-2027 mediante la incorporación de diez futbolistas en el mercado de traspasos cerrado en septiembre de este año.

Con el objetivo de consolidar el retorno a la Primera División del fútbol español tras años de permanencia en categorías inferiores, el equipo se ha apoyado en una reestructuración financiera que rescata la tradición competitiva de uno de los nueve campeones de liga del país.

De acuerdo con los datos compilados por La Voz de Galicia y el portal especializado Transfermarkt, la entidad gallega ejecutó un desembolso estimado en 26 millones de dólares durante la ventana estival de transferencias, una cifra superada únicamente por los clubes como el Real Madrid, Villarreal o Barcelona.

Entre las contrataciones para el presente curso figuran jugadores con recorrido en torneos continentales como el delantero Pierre-Emerick Aubameyang (ex Marsella), el defensor central José María Giménez en condición de cedido por el Atlético de Madrid y el extremo Adama Traoré (ex West Ham), además del regreso del lateral Angeliño al club en el que inició su etapa de formación en las categorías inferiores.

Asimismo, la plantilla sumó a futbolistas en fase de desarrollo Marc Casadó (a préstamo por el FC Barcelona), Matteo Amatucci, Oscar Asp Jensen, Noah Ede y Tim Gijselhart, además de ejecutar la cláusula de rescisión del guardameta Leo Román por un monto aproximado de nueve millones de dólares para reforzar la portería.

En paralelo a las incorporaciones, la dirigencia retuvo a futbolistas clave de la campaña del ascenso mediante el ajuste de sus cláusulas de salida, destacando el caso del atacante Yeremay Hernández, cuyo monto de rescisión se fijó en 140 millones, junto con la continuidad de David Mella, Mario Soriano y Lucas Noubi.

La nómina del primer equipo se completa con la promoción de canteranos procedentes del Fabril, entre ellos el delantero Bil Nsongo y el seguimiento a los juveniles Noé Carrillo y Damián Canedo, mientras que jugadores con menor participación en el curso anterior, como Stoichkov, José Gragera, Samuele Mulattieri y Mohamed Bouldini, salieron de la institución.

El proceso de retorno a la máxima categoría vincula el presente del club con su trayectoria histórica, dado que la institución fundada en 1906 integra el grupo de nueve equipos que se han proclamado campeones de la Primera División en España.

El periodo de mayor rendimiento deportivo de la entidad se registró entre las décadas de 1990 y 2000, etapa conocida en el ámbito deportivo como el “Super Dépor” bajo las direcciones técnicas de Arsenio Iglesias y Javier Irureta.

En esa época el conjunto coruñés conquistó el título de liga en la temporada 1999-2000, dos ediciones de la Copa del Rey en 1995 y 2002 (esta última al derrotar al Real Madrid en el Estadio Santiago Bernabéu) y tres trofeos de la Supercopa de España.

Durante esa etapa de regularidad en el panorama nacional, el Deportivo de La Coruña mantuvo presencia constante en competencias europeas, alcanzando las semifinales de la Liga de Campeones de la UEFA en la temporada 2003-2004 frente al Oporto.

Sin embargo, los problemas de gestión presupuestaria y endeudamiento institucional posteriores provocaron sucesivos descensos de categoría en los años 2011, 2018 y 2020, situación que relegó al equipo a la Primera RFEF, tercera división del fútbol español, donde permaneció cuatro temporadas antes de concretar su reestructuración corporativa y deportiva para lograr el ascenso a la división de honor.

La estabilización financiera alcanzada en las últimas campañas en el Estadio Abanca-Riazor busca garantizar la sostenibilidad del proyecto deportivo a largo plazo dentro de la máxima categoría.

La combinación de futbolistas con experiencia internacional y canteranos, respaldada por un promedio de asistencia superior a los 25.000 espectadores por partido, define el marco operativo mediante el cual el Deportivo de La Coruña pretende consolidar su permanencia institucional y competitiva en el fútbol profesional de España.