Bancos panameños descartan pérdidas ante fin de comisiones en 2027
- 29/09/2026 10:43
El gremio indicó que se atreve a decir que la mayoría de las instituciones ya cumplen con informarle a los clientes lo que se les va a cobrar y por cuánto
La reciente aprobación y promulgación del Acuerdo No. 7-2026 por parte de la Superintendencia de Bancos de Panamá (SBP) —el cual modifica y adiciona artículos al Acuerdo No. 4-2011 sobre el cobro de comisiones y recargos— no generará pérdidas directas ni afectará materialmente las ganancias del sistema bancario nacional, según afirmó Carlos Berguido, presidente ejecutivo de la Asociación Bancaria de Panamá (ABP).
Al reaccionar ante la nueva normativa regulatoria dictada el pasado 25 de agosto de 2026, el vocero del gremio bancario enfatizó que las modificaciones buscan corregir situaciones puntuales en el plaza sin llegar a poner en riesgo el desempeño económico de las entidades.
"No estamos analizando pérdidas porque esto no tiene un impacto en las ganancias de los bancos", aclaró Berguido, al referirse al alcance financiero de la nueva norma.
"Me atrevo a decir que la mayoría de las instituciones ya cumplen con informarle a los clientes lo que se les va a cobrar y por cuánto. Debe ser cierto que la Superintendencia identificó que algunos bancos cobraban tarifas por servicios puntuales, pero eso no debe tener un impacto material", sostuvo.
La normativa de la Superintendencia de Bancos de Panamá (SBP) establece una serie de servicios por los cuales los bancos no podrán cobrar comisiones o cargos.
Entre las nuevas disposiciones se establece que los bancos no podrán cobrar por retiros de dinero en efectivo realizados presencialmente en cuentas de ahorro o corriente.
Tampoco podrán cobrar por depósitos en efectivo realizados presencialmente durante el horario de atención. Esta disposición contempla una excepción para el manejo de efectivo en altos volúmenes.
El acuerdo considera como alto volumen los depósitos que, individualmente o sumados, superen los $10,000 en un mes calendario. Para los depósitos de monedas, incluidos los de monedas de un balboa, el límite será de $5,000 mensuales.
El superintendente de Bancos, Milton Ayón Wong, explicó que la decisión se tomó tras constatar cobros inadecuados en transacciones habituales de los usuarios.
“Cuando la persona pagaba en efectivo su tarjeta de crédito y encima le cobraban, no me parecía bien. El cliente, a quien nos debemos, tiene derecho a ciertos servicios sin esos cargos”, afirmó.
Ayón Wong recordó que desde febrero de 2026 había solicitado a las entidades bancarias revisar sus esquemas de cobros, pues “tenían que ser más equilibrados y no se hizo nada”.
Tras sostener reuniones con representantes del sector, la SBP concluyó que era indispensable intervenir para eliminar recargos por realizar depósitos en efectivo, efectuar pagos a tarjetas de crédito, realizar retiros de efectivo en caja o solicitar cartas de saldo.
“Yo entiendo que los bancos no quieren que los clientes asistan a las sucursales, pero ellos también deben entender que hay clientes que les gusta ir al banco y necesitan ir al cajero y ver a su oficial. Yo entiendo que todo eso representa un costo, pero hay que tener más empatía con el cliente bancario”, enfatizó el superintendente.
El presidente de la ABP indicó que se atreve a decir que la mayoría de las instituciones ya cumplen con informarle a los clientes lo que se les va a cobrar y por cuánto.
Aunque reconoció que debe ser cierto que la Superintendencia identificó que algunos bancos cobraban tarifas por servicios puntuales, pero eso no debe tener un impacto material.
No obstante, Berguido manifestó la sorpresa del sector ante la intervención de la autoridad en la fijación de precios de productos financieros.
“Nos sorprendió cuando nos enteramos del acuerdo, porque no es lo tradicional que la autoridad se involucre en regular precios o costos. Sorprende que el regulador haya decidido imponer reglas que afectan directamente los precios de los productos que los bancos venden”, expresó.
El superintendente de la SBP admitió que la medida “no es algo que les agrada mucho” a los bancos y que al final del día “son los que ganan”, pero confía en que el sector se adaptará.
Según explicó, en la plaza existía una disparidad donde algunas entidades penalizaban estos trámites y otras no. En una economía de mercado, proyectó que la normativa impulsará a las instituciones a reajustar sus estrategias comerciales y priorizar la relación con el usuario.
Pese a las diferencias de criterio, Berguido enmarcó la medida dentro de la relación fluida entre la banca y el supervisor.
“Ellos consideraron que era necesario eliminar algunas prácticas en bancos específicos; no es una situación generalizada, pero este es el diálogo permanente que existe entre regulador y regulado”, concluyó el bancario, enfatizando que la prioridad de la banca debe ser la transparencia, garantizando que el cliente conozca todos los costos para que pueda comparar libremente entre las opciones del mercado.