La UEFA y la CONCACAF exigen explicaciones a la FIFA tras retirar la privatización del Mundial

Fotografía del pasado 3 de julio, en la que puede verse al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, durante un partido del Mundial de Estados Unidos, México y Canadá. EFE
  • 01/08/2026 12:26

La FIFA retiró su propuesta de abrir parte de sus operaciones comerciales, incluido el Mundial de fútbol, a inversores privados tras la oposición de varias federaciones

Asociaciones y confederaciones de fútbol de todo el mundo reaccionaron este sábado 1 de agosto a la decisión de la FIFA de dar marcha atrás a su intención de abrir el Mundial de fútbol a inversores privados. Organismos como la UEFA y la CONCACAF, entre otros, reclamaron rendición de cuentas y una investigación sobre la controversia generada por la propuesta presentada a inicios de semana por el presidente de la FIFA, Gianni Infantino.

A última hora del viernes, la administración de Infantino comunicó que desistía de una eventual privatización de la Copa del Mundo, argumentando que “tras escuchar atentamente todas las opiniones, ha quedado claro que el proyecto ha creado divisiones de tal naturaleza que, independientemente del nivel de apoyo, ya no redundan en beneficio del objetivo planteado inicialmente”. Según la organización, dicho objetivo siempre fue “unirnos y mejorar”.

El pasado miércoles, la FIFA anunció su intención de vender el 20 % de FIFA Forward Enterprise (FFE), una nueva filial que pretendía crear para gestionar las operaciones comerciales y los eventos de la organización, incluido el Mundial de fútbol, su principal activo.

En un documento explicativo publicado en su página web y citado por la agencia EFE, la FIFA aseguró que la nueva filial estaba valorada en unos $20.000 millones, de acuerdo con estimaciones de J.P. Morgan.

Según el diario británico The Times, la entidad rectora del fútbol también había otorgado a las 211 federaciones afiliadas un plazo de poco más de 50 días para comunicar si aceptaban los $53 millones que pretendía entregar a cada una a cambio de respaldar la propuesta.

El proyecto recibió el pasado jueves un duro revés por parte de la UEFA, que incluso llegó a poner en duda la celebración del Mundial 2030. Tras conocerse la retirada de la iniciativa, el organismo europeo acogió favorablemente la decisión y exigió que los responsables de unos “planes secretos, tramitados por la vía rápida”, sean investigados a fondo.

“No debe descartarse ninguna opción. La actual dirección de la FIFA no solo ha perdido la confianza de la UEFA, sino también la de muchos otros miembros de la familia del fútbol. No podemos seguir así, con planes secretos que se tramitan por la vía rápida, ideados por personas anónimas y de dudoso beneficio para el deporte. Debemos identificar a los responsables y exigirles que rindan cuentas”, señaló la UEFA en un comunicado citado por EFE.

La organización añadió que “comenzará a trabajar de inmediato con socios y partes interesadas de todo el mundo y de todos los ámbitos del fútbol para proponer una nueva forma de distribuir los recursos a través del programa FIFA Forward ya existente”.

Por su parte, la CONCACAF reivindicó el espíritu del Mundial al señalar que “todos somos simplemente custodios de un deporte que nos pertenece a todos”, y sostuvo que “la unidad demostrada por nuestras asociaciones miembro durante esta semana ha reafirmado que, cuando el fútbol se guía por el coraje, la integridad y una buena gobernanza, permanecerá donde le corresponde: en manos del fútbol y no de una sola persona”.

“La FIFA no es una empresa privada. Es una institución que ejerce la custodia del fútbol y de sus miembros. Quienes son designados para servirla asumen un deber fiduciario, un deber de servicio por encima del poder. Cuando ese deber no se cumple, la rendición de cuentas no puede ser opcional”, manifestó la confederación.

La CONCACAF, con el respaldo de Panamá, se encontraba entre las organizaciones que rechazaron el proyecto de inversión privada impulsado por la FIFA.

Por otro lado, la Confederación Asiática de Fútbol y su presidente, el jeque bareiní Salman bin Ebrahim Al Khalifa, expresaron su confianza en que, a partir de ahora, cualquier iniciativa con potencial impacto en el fútbol mundial sea presentada y debatida de manera “oportuna, transparente y significativa”.