Combustible, fertilizantes y ciclos de cosecha: ¿Por qué comer será más caro en mayo y junio?

Rubros de gran volumen pero poco peso, como la lechuga o el apio, son los más afectados financieramente porque el costo del flete. José Abel Herrera | La Estrella de Panamá
Yoris Morales, de la Asociación de Comerciantes de Merca Panamá. José Abel Herrera | La Estrella de Panamá
Gerencia comercial, Carlos Saldaña. José Abel Herrera | La Estrella de Panamá
Elvia Martínez, comerciante minorista. José Abel Herrera | La Estrella de Panamá
Los fletes de carga terrestre han sufrido presiones al alza de entre el 8% y el 15%. José Abel Herrera | La Estrella de Panamá
  • 13/04/2026 00:00

El agro panameño está al límite. Comerciantes de Merca Panamá advierten que el alza en los fletes ya devora las ganancias del sector, una presión logística que, sumada al cambio en los ciclos agrícolas, anticipa un inminente ajuste de precios para los próximos meses

El sector agroalimentario en Panamá atraviesa un periodo de profunda volatilidad, donde el abastecimiento garantizado en centros como Merca Panamá contrasta con una estructura de costos que amenaza la rentabilidad de los productores y el bolsillo de los consumidores.

En este escenario, el conflicto en el Medio Oriente y el alza sostenida de los combustibles han dejado de ser preocupaciones distantes para convertirse en factores determinantes de la economía doméstica.

Yoris Morales, de la Asociación de Comerciantes de Merca Panamá, describe un panorama de movimiento continuo pero marcado por la incertidumbre. Aunque no existe escasez en este momento, aclara que el impacto se divide en dos fases: el costo inmediato de distribución y el riesgo futuro derivado de los insumos agropecuarios.

Morales advierte que gran parte de los fertilizantes del mundo provienen de Oriente, lo que podría generar una crisis de costos hacia los meses de mayo y junio. “Actualmente, llenar un camión de carga pesada cuesta un 40% más que hace unos meses, pasando de un rango de $400 a $800 en algunos casos”, dijo.

Este incremento logístico tiene un efecto dominó que Morales identifica con claridad: el productor que utiliza su pick-up para el arado o bombas de riego en temporada de verano está asumiendo gastos operativos muy superiores.

Aunque existen alzas puntuales en rubros como tomates y pimentones, Morales aclara que estas responden a ciclos naturales de producción y no directamente al combustible, aunque el flete ya muestra distorsiones graves.

Por ejemplo, el costo de trasladar una caja de lechuga desde Cerro Punta hasta la ciudad pasó de $1.00 a $1.50, mientras que el quintal de papa subió de $1.50 a $2.00 solo en concepto de transporte.

Esta situación ha generado una contradicción en las estaciones de servicio, donde muchos transportistas denuncian la falta de acceso real al combustible subsidiado, una medida que, según Morales, el Gobierno debería fiscalizar con mayor rigor a través de la Acodeco para asegurar que el beneficio llegue también al sector productivo primario.

Ciclo transmitido

Desde la gerente comercial de la Productora Horticola Virsa, S.A, Carlos Saldaña complementa esta visión señalando que la comercialización de vegetales y hortalizas nacionales enfrenta una coyuntura donde es “extremadamente complicado” transmitir los costos logísticos al consumidor final.

Saldaña explica que “las empresas que han tercerizado su logística ven el incremento de forma directa, pero aquellos productores que manejan su propia flota están absorbiendo el golpe para mantener la estabilidad del suministro”.

Agrega que esta absorción representa un decrecimiento de entre el 2% y 3% sobre cada libra vendida, un costo que el productor asume ante la imposibilidad de controlar un mercado de libre oferta y demanda que ya ha llegado a su tope máximo de precios.

Saldaña destaca que, en abril, el mercado consume lo sembrado en enero bajo condiciones de verano intenso, lo que de por sí reduce la cantidad de productores activos y eleva los precios de forma natural. Sin embargo, dijo, “la volatilidad actual es inusual, con picos y valles drásticos de entre 0.10 y 0.15 centavos que reflejan la inestabilidad del combustible”.

Detalla que rubros de gran volumen pero poco peso, como la lechuga o el apio, son los más afectados financieramente porque el costo del flete se prorratea sobre menos libras de producto, dejando al comerciante en una posición de vulnerabilidad donde cualquier error de cálculo financiero puede traducirse en pérdidas netas.

Competencia de marea

En el corazón de la operación minorista, Elvia Martínez, con 35 años de experiencia en Merca Panamá, aporta una dosis de pragmatismo a la crisis. Martínez describe que “el mercado es como una marea que sube y baja constantemente, independientemente de la crisis de turno”.

En su puesto, los precios reflejan esa irregularidad: mientras el tomate ha subido de $1.00 a $1.75 por libra debido a las afectaciones climáticas de las lluvias recientes, otros productos como el zucchini (calabacín) bajaron de $2.50 a $1.00 en cuestión de una semana.

Martínez asegura que el abastecimiento es total y que, a pesar de los discursos sobre el combustible, ella no ha modificado su estructura de costos personales para suplir gastos adicionales por ahora, confiando en la resiliencia que le han dado décadas de trabajo en el sector.

Para ella, el cliente sigue buscando de todo, desde frutas como piña y sandía hasta vegetales básicos, y aunque el repollo ha subido levemente a $1.00 la libra, productos fundamentales como la papa y la cebolla se mantienen estables en $0.70.

Canasta básica

Sin embargo, los datos oficiales de la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia (Acodeco) introducen una nota de alerta sobre el acceso real de la población a estos alimentos. Entre enero de 2025 y febrero de 2026, el costo de la canasta básica en los distritos de Panamá y San Miguelito ha mostrado una brecha significativa dependiendo del lugar de compra.

En febrero de 2026, mientras que en los supermercados el costo promedio fue de $303.04 con una variación mínima de $10.82, en las rutas de minisúper y abarroterías el precio se disparó hasta los $353.66. Esta diferencia de $50.62 confirma que el eslabón final de la cadena —el pequeño comercio de barrio— es el que refleja con mayor agresividad las fluctuaciones del combustible y los fletes, registrando un repunte notable precisamente cuando inició el conflicto en el Medio Oriente a finales de febrero.

Fletes terrestre

Esta presión técnica es validada por Daniel Isaza, expresidente del Consejo Empresarial Logístico (COEL), quien advierte que las empresas del sector han visto sus costos variables incrementarse significativamente, afectando la planificación financiera y los contratos de servicio. Isaza indica que los fletes de carga terrestre han sufrido presiones al alza de entre el 8% y el 15%, especialmente en rutas críticas como el corredor Panamá-Chiriquí y los accesos a zonas francas.

Isaza alerta que, si la inestabilidad en el Golfo Pérsico se prolonga, los fletes internacionales marítimos también se verán afectados, lo que sumado a la advertencia de Morales sobre la urea y los fertilizantes, podría encarecer la producción nacional a niveles críticos.

El mayor riesgo, según el especialista, es que este incremento termine trasladándose de forma definitiva al precio final de los productos de consumo masivo, golpeando el poder adquisitivo del ciudadano.

Yoris Morales
Asociación de Comerciantes de Merca Panamá
Actualmente, llenar un camión de carga pesada cuesta un 40% más que hace unos meses, pasando de un rango de $400 a $800 en algunos casos”,
Carlos Saldaña
Gerente comercial de la Productora Horticola Virsa, S.A
La volatilidad actual es inusual, con picos y valles drásticos de entre 0.10 y 0.15 centavos que reflejan la inestabilidad del combustible”
Elvia Martínez
Comerciante minorista
El mercado es como una marea que sube y baja constantemente, independientemente de la crisis de turno”,