Mundial 2026: las polémicas que han marcado el torneo dentro y fuera de la cancha

Las polémicas que han marcado el Mundial 2026. EFE/EPA/Will Oliver
  • 09/07/2026 12:09

Mientras avanza la lucha por el título, el Mundial 2026 también suma una larga lista de controversias que han puesto en tela de juicio varias decisiones dentro y fuera del terreno de juego.

Aunque el Mundial 2026 ha dejado emociones dentro del terreno de juego, el torneo también ha estado rodeado de controversias que han desatado un intenso debate entre aficionados, analistas y selecciones participantes. Decisiones arbitrales, cambios en sanciones disciplinarias, cuestionamientos al uso del VAR e incluso la supuesta influencia de figuras políticas han convertido la competencia en el centro de la polémica.

Sanciones, política y arbitraje en el ojo del huracán

Uno de los primeros episodios ocurrió antes del inicio del torneo, cuando la FIFA redujo de tres a un partido la sanción impuesta a Cristiano Ronaldo por su expulsión frente a Irlanda del Norte en noviembre de 2025. La modificación permitió que el delantero portugués cumpliera la suspensión durante las eliminatorias, cuando Portugal ya estaba clasificado, evitando así perderse encuentros del Mundial.

Otra controversia surgió con el árbitro somalí Omar Artan, quien no pudo participar en la Copa del Mundo luego de que las autoridades estadounidenses le negaran el ingreso al país al confundir su nombre con el de un sospechoso vinculado al terrorismo. El colegiado fue deportado y quedó fuera del torneo.

Las pausas de hidratación también han generado críticas. Aunque la FIFA sostiene que fueron implementadas para proteger la salud de los jugadores debido a las altas temperaturas, diversos sectores consideran que estas interrupciones responden también a intereses comerciales, al facilitar la transmisión de anuncios publicitarios durante los encuentros.

El VAR y las decisiones que dividieron opiniones

Las actuaciones arbitrales han sido otro foco de debate. En el debut de Argentina, Lionel Messi protagonizó una acción en la que impactó con los tacos la pantorrilla de un defensor argelino. La jugada no fue sancionada con tarjeta roja ni revisada por el VAR, pese a las protestas de la Federación Argelina de Fútbol, que solicitó una revisión disciplinaria sin éxito.

Otra decisión ampliamente discutida ocurrió en los octavos de final entre Croacia y Portugal. Un gol del conjunto croata fue anulado luego de que la tecnología detectara un leve contacto del balón con un cabello del atacante Igor Matanovic. Ese roce activó la secuencia del fuera de juego, invalidando la anotación y generando un intenso debate sobre los límites de la tecnología aplicada al arbitraje.

En otro encuentro de octavos de final, Argentina derrotó a Egipto en un partido marcado por decisiones arbitrales cuestionadas. Los egipcios reclamaron un penal no revisado por el VAR, protestaron por la anulación de un gol y denunciaron presuntos ataques racistas durante el compromiso, mientras que el penal señalado a favor de la Albiceleste también fue objeto de críticas.

Del idioma a la intervención de Trump

Fuera de la cancha también surgieron controversias. La FIFA fue cuestionada luego de impedir que un periodista realizara preguntas en español al marroquí Achraf Hakimi, pese a que el jugador domina ese idioma. La decisión generó críticas por tratarse de una de las lenguas oficiales del organismo y del idioma predominante en uno de los países anfitriones, México.

A ello se sumó la polémica protagonizada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien aseguró públicamente que llamó al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, para solicitar el levantamiento de la suspensión del delantero estadounidense Folarin Balogun tras una expulsión. Aunque Infantino negó cualquier tipo de intervención política, la sanción fue retirada, alimentando las críticas sobre la independencia de las decisiones disciplinarias del organismo.

Con el campeonato aún en disputa, estas situaciones han provocado cuestionamientos sobre la transparencia de la organización, la consistencia de los criterios arbitrales y la influencia de factores externos en el desarrollo del torneo, convirtiendo al Mundial 2026 en uno de los más polémicos de los últimos años.