BDA limpiará sus ‘números rojos’ en 2028 tras su reestructuración, según Banconal

El BDA (o Instituto de Fomento) mantendrá su independencia en la toma de decisiones crediticias. Dayana Navarro | La Estrella de Panamá
Alejandro Simón, asistente de la subgerencia General de Negocios del Banconal. Dayana Navarro | La Estrella de Panamá
Gerente general del Banconal, Javier Carrizo Esquivel. Cedida
  • 28/02/2026 00:00

La estrategia de rescate no implica una absorción de deudas por parte del Banconal, sino una gestión de activos más eficiente. Asimismo, el BDA mantendrá la potestad de decidir sobre su red de sucursales, evaluando la efectividad y cercanía al productor

Lo que inicialmente se planteó como una fusión administrativa entre el Banco Nacional de Panamá (Banconal) y el Banco de Desarrollo Agropecuario (BDA), ha evolucionado hacia un complejo proceso de reingeniería financiera y operativa.

Bajo la dirección de Banconal, el plan busca dar vida al Instituto de Fomento Agropecuario, una entidad que promete rescatar la esencia del apoyo al pequeño productor tras décadas de deterioro institucional.

El origen de la transición

El proceso de transformación no nació de una simple decisión administrativa, sino de una necesidad urgente de supervivencia financiera. Al asumir el mandato el presidente José Raúl Mulino, solicitó un diagnóstico profundo sobre el estado de las finanzas estatales, poniendo especial énfasis en el BDA.

El resultado fue, en palabras del gerente general del Banconal, Javier Carrizo Esquivel, “penoso”, ya que la institución arrastraba una pérdida de $200 millones y un déficit operativo de $15 millones anuales, una cifra que la hacía insostenible bajo cualquier parámetro bancario moderno.

El hallazgo más alarmante del diagnóstico reveló una desviación severa del propósito original de la entidad: de los 20 principales clientes del banco, 18 se encontraban en proceso de cobro legal.

Esta situación evidenciaba que el BDA había dejado de ser una herramienta de fomento para el pequeño productor y se había convertido en un refugio de morosidad para grandes corporaciones que no cumplían con sus compromisos crediticios. Ante este escenario, la administración de Mulino decidió que el Banco Nacional de Panamá debía liderar el proceso de saneamiento sin comprometer su propia estabilidad.

Saneamiento financiero

La estrategia de rescate no implica una absorción de deudas por parte del Banconal, sino una gestión de activos más eficiente.

Carrizo detalló que se está estructurando un fideicomiso bajo la administración del Banco Nacional para manejar los bienes reposeídos y las carteras morosas del BDA.

“Este movimiento busca limpiar el balance de la institución agropecuaria, permitiendo que sus ejecutivos se liberen de la carga administrativa del cobro judicial y regresen a su función principal: el acompañamiento técnico y financiero en el campo”, mencionó.

“Tienes que ir al campo, no tienes que quedarte sentado en tu oficina a esperar que te toquen la puerta”, añadió el gerente general de Banconal, subrayando que el nuevo Instituto de Fomento debe recuperar la agilidad que perdió en la burocracia.

Para Carrizo, las proyecciones son optimistas pero realistas, ya que estima que, con la reducción drástica de gastos que ya ha comenzado, el BDA podría salir de los números rojos y generar utilidades operativas para el año 2028, asegurando su viabilidad a largo plazo.

Claridad técnica

Para evitar confusiones en el mercado financiero y entre los productores, Alejandro Simón, asistente de la Subgerencia General de Negocios del Banconal, ha sido enfático en marcar las líneas divisorias de este proceso.

“El Banco Nacional no está absorbiendo la cartera ni la parte administrativa del BDA. El BDA sigue manteniendo su operatividad, sus oficinas y su propia autonomía”, aclaró Simón, quien recordó que el rol del Banconal es de acompañamiento en temas de eficiencia y análisis de la sanidad de la cartera, detectando créditos “débiles” que requieren una intervención inmediata.

Simón explicó que la independencia operativa del BDA se mantiene intacta, incluyendo su fuente de financiamiento, como el fondeo de la entidad seguirá proviniendo del Fondo Especial de Compensación de Intereses (FECI), el cual se recauda y distribuye bajo los mismos parámetros establecidos desde su creación.

Asimismo, dijo, el BDA mantendrá la potestad de decidir sobre su red de sucursales, evaluando cuáles deben mantenerse, mudarse o cerrarse bajo criterios de efectividad y cercanía al productor.

El marco legal

El borrador del proyecto de ley que formalizará el cambio de nombre y la nueva estructura de la institución ya está casi finalizado. Según Carrizo, el documento será discutido la próxima semana y presentado ante la Asamblea Nacional una vez el Ejecutivo dé la orden.

Este marco legal definirá las nuevas reglas del juego, donde el BDA (o Instituto de Fomento) mantendrá su independencia en la toma de decisiones crediticias, analizando sus propios riesgos y seleccionando a sus clientes, aunque bajo un estándar de eficiencia técnica asesorado por el Banconal.

Alejandro Simón
Asistente de la Subgerencia General de Negocios del Banconal
El Banco Nacional no está absorbiendo la cartera ni la parte administrativa del BDA. El BDA sigue manteniendo su operatividad, sus oficinas y su propia autonomía”,
Javier Carrizo Esquivel
Gerente general de Banconal
Este movimiento busca limpiar el balance de la institución agropecuaria, permitiendo que sus ejecutivos se liberen de la carga administrativa del cobro judicial y regresen a su función principal: el acompañamiento técnico y financiero en el campo”,