Banco Nacional medirá el uso del dinero en efectivo en Panamá
- 09/04/2026 00:00
A través de una encuesta se busca identificar el uso del billete físico entre la población, por género y regiones geográficas
En un entorno donde la digitalización financiera avanza a pasos agigantados, el Banco Nacional de Panamá (BNP) decidió analizar a fondo uno de los hábitos más arraigados de la sociedad panameña: el uso del dinero en efectivo.
Anthony Martínez, gerente ejecutivo de operaciones del sistema financiero de la institución, reveló que el banco se encuentra en pleno proceso de estructuración de una gran encuesta nacional que promete ofrecer una radiografía inédita sobre cómo, dónde y por qué los panameños siguen prefiriendo el billete físico frente a las alternativas digitales.
Esta iniciativa surge de la necesidad de comprender la resistencia al cambio en un sistema que, aunque cuenta con una infraestructura moderna, aún mantiene al dólar estadounidense como el protagonista indiscutible de las transacciones diarias.
El Banco Nacional, que por mandato ejerce un rol de dirección en el sistema nacional de pagos y es el responsable directo de la importación y exportación de la divisa americana, detectó que, si bien los pagos digitales han mostrado un crecimiento sostenido, la demanda de efectivo no disminuye a la velocidad que el sistema financiero desearía.
Según Martínez, el manejo de efectivo representa uno de los costos operativos más elevados y complejos para la banca, un gasto que suele ser invisible para el ciudadano común pero que implica una logística pesada de seguros, transporte de valores y estrictas medidas de seguridad asociadas a cada billete que entra en una caja o sale de un cajero automático.
La encuesta, cuyos resultados se esperan para finales de 2026, no será un documento de consumo interno exclusivo; por el contrario, la institución dejó claro que la información será de carácter público, permitiendo que tanto los medios de comunicación como el resto de los actores de la plaza bancaria y los procesadores de pago tengan acceso a insumos metodológicos de alto valor.
El objetivo principal es identificar con precisión los segmentos de la población, el género y las regiones geográficas donde el efectivo sigue siendo el rey.
Los datos preliminares ya arrojan luces sobre un fenómeno generacional: la población económicamente activa mayor de 45 años se perfila como el grupo más reacio a migrar hacia los medios de pago digitales.
El banco busca entender las barreras psicológicas y prácticas de este grupo para diseñar estrategias que faciliten su transición a la economía digital.
Martínez enfatiza que el enfoque de la encuesta es el de una banca central que, aunque el BNP no lo sea formalmente en el sentido estricto, asume esa responsabilidad para garantizar la eficiencia del sistema nacional de pagos.
La meta final, dijo, es acabar con los denominados “jardines cerrados” y avanzar hacia una interoperabilidad.