Irán resiste y frena a una Bélgica mermada en el Mundial
- 21/06/2026 16:02
Con el 0-0, ambas escuadras suman un punto que sabe a poco pero mantiene intactas sus aspiraciones
En un encuentro donde la intensidad física y las decisiones arbitrales fueron las auténticas protagonistas, las selecciones de Bélgica e Irán firmaron un vibrante pero amargo empate 0-0 en el SoFi Stadium, correspondiente a la segunda jornada del Grupo G del Mundial 2026.
El resultado deja la definición del sector al rojo vivo, premiando el orden táctico de los asiáticos y castigando la falta de contundencia europea.
Desde el silbatazo inicial, el partido avisó que no sería apto para cardíacos. Apenas al minuto 3, Romelu Lukaku vio la tarjeta amarilla tras un violento choque con el guardameta iraní Alireza Beiranvand, estableciendo el tono de un partido ríspido.
Bélgica intentó adueñarse del balón bajo la batuta de Kevin De Bruyne, pero se topó con un muro persa sumamente ordenado y listo para contragolpear.
La gran polémica del encuentro llegó al minuto 25. En una jugada de pizarra magistral tras un tiro libre, Ehsan Hajisafi filtró un balón preciso para Mehdi Taremi, quien definió con sutileza ante la salida de Thibaut Courtois.
El estadio estalló en júbilo, pero la alegría iraní fue ahogada minutos después: tras la revisión del VAR, el colegiado anuló el tanto por un fuera de juego milimétrico. El susto despertó a Bélgica, que rozó el gol con disparos de De Bruyne, bien contenidos por un monumental Beiranvand.
El guion del partido dio un giro dramático en la segunda mitad. Al minuto 66, el defensor belga Nathan Ngoy midió mal un balón dividido y cometió una dura falta que le costó la tarjeta roja directa.
Con diez hombres en la cancha, el estratega de los “Diablos Rojos” se vio obligado a replegar líneas, sacrificando a un aislado Lukaku para dar entrada al defensor Arthur Theate.
Irán, espoleado por su superioridad numérica y el masivo apoyo de su afición en las gradas californianas, se volcó al ataque. Sin embargo, la zaga belga, liderada por la experiencia de Courtois, demostró por qué sigue siendo una potencia global.
Los minutos finales fueron de pura resistencia para los europeos, que terminaron exhaustos y sufrieron la baja por fatiga de De Bruyne en el tiempo de compensación.
Con este 0-0, ambas escuadras suman un punto que sabe a poco pero mantiene intactas sus aspiraciones.
Bélgica rescata el orgullo tras jugar con uno menos, mientras que Irán demuestra que tiene los argumentos tácticos para competirle de tú a tú a cualquiera. Todo se decidirá en la última y definitiva jornada de la fase de grupos.